Opinión

  • | 2011/04/27 00:00

    Promoción al emprendimiento

    El emprendimiento requiere de un ecosistema de apoyo para realizar su potencial.

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En Colombia necesitamos acelerar el ritmo de innovación. El crecimiento de nuestra economía todavía es muy dependiente del crecimiento de los factores básicos de producción: el capital y el trabajo. Los países altamente innovadores, como Estados Unidos, logran hacer crecer sus economías con base en la innovación. Menos de la mitad del crecimiento económico en esos países se explica por aumentos en la fuerza laboral y la formación de capital.

Para generar mayor innovación son necesarios muchos elementos; entre ellos, mayor competencia en los mercados, mayor inversión extranjera directa, alianzas más cercanas entre la academia y el sector privado, así como más investigadores formados en las nuevas tecnologías.

También es necesario tener un número mayor de emprendedores, dispuestos a jugarse su futuro por una nueva idea que los apasione. Por esta razón, la revista Dinero y McKinsey decidieron crear el concurso de planes de negocio, Ventures. El propósito era promover el espíritu emprendedor en Colombia y darles visibilidad a los ganadores para facilitar su búsqueda de capital.

Por cierto, el pueblo colombiano es bastante emprendedor. Los censos empresariales revelan que tenemos cientos de miles de micro y pequeñas empresas. Sin embargo, la mayor parte de los nuevos emprendimientos en el país son de bajo valor agregado, basados en la necesidad inmediata de generar ingresos. Son muchas las pequeñas tiendas, pequeños restaurantes y talleres de costura que se crean todos los años como solución a la falta de empleo formal.

Lo que se necesita es más emprendimiento de alto valor agregado. Que surjan en Colombia más nuevas empresas en sectores como el software, los servicios de tecnología informática, la biotecnología, la salud, el cuidado del medio ambiente, entre muchos otros.

Sin embargo, no es fácil ser emprendedor en estos sectores. No hay un ecosistema establecido que los apoye, especialmente en términos de sus necesidades de capital. Hoy en día nuestros emprendedores típicamente consiguen su financiación inicial a través de familiares y amigos. Una vez logran poner su negocio a facturar, se financian con utilidades retenidas y, eventualmente, a través de préstamos bancarios. Este esquema de financiación limita la velocidad de desarrollo de los nuevos negocios.

En Estados Unidos existe un ecosistema muy completo para facilitar la obtención de capital, lo cual permite acelerar el desarrollo de nuevos negocios. Comienza con los inversionistas ángel, que están dispuestos a proveer capital en etapas muy tempranas en la vida de una nueva empresa.

Luego vienen los fondos de venture capital que están dispuestos a proveer capital una vez el negocio comienza a tomar forma. Después vienen los fondos de "private equity", que invierten una vez la empresa tiene un modelo de negocios probado y los niveles de facturación de una empresa mediana. Finalmente, vienen las bolsas de valores, donde el empresario puede emitir acciones para financiar el crecimiento y darles liquidez a sus accionistas. Por cierto, este ecosistema no solo existe en Silicon Valley, sino en todas las áreas metropolitanas importantes del país.

En este ecosistema los inversionistas de mayor tamaño sirven como forma de salida a los inversionistas más pequeños. Por ejemplo, las colocaciones iniciales de acciones (IPOs) en la bolsa sirven como mecanismo de salida a los fondos de private equity. A su vez, los fondos de private equity sirven como salida para los fondos de venture capital.

Finalmente, los fondos de private equity y los de venture capital permiten la salida de los inversionistas ángel. Esto hace que los diferentes tipos de proveedores de capital se especialicen en crear valor en fases específicas de la vida de la empresa.

En Colombia apenas estamos dando los primeros pasos en crear este ecosistema. Por ejemplo, en los dos últimos años se crearon dos redes de inversionistas ángel, una en Bogota y la otra en Medellín. También se han creado un par de fondos de venture capital con apoyo del Gobierno, y otro tanto con recursos de inversionistas privados. El negocio de fondos de private equity está más consolidado, pero aún tiene que desarrollar las habilidades para analizar negocios de tecnología con alto potencial de crecimiento.

Finalmente, el país ha avanzado mucho con relación a la colocación de acciones en la bolsa de valores. En los últimos años se han logrado hacer IPOs de empresas como Ecopetrol, Davivienda y Avianca. Lo que aún falta es generar un mercado de IPOs para empresas medianas de alto crecimiento, como el Nasdaq en Estados Unidos.

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