Opinión

  • | 2006/06/08 00:00

    “Private Equity” - Retorno vs liquidez

    Hace una década, invertir era ver en qué banco depositar y negociar la tasa. Hoy las alternativas de inversión son un extenso mar, ventaja que hay que aprovechar, sin dejar hundir nuestros ahorros.

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En el último año y en un entorno de subidas de tipos de interés, la renta fija ha dejado de ser tan atractiva, cubriendo apenas la inflación. Sigue habiendo una diferencia muy importante entre los tipos de inversión a largo y a corto plazo, estando estancados de momento los primeros y subiendo los segundos. Por otro lado y aunque los últimos tres ejercicios han sido excelentes para las bolsas, aún no hemos olvidado los malos años de la renta variable de comienzos de este siglo. Otro de los activos más en boga, y de los cuales ya hemos hablado, los "hedge funds" tienen una transparencia cuestionable, aunque sabiendo escoger y en los porcentajes adecuados, pueden ser un buen vehículo de inversión. Entonces, ¿cuál será la clase de activo que mejor retorno nos dé dentro de su nivel de riesgo? La diversificación entre todas ellas.

En un intento por conseguir mayores retornos y de diversificar su riesgo, muchos han optado por otro instrumento financiero, poco conocido masivamente, pero de gran aceptación entre los grandes inversionistas: los "Private Equity Funds" o también llamados "Fondos de capital de riesgo".

Reservados hasta hace pocos años para grandes inversionistas institucionales e individuos con patrimonios muy altos, estos mecanismos de inversión han ido abriendo sus puertas a nuevos inversores que, pese a que sus mínimos de inversión son aún muy altos, los hacen más accesibles. Su estructura normal es de una compañía privada donde los diferentes accionistas tienen unos porcentajes de su capital. En algunos casos pueden tener la figura jurídica de un fondo de inversión. Su objetivo es invertir en un número reducido de compañías que necesiten capital financiero y/o humano por un período limitado, para poder crear valor para sus socios. La necesidad de capital puede venir por distintos motivos: puede ser para expandir su operación, para hacer una compra de la empresa por sus ejecutivos (management buy-out), o por unas necesidades transitorias de liquidez que han llevado a la empresa a una situación puntual de crisis por solucionar en un futuro cercano.

Estos fondos están teniendo un elevado protagonismo últimamente, al ser parte principal en gran número de transacciones de compraventa de empresas en el mercado mundial. Su alto poder de negociación, volumen y agilidad les ha llevado a entrar en todo tipo de operaciones como la compra de la financiera de General Motors, GMAC, recientemente.

Los gestores de este tipo de fondos aportan dos cosas: experiencia en mercados financieros y en situaciones empresariales complicadas, entrando en los directorios de las compañías y el capital para los proyectos de reestructuración o expansión futuros. El propósito de entrar en el capital de esas empresas es darles la vuelta, ponerlas en positivo o más atractivas y vender su participación con una plusvalía aceptable. En algunos casos, la estrategia de salida viene por hacer pública la compañía, listarla en bolsa y recuperar su inversión más una ganancia sustancial.

Los inversionistas en este tipo de activos tienen que asumir dos riesgos adicionales, siendo el principal la falta de liquidez y el segundo, el largo plazo de inversión en ellos. Normalmente, el ciclo de recuperación de las inversiones más las plusvalías puede ser entre 7 y 12 años, aunque una parte del capital se suele retirar antes de que terminen estos plazos. El gran atractivo de estos instrumentos es que históricamente los rendimientos obtenidos para sus inversionistas han estado muy por encima de los rendimientos tradicionales en bolsa, o bonos. Este tipo de fondos puede ser una muy buena alternativa para quienes en su portafolio puedan prescindir de liquidez en una parte de él, esperando a cambio una mayor rentabilidad (por lo general entre 3 y 5 veces el retorno de los depósitos a plazo fijo). A diferencia de los fondos tradicionales de inversión, la experiencia del equipo que lo maneje es lo que va a marcar el tener rendimientos muy altos o tenerlos mediocres. Por ello se debe analizar muy bien el mercado y elegir los mejores y al precio más razonable.

sulloa@tbkinvestments.com
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