Opinión

  • | 2005/08/19 00:00

    ¿Por qué evaluar mi trabajo?

    Evaluar a los familiares que trabajan en la empresa no significa que no los quiera.

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En las empresas, debe haber un sistema de evaluación de desempeño de todos los empleados, pero a los miembros de familia que trabajan en la empresa generalmente no se les evalúa por el simple hecho de ser accionistas. Son personas que muchas veces no cumplen sus tareas. Los otros empleados lo saben y se preguntan qué se va a hacer al respecto. ¿Los van a evaluar igual que a los demás empleados? Estoy seguro de que esto causa más de un malestar en las empresas de familia y de que esto lo van a entender aquellos que están metidos en una situación parecida. Y. ni qué decir si el gerente es un externo y tiene que evaluar a un familiar accionista.

La situación se complica si el gerente es un miembro de familia que debe evaluar a un subordinado familiar. Ser evaluado por otro miembro de la familia se ve como un castigo o como "ganas de fregar de mi hermano-primo-tío, el gerente". He tenido la experiencia reciente de una empresa en la cual el gerente (Petronio), hizo una evaluación de su hermano (Casandro), para lo cual lo invitó a dialogar. Empezaron a comparar los resultados reales con el presupuesto. Meses antes se había hecho una descripción del cargo de Casandro y se le asignó responsabilidad sobre resultados. Pues bien, nada de lo que estaba presupuestado se logró y Casandro se sintió regañado no por el gerente, sino por su hermano. Petronio, por su parte, se sintió peleando no con el empleado, sino con su "hermanito" menor. La evaluación se personalizó y no se supo distinguir el papel del jefe evaluando al subordinado, del papel de hermano mayor regañando a su hermano menor. Casandro luego me comentó que él era dueño al igual que Petronio y que no tenía por qué ser evaluado, que su hermano "seguía, como cuando pequeños, poniéndole quejas a mi mamá", sostenía que "siempre lo hizo y lo sigue haciendo, porque me quiere ver en problemas con ella".

Otro caso interesante de relatar. Teodora dice que el trabajo en su empresa familiar le causaba mucho estrés porque Poncio, su papá, le decía siempre que su trabajo era una maravilla y ella se daba cuenta de que no estaba aún preparada para ejercer la responsabilidad que le habían asignado. "Mi papá es muy buena persona y no quiere que yo me sienta mal", dice Teodora. Tal fue el estrés sufrido por Teodora que resolvió retirarse de la empresa y hoy está más tranquila. No tiene ninguna intención de volver a la empresa de su familia a trabajar.

Como decía anteriormente, si uno ha pasado por una situación similar puede entender más fácil de qué se trata. Esto se puede presentar con los papás, los hermanos, los yernos, etc., cuando el tema de la responsabilidad no ha sido definido, especialmente si se tiene en cuenta que en la familia todos los hermanos son iguales y que en la empresa hay jefes y responsables de las áreas. La regla debe ser que en el negocio, el pariente debe ser un componente del logro de los objetivos y en la familia hace parte del grupo que busca el bienestar de todos. Por otro lado, la función del negocio es maximizar el patrimonio de los accionistas y la de la familia es buscar su mejor vivir. Si bien en la familia todos los hermanos son iguales, en las empresas hay jerarquías que hay que respetar. Cuando esta regla no está clara, habrá problemas. La evaluación de desempeño es una herramienta de mejora y los miembros de familia que, erróneamente se creen dueños, también deben ser evaluados (dueño era el fundador).

Señor empresario familiar: Si usted atraviesa una situación similar, construya las estructuras apropiadas para recibir a sus familiares en la compañía, si es que se decide que pueden ser empleados. Cree el mecanismo apropiado para evaluarlos e incluya una descripción de sus cargos. Tenga procedimientos, metas claras y evaluaciones periódicas. Los familiares deben tener la responsabilidad de los puestos que ocupan y que debe ser claramente definida. Evaluar a los miembros de su familia que trabajan en la empresa no significa que no los quiera. Precisamente porque los quiere, los ayuda a mejorar profesionalmente y quiere que el negocio sea competitivo y les dé un mejor vivir. Como alternativa adicional, asigne un tercero imparcial que le ayude en la evaluación. Ese tercero puede ser el (los) miembro(s) externo(s) de su junta directiva.
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