Opinión

  • | 2009/07/24 00:00

    Por una Colombia mejor

    Se dio un primer paso para establecer una serie de acciones específicas que encausen a Colombia hacia un futuro más pacífico, próspero, equitativo, democrático, justo e incluyente.

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No es usual. Es casi inimaginable que en una fría tarde bogotana, día lunes festivo y final de puente, en un país donde ha reinado la polarización, se congreguen mas de 140 líderes de los más diversos sectores sociales, políticos, económicos, académicos, religiosos y culturales, llegados de todas las regiones del país, para iniciar un diálogo constructivo y respetuoso. Pero eso fue lo que sucedió hace un par de semanas. A la cita, que se extendió por tres días, también llegaron observadores internacionales.

El objetivo: realizar una reflexión colectiva sobre los temas cruciales para el país con el fin de establecer una agenda, pero especialmente una serie de acciones específicas que encausen a Colombia hacia un futuro más pacífico, próspero, equitativo, democrático, justo e incluyente.

En medio de la sorpresa de verse todos juntos, pero también con un sentimiento de desconfianza y expectativa por la polarización en que se encuentra el país, Adam Kahane, conocido a nivel mundial por la facilitación que ha hecho en procesos de alta complejidad en diferentes lugares del mundo, tales como Sudáfrica e Irlanda, dio la bienvenida a todos los participantes. Explicó el sentido de la reunión y solicitó a cada uno de los presentes que se presentara brevemente. Cada uno se puso de pie, dio su nombre, procedencia y entidad a la que pertenecía. Allí estaban altos dignatarios gubernamentales, gobernadores o alcaldes, senadores y representantes, presidentes de sindicatos y gremios, ONG's, empresarios, representantes de grupos étnicos, afrodescendientes, jóvenes, precandidatos, ambientalistas, directores de medios de comunicación, militares en retiro, ex guerrilleros, curas y obispos, representantes de las víctimas y los desplazados, etc. Luego, un grupo de niños sordomudos interpretó una serie de danzas mostrando a los presentes cómo, hasta en los más adversos momentos de la vida, es posible superarse y salir adelante. Con este preludio se dio inicio a uno de los más interesantes procesos de diálogo y construcción de campos de oportunidad colectiva para el cambio, llamado Evolución Colombia.

La metodología de Kahane, denominada "laboratorio de cambio", permitió que unos y otros se reconocieran, rompieran el hielo, se escucharan y establecieran la confianza para debatir respetuosamente en medio de la diferencia. Producto del ejercicio, el cual incluyó caminatas entre personas que no se conocían, dinámicas conducentes a dejar de lado las investiduras, y grupos de trabajo entre sectores diferentes, se llegó a un diagnóstico sistémico de país, que por su crudeza y realismo sorprendió a unos, en tanto que reafirmó la visión de otros. Dentro de los aspectos más sobresalientes está la percepción casi generalizada de pesimismo con que se ve al país, una sociedad permeada por el "todo vale", donde los valores y la ética se han dejado de lado, donde la vida no tiene valor y, el miedo, el individualismo y la exclusión hacen parte de las actitudes que caracterizan el comportamiento. Pero también se reconoció que en Colombia sí hay con quien, con lo cual se abre una luz de esperanza.

Una vez analizado colectivamente el diagnóstico, se procedió a trabajar, nuevamente en grupos, sobre temas fundamentales que permitan cambiar la situación y crear un nuevo escenario, tanto desde lo colectivo como desde lo individual.

Los grupos identificaron el Estado de Derecho y la democracia, la ética y la vida, la tenencia y uso de la tierra, la justicia, el medio ambiente, el desarrollo económico y la construcción de consensos como temas vitales para la transformación. Mirados de manera integral, los resultados de este ejercicio son un punto de referencia obligado para el análisis de país y la construcción de propuestas a partir de la idea de que "la unión hace la fuerza".

Cada uno de los participantes, en un acto de persistencia, se comprometió a continuar en la profundización de los temas y en la identificación de acciones concretas. Algunos de los grupos ya se han reunido para dar continuidad al proceso. Por su parte, las entidades promotoras, Centro de Liderazgo y Gestión, Fescol y Redepaz vienen trabajando en la ampliación de la participación y la construcción de visiones locales a partir de talleres regionales.

Probablemente Evolución Colombia, www.evolucioncolombia.org, se constituirá en una de las piezas claves para derrotar la desesperanza.

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