Opinión

  • | 2008/02/15 00:00

    ¿Podrá EE.UU. seguir liderando el mundo en el Siglo XXI?

    China tendría que seguir creciendo al 10% cuarenta años más, al tiempo que los Estados Unidos lo tendrían que hacer por debajo del 2,5%, para llegar a igualar las economías.

COMPARTIR

Las últimas semanas han sido de gran incertidumbre. La crisis financiera en los Estados Unidos y el comienzo de una recesión, que cada día parece más certera, han llevado a varios economistas a poner en duda su papel de primera potencia en el siglo XXI. Se ha escrito mucho sobre la posibilidad de que China alcance el liderazgo en el mundo en el 2050, al tiempo que incrementa su influencia tanto económica, como política.

Estuve leyendo un informe publicado por el Profesor Toribio, de la Escuela de Negocios IESE, donde hacía un análisis similar a éste. Si bien sus conclusiones son diferentes, coincido con su punto de vista.

Actualmente, Estados Unidos tienen un Producto Interno Bruto de US$13,3 billones, que supone el 27,5% de la economía mundial. Le sigue Japón con la tercera parte de tamaño, y China en el cuarto lugar con US$2,7 billones, según el FMI. Por supuesto, si se hace la misma comparación con datos de renta per cápita, las diferencias son mucho mayores (EE.UU. US$41.400 vs. China US$7.200). Es interesante destacar que sumando las cuatro economías Bric, no llegan entre todas al 10% del PIB mundial.

A pesar de los datos recientes, donde se piensa que se puede entrar en recesión técnica en los EE.UU.; es decir, dos trimestres consecutivos de decrecimiento económico, se espera que en 2008 la economía americana crezca cerca del 2,5% en términos reales. En esta situación, China bajará su crecimiento al 8%, después de subir un 10% anual en los últimos 25 años. Lo mismo pasaría en la India.

Dadas las diferencias en tamaño de ambas economías, para poder llegar a igualarse en 2050, China tendría que seguir creciendo al 10% cuarenta años más, al tiempo que los Estados Unidos lo tendrían que hacer por debajo del 2,5%. Creo que va a ser muy difícil que pase, y si bien tenderán a acercarse las posiciones, no creo que lo llegue a superar en ese período.

Es cierto que los datos macroeconómicos americanos no son buenos, tiene un déficit fiscal cerca al 1,1% del PIB (estimado para 2008) y un déficit comercial del 6% de su economía. Pero esto ha sido similar las últimas cinco décadas. El pueblo americano consume por encima de sus posibilidades, con tasas de ahorro negativas en la actualidad. Por otro lado, el resto del mundo le ha financiado dicho consumo. Los estudios hechos por el Profesor Toribio estiman que este gran déficit ha sido el motor económico del mundo y si cambiase, tornándose la economía americana en ahorrista neta, llevaría al mundo a una recesión mucho más grave, similar incluso a la Gran Depresión de 1929.

No hay que olvidar la gran capacidad que han tenido de superar sus baches en el pasado. Las inversiones extensas en investigación y desarrollo han logrado aumentos de productividad que han permitido crecimientos en el tiempo. Así mismo, la flexibilidad laboral y el ADN empresarial que tienen los americanos nos hacen pensar que van a mantenerse innovando e invirtiendo a lo largo del tiempo.

Estamos en un ejercicio marcado por las elecciones de noviembre. Y salga elegido un presidente demócrata o uno republicano, parece que la salida de la guerra de Iraq es cuestión de tiempo (mucho más rápida en el caso de salir elegido un candidato demócrata). Una vez se dejen de destinar fondos a las operaciones bélicas y, manteniéndose las tasas de crecimiento pronosticadas, es posible equilibrar las finanzas públicas en un periodo relativamente corto.

La otra gran crítica al nivel de deuda americana y su capacidad de emitir dinero sin límite, en mi opinión, no es tan grave. Si se comparan los niveles de endeudamiento de dicha economía respecto a su PIB, están muy por debajo de las economías europeas, por lo que tendrían capacidad de endeudarse más. Por supuesto, si es por un motivo razonable, como en la actualidad con los incentivos fiscales propuestos por la administración Bush.

Es importante destacar la rapidez de los estamentos económicos y políticos americanos en tomar decisiones para paliar la crisis, desde las bajadas de tipos de interés tomadas por la Reseva Federal en las últimas semanas hasta el plan de rescate económico anunciado de inyección de fondos cercano al 1% del PIB.

Por último, y no menos importante frente a asumir el liderazgo económico y político en el mundo, es su nivel de flexiblidad, competitividad y, sobre todo, libertad política. En cualquiera de estas tres variables, y según estudios publicados por el Banco Mundial y la Heritage Foundation, los EE.UU. están en los cinco primeros puestos, versus China que se encuentra en competitividad en el 54 y en libertad económica en el 117 de un total de 157 países.

Es cierto que se han cometido muchos errores por parte del equipo americano actual, tanto de hecho, como de imagen, pero no debemos dejar de tener en cuenta sus capacidades y la realidad de que han sido el motor económico global desde la Segunda Guerra Mundial. Si algo les debemos pedir es que miren un poco más al sur, y no dejen de lado a América Latina, que de tanto enfocarse a Asia, pueden perder, en todos los sentidos, el apoyo de sus vecinos más cercanos.

*Presidente GenSpring Family Offices

Santiago.ulloa@genspring.com
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?