Opinión

  • | 1995/07/01 00:00

    Perlas tributarias

    Los mismos funcionarios de la DIAN conceptos emanados de la entidad.

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La función primordial de la DIAN es el control de la evasión y la erradicación del contrabando. Sin embargo, si se examina su actividad diaria de fiscalización, se puede constatar que ésta continúa orientada hacia aspectos meramente formales, y que en lugar de cumplir su función de control a la evasión los funcionarios fiscalizadores se dedican a hostigar a los contribuyentes que cumplen, formulando glosas por problemas puramente interpretativos.

Veamos unos ejemplos:

En 1993 apareció un mico en una ley de fomento de la producción agropecuaria y pesquera, en virtud del cual se gravaban con el IVA los intereses por operaciones de crédito de entidades no vigiladas por la Superintendencia Bancaria. Oportunamente señalamos que de aplicarse esta disposición, se gravarían todos los intereses que las empresas y los particulares reciben del sistema financiero, en virtud de los créditos activos que mantienen en tales entidades, y que además se gravarían los intereses que las empresas cobran a sus trabajadores por préstamos de vivienda. La DIAN, a través de la Subdirección jurídica, emitió un concepto destinado a resolver esta situación, señalando que tal gravamen no se produciría. Posteriormente el propio gobierno impulsó un proyecto de ley, que se convirtió en la Ley 174/94 destinado a eliminar este adefesio.

Pues bien, a pesar de estas manifestaciones inequívocas de que

14.0 el gravamen no debería operar sobre tales operaciones, la Administración de Impuestos de Cali está efectuando fiscalizaciones destinadas a exigir el IVA sobre intereses que las empresas cobran a sus trabajadores por préstamos de vivienda. Como quien dice, la DIAN va por un lado y la Administración de Impuestos por otro.

Un caso similar ocurre con el descuento del IVA por la adquisición de bienes de capital. Existen decretos reglamentarios e interpretaciones de la Subdirección jurídica de la DIAN, en virtud de los cuales se acepta que el IVA pagado en la adquisición de camiones para empresas que los utilizan como medio de distribución de los bienes que producen, es descontable del impuesto sobre la renta, por constituir un activo fijo productor de renta. Sin embargo, la Administración de Impuestos Grandes Contribuyentes de Santafé de Bogotá desconoce esta interpretación y ha formulado glosas de auditoria a contribuyentes que, amparados en la ley, han hecho uso del descuento.

Es claro desde el punto de 3 vista contable y económico, que los intereses que se pagan a proveedores por la no cancelación oportuna de las facturas de compras de mercancías constituyen una expensa necesaria para las empresas. Sin embargo, recientemente la

desconocen los DIAN ha conceptuado que tales intereses no son deducibles, bajo el argumento de que no tienen relación de causalidad con la producción de la renta y de que tampoco son necesarios.

Con este concepto se desconoce la realidad económica de las operaciones de las empresas y se ignora también que el interés de financiación extraordinaria es absolutamente necesario para la producción de la renta, y tiene una evidente relación de causalidad con la actividad generadora de renta. Curiosamente, en el mismo concepto en que se niega la deducibilidad del interés de financiación extraordinaria, se acepta la deducibilidad de los intereses pagados por sobregiros bancarios.
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