Otro año perdido

| 12/14/2001 12:00:00 AM

Otro año perdido

Mientras la prioridad del gobierno sea reducir el déficit fiscal (orden del FMI), no habrá plata para la inversión pública, lo que hubiese sido un camino para salir de la crisis.

por Luis Eduardo Garzón

Me dicen que el Ministro de Hacienda es uno de los personajes del año. No lo entiendo. Juan Manuel Santos volvió a fracasar en materia de metas económicas. Según el DANE, este año, el crecimiento del PIB se ubicará entre 1,5 y 1,8% por debajo del obtenido el año anterior y bastante lejos de la meta inicial del DNP del 3,8%. En el tercer trimestre del año, se registró una caída del -0,3% en el sector agropecuario que, según declaraciones del gobierno, era el sector más dinámico en la actualidad. Además, la industria manufacturera tuvo un pobre crecimiento del 0,3%.



Continúan los altos niveles de desempleo alrededor del 18%, la informalidad sigue creciendo y ya está pasando del 60%. También hay un aumento sustancial del subempleo; la precarización del trabajo ha llevado a que disminuyan las afiliaciones a los regímenes de seguridad social. En el sistema de salud, hay 1,6 millones menos de afiliados al finalizar el segundo semestre del 2001, comparado con el mismo período del año anterior, sin tener en cuenta que más de la mitad de los afiliados al sistema lleva seis meses sin cotizar. Todo esto es producto de la destrucción del trabajo asalariado que cotiza en el sistema. Así no hay reforma pensional que valga.



La economía colombiana no logra salir de la recesión y esto muestra en términos agregados lo incorrecto del diseño de la política económica. Las reformas que el gobierno desarrolló en el presente año, o las que están en desarrollo en este momento, hacen parte de las condiciones impuestas por los acuerdos del FMI: reforma a las transferencias, a la Seguridad Social y privatización de Bancafé. Mientras la prioridad del gobierno sea reducir el déficit fiscal (orden del FMI), no habrá plata para la inversión pública, lo que hubiese sido un camino para salir de la crisis.



Claro que hay razones de orden externo para el mantenimiento de la crisis: el descenso de los precios cafeteros, del petróleo y la recesión de la economía mundial, acelerada por los hechos del 11 de septiembre. Las de orden interno están asociadas a una caída de la inversión originada en las altas tasas de interés, que el Banco de la República intentó bajar, pero se quedó corto ya que los niveles de intermediación financiera no descendieron del 22%.



Pero en economía hay que ser claros y saber el puerto de llegada. En mi agenda económica, la prioridad no será reducir el déficit fiscal; en cambio, estará en primer orden la renegociación de la deuda para liberar recursos a la inversión pública. En la misma línea, para reactivar la economía, buscaría fórmulas con los banqueros para que reduzcan las tasas de interés. En un país con 26 millones de miserables, como lo dice el más reciente informe de la Cepal, no podemos seguir perdiendo años.
Publicidad

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.