Opinión

  • | 2009/08/21 00:00

    Obama le apuesta a la educación

    Desde su campaña, el Presidente de Estados Unidos ha posicionado la educación como uno de los pilares de su programa de gobierno. Ahora lo materializa con una iniciativa ambiciosa.

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El presidente Barack Obama, a través del fondo "La carrera a la cima", concretó una de las inversiones más grandes en la historia de la reforma educativa de los Estados Unidos. Destinó US$ 4.350 millones para escuelas primarias y secundarias que hagan cambios para mejorar la calidad de la educación.

El fondo recompensará sobre una base competitiva a los estados que:?

1. Adopten estándares de aprendizaje ajustados a normas internacionales.

2. Mejoren el monitoreo del rendimiento académico de los estudiantes.

3. Premien a los Cy desarrollen o despidan a los docentes inefectivos.

4. Hagan cambios significativos en las escuelas que no alcancen un nivel mínimo de desempeño.

En el lanzamiento del fondo, el Presidente explicó: "queremos desafiar a todos los grupos de interés (padres, profesores, sindicatos, administradores de colegios) para no solo elevar los estándares, sino hacer los cambios que se requieran para cumplir esos estándares, teniendo los mejores profesores y rectores, teniendo la información que se requiera para mostrar el mejoramiento de los resultados y atando los logros de los estudiantes a la evaluación de los profesores, asegurándose que hay un foco en los colegios de bajo desempeño y que los estándares que se han adoptado significan que los graduados pueden competir a nivel internacional".

El enfoque de la iniciativa es mejorar el desempeño de estudiantes, profesores, rectores e instituciones educativas, basados en que debe continuar lo que se ha demostrado que funciona, aprovechando las mejores prácticas y las buenas experiencias, las cuales deben ser apoyadas con recursos para garantizar que puedan multiplicarse. De otro lado, busca comprometer a profesores, rectores, padres, sindicatos, empresarios y políticos a pensar todos juntos en términos de qué acciones ayudarán a los estudiantes a desarrollar las competencias y habilidades necesarias para competir en el siglo XXI.

El programa busca una nueva alianza del gobierno central con los estados, distritos y sindicatos para acelerar el cambio y estimular los logros, incentivándolos con mayor soporte federal, buscando que sean más competitivos, que evalúen y certifiquen rectores, profesores e instituciones educativas y que impulsen charter schools (colegios por contrato o escuelas públicas experimentales). Hay conciencia de que esta transformación es un proceso a largo plazo, que una ley o un programa no van a cambiar las cosas en forma mágica, pero lo importante es seguir en forma consistente trabajando sobre aspectos que han demostrado resultados, que admiten evaluación permanente y sobre los cuales se realizan los ajustes necesarios.

Es importante destacar que desde su campaña el presidente Obama ha posicionado la educación como uno de los pilares de su programa de gobierno y que ahora lo materializa con una iniciativa ambiciosa y orientada al mejoramiento de la calidad del sistema educativo.

Su énfasis está en los estándares internacionales, en la medición y la evaluación de estudiantes, profesores, rectores e instituciones educativas, enfocándose en aprender de las buenas prácticas, de las experiencias ejemplares y premiando los desempeños sobresalientes.

¿Qué podemos aprender en Colombia de esta iniciativa?

Primero, como ciudadanos, comprometer a los candidatos a la Presidencia de la República para que planteen propuestas concretas para mejorar la calidad de la educación, ojalá acordadas entre los distintos partidos para definirlas en sus lineamientos fundamentales como política de Estado de largo plazo.

Segundo, que aprovechemos las buenas experiencias y las buenas prácticas para ser replicadas. En Colombia hay miles de experiencias de rectores y maestros que logran resultados sobresalientes y de quienes hay mucho por aprender.

Tercero, que focalicemos nuestros esfuerzos en formar excelentes padres, rectores y maestros, pues ellos son los pilares fundamentales para transformar el sistema educativo.

Los demás estamentos: gobierno, universidades, medios de comunicación, empresarios, líderes políticos, sociales y religiosos y demás organizaciones debemos contribuir y apoyar para que los responsables de dicha formación hagan lo que tienen que hacer, bien hecho y nosotros educar y liderar con el ejemplo.

Por último, continuar comparándonos contra estándares internacionales, midiendo y evaluando estudiantes, maestros, directivos e instituciones, buscando formar seres humanos integrales, capaces de vivir en armonía, ser competentes y competitivos y aportar al mejoramiento de la sociedad.

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