Opinión

  • | 2005/11/15 00:00

    Nuevos esquemas para resolver problemas

    Se necesitan esquemas alternativos para resolver los grandes problemas nacionales que nuestras instituciones no han podido.

COMPARTIR

A pesar de los avances del país en muchas dimensiones, aún estamos rezagados en relación con el nivel de bienestar logrado por las economías desarrolladas. Más preocupante, estamos lejos de lograr un aceleramiento en el "cierre de la brecha", como sí lo están logrando países en vía de desarrollo como China, Corea y Chile.

Nuestro esquema institucional no es efectivo en la resolución de los grandes problemas nacionales: la pobreza, la baja calidad de la educación, la falta de buenos empleos, el narcotráfico, el recaudo de impuestos, etc. Es necesario buscar alternativas si queremos avanzar más rápidamente.

UN NUEVO PARADIGMA Recientemente, participé en una conferencia liderada por el señor Jean-François Rischard, un alto funcionario del Banco Mundial, que presentó sus ideas de cómo resolver, en 20 años, los 20 problemas más graves de carácter global y que clasifica en tres grupos: 1. Temas ambientales, como el calentamiento global, la desforestación y la contaminación del mar. 2. Temas relacionados con nuestra "humanidad", como la lucha contra la pobreza, la eliminación de los conflictos violentos y el logro de la educación universal. 3. Temas que requieren reglas comunes en los países, como el comercio justo, la migración y el narcotráfico.

Rischard sostiene que las instituciones que tenemos en el mundo no son eficaces para resolver este tipo de problemas. Primero, los gobiernos nacionales bloquean iniciativas internacionales cuando perjudican sus intereses de corto plazo. Este ha sido el caso en los esfuerzos para reducir el calentamiento global. Segundo, las instituciones multilaterales -como Naciones Unidas- tienen grandes dificultades en lograr que sus miembros se pongan de acuerdo en temas que tocan sus intereses, y tampoco tienen la capacidad interna de ejecución. Por último, los tratados internacionales son muy difíciles de negociar y se necesitan muchos años para hacerlo.

El tema es vital, pues estos problemas si no se resuelven pronto podrían tener graves efectos. Por ejemplo, el calentamiento global podría ser irreversible. Como hay urgencia y el esquema institucional no funciona bien, Rischard propone un nuevo esquema: "Gobierno en Red" y consiste en estos elementos: 1. La constitución de un grupo especializado para cada uno de los problemas. Estos grupos existirían independientemente de cualquier institución y deberían buscar una participación amplia de miembros de gobiernos, de activistas de la sociedad civil, de académicos y de empresas con conocimientos especializados. 2. El desarrollo de recomendaciones y normas. En este esquema, los miembros del grupo tendrían que contribuir como de "ciudadanos del mundo". La autoridad moral de sus recomendaciones se derivaría de la calidad técnica de las mismas y de la seguridad de que los miembros no estarían participando en el debate en representación de intereses específicos de países, gremios, partidos políticos. Los debates se podrían dar en reuniones virtuales por internet, buscando consensos generales, pero no totales, para acelerar el proceso. 3. La implementación se generaría calificando a los entes que necesiten cambiar su comportamiento (como gobiernos, empresas), en términos de su cumplimiento de las recomendaciones y normas generadas por el grupo. El proceso sería parecido a la calificación que reciben las empresas por cumplir el estándar de ISO9000. El deseo de estas instituciones de mantener una imagen de responsabilidad y seriedad ante la opinión pública los impulsaría a cambiar su comportamiento si salen mal calificados.

Aplicabilidad en Colombia Aunque el señor Rischard desarrolló esta metodología para resolver problemas internacionales, me parece que podría ser aplicable a nuestros principales problemas nacionales. Al final del día, la pobreza, la educación, la violencia y el narcotráfico están en su lista de 20 problemas.

El fondo del problema es el mismo: cómo desarrollar mecanismos que complementen las instituciones actuales, cuando estas no son capaces de resolver los problemas más apremiantes de la sociedad.

Basado en el libro de Jean-François Rischard, "High Noon - 20 Global problems, 20 years to solve them".
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?