Opinión

  • | 2005/06/24 00:00

    Nuevo enfoque para la educación

    La eliminación de la pobreza en Colombia pasa por un cambio fundamental en el sistema educativo.

COMPARTIR

Hoy existe un consenso en el país sobre la importancia de aumentar la inversión en la educación de las clases más pobres, con el objetivo de generar el capital humano que les permita salir de la pobreza en el mediano plazo. Además, como lo argumenté en esta columna el mes pasado, la inversión en educación también trae el beneficio inmediato de generar empleo. Por ejemplo, si aumenta el número de estudiantes en un millón en todos los niveles de educación, muy probablemente se genere un aumento de 50.000 a 100.000 empleos directos entre educadores y cargos de apoyo y administración. Esto sin contar el efecto en el empleo generado por la construcción de nuevas instalaciones y efectos indirectos generados por la actividad económica adicional.

Como consecuencia de este consenso nacional, el gasto fiscal en educación como porcentaje del PIB ha aumentado más del 50% durante los últimos 15 años. Los efectos inmediatos de este mayor gasto en generación de empleo en el sector son evidentes. Sin embargo, es poco claro que este mayor gasto esté realmente mejorando la capacidad de los estudiantes más pobres de salir de la pobreza.



Falta calidad

El mayor gasto en educación ha mejorado el cubrimiento de primaria y secundaria entre las clases más pobres. Sin embargo, este mayor gasto no se ha traducido en mejor calidad. De hecho, en las pocas pruebas internacionales en que ha participado el país hemos quedado en los últimos puestos.

El actual gobierno está llevando a cabo una labor ejemplar al asegurarse de medir la calidad de la educación, siguiendo el ejemplo iniciado en Bogotá por la administración Peñalosa. Claramente, lo que no se mide no mejora.

Sin embargo, el problema no es solo de medición. Es un problema de gerencia. Los recursos no generan resultados porque se administran mal. El Estado colombiano es un mal operador, especialmente en el nivel municipal. Así como se ha mejorado la gestión de muchas empresas estatales cuando pasan a ser administradas como empresas privadas, también mejoraría la gestión de los colegios.

Si de verdad creemos como sociedad que en la educación está la clave para eliminar la pobreza, no podemos seguir permitiendo que los más pobres desperdicien su niñez y adolescencia en colegios mediocres. Con buenos esquemas de medición, la competencia generará milagros. Los colegios públicos que no mejoren su desempeño deberían ser entregados en administración a fundaciones o al sector privado. Adicionalmente, se deberán desarrollar programas generalizados para otorgar bonos a estudiantes de bajos recursos que prefieran estudiar en colegios privados. El bono sería equivalente al costo por estudiante del sistema público.



Cambiar el enfoque

Si se mejora el desempeño académico de los colegios para los más pobres, daremos un gran salto. Pero no será suficiente para cambiar la situación económica de muchos de ellos. La educación clásica no es muy útil para los estudiantes de menores ingresos.

La razón es que los currículos actuales fueron diseñados para educar empleados. Se asumía que habría grandes instituciones esperando emplear a los estudiantes tan pronto salieran de la escuela. Eso no funciona así hoy. Según el Dane, el desempleo entre los menores de 25 años supera el 30%, o sea, el triple del de los adultos entre los 25 y 50 años de edad.

El enfoque educativo hay que cambiarlo para generar empresarios-líderes jóvenes que estén en capacidad de generarse su propio empleo en asocio con sus compañeros o familiares. Hoy lo importante es saber cómo se hace un plan de negocios, cómo se obtienen y administran recursos, cómo se hace el mercadeo y ventas de un producto, cómo se trabaja en equipo, etc.

Desde primaria, los niños deben comenzar a aprender sobre cómo hacer negocios. Si a esto se suma un mayor contenido de educación técnica (desarrollo de software, electrónica, mecánica, preparación de alimentos, etc.) y un mayor énfasis en enseñar el idioma inglés, tendremos una población que podrá proveerse a sí misma.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?