Opinión

  • | 2009/08/06 00:00

    Nuevas ideas frente a la crisis en América Latina

    Los acontecimientos que hemos vivido en los últimos dieciocho meses nos llevan a analizar el por qué América Latina se ha visto menos afectada y, sobre todo, que pueda ser de las primeras regiones en el mundo en salir de la crisis.

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A principios de julio hubo un foro en Madrid organizado por una entidad relacionada con las Naciones Unidas (PNUD) y por la Secretaría General Iberoamericana. Las conclusiones que sacaron, fueron que la alta capitalización del sector financiero, la calidad de sus activos y la nula exposición a los productos subprime americanos, han ayudado a que no haya habido ninguna quiebra de bancos en la región en este último año.

Es cierto que la menor demanda de bienes y servicios por parte de las economías desarrolladas está afectando las balanzas comerciales domésticas. En especial a aquellos países que dependían en exceso del precio de las materias primas. Sin embargo, contar con unas economías internas en crecimiento está ayudando a paliar la falta de demanda externa, con una demanda interna creciente. El otro factor diferencial sigue siendo la dificultad de acceso al crédito a nivel doméstico, lo que produce que la gente no compre los bienes duraderos hasta que tienen la mayor parte del dinero ahorrado y, por ello, no ha afectado los hábitos de consumo tradicionales. El haber sido economías más simples y menos desarrolladas, claramente las ha protegido en la situación actual.

En la región existen dos riesgos claros: el primero, económico y, el segundo, político -siendo este, posiblemente, más difícil de valorar que el primero-. A nivel económico, parece ser que lo peor ya ha pasado, y solamente podría empeorar si la crisis en Europa y Estados Unidos se alarga más de lo previsto. La situación americana se ve en fase de recuperación, lenta pero clara. En el caso europeo es más difícil de definir y se piensa que puede tardar mucho más en salir. Hay tres factores positivos que se han visto en las últimas semanas en Estados Unidos: los indicadores líderes están mejorando, la confianza del consumidor americano ha tomado una pendiente positiva y las tasas de préstamo interbancario (libor) han descendido considerablemente. Ahora, lo único que falta es que los bancos vuelvan a prestar, ya que lo están haciendo a cuentagotas.

En las últimas semanas hemos visto distintos incidentes en América Latina relacionados con los derechos de los indígenas sobre sus tierras. El más reciente fue en la selva amazónica peruana con la trágica consecuencia de un elevado número de muertos y la dimisión de un primer ministro, Yehude Simon, en quien todo el mundo ponía muchas esperanzas.

Consecuencia de lo anterior, el reconocido economista Hernando de Soto está relanzando su propuesta de documentar las propiedades de las clases más bajas en la región. Estos últimos viven en casas, pero no tienen títulos ni escrituras sobre las mismas, las cosechas y los negocios, lo cual les hace mucho más vulnerables a las crisis y, sobre todo, no se pueden beneficiar y tomar prestado sobre sus activos. Las causas son muchas, desde una excesiva burocracia, a unas propiedades que originariamente fueron del Estado y que pasaron de unas manos a otras sin ser registradas adecuadamente. Las consecuencias económicas de que un porcentaje de los "irregulares" entrasen en el sistema serían claramente positivas.

El profesor de Soto, quien ha estado aplicando sus teorías exitosamente en Asia y África, lamentablemente no ha podido hacerlo en la región. En este momento, cuando el populismo ha tomado los gobiernos de varios países de la región, es importante que las clases más necesitadas vean posibilidades de mejorar, junto a sus países. Si se hacen los cambios estructurales adecuados, como por ejemplo documentar las propiedades, dando con ello acceso al crédito, con su garantía a todos aquellos que están fuera del sistema, van a permitir que entren en el circuito económico organizado. Si esto último pasa, podrán tener acceso al seguro social, a una protección adecuada de sus derechos como ciudadanos y, sobre todo, ayudarán a dar estabilidad a los países.

En la región se está viviendo una guerra clara entre dos sistemas político/económicos; entre otras cosas, debido a los excesos del pasado y, en especial, de gobiernos corruptos e ineficientes. Es necesario mostrar que existen otras salidas a estas crisis y dar esperanza a quienes no la tienen, para que no se vean tentados en seguir a charlatanes totalitarios que nada más busquen perpetuarse en el poder.

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