Opinión

  • | 1997/10/01 00:00

    Nos cayó el PetroNiño

    El predominio de objetivos inalcanzables en la retórica de la guerrilla es síntoma de su determinación de seguir en la lucha.

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Hace unas semanas Ecopetrol anunció que, en contra de lo previsto, la producción y las exportaciones de Cusiana no llegarán a los 500.000 barriles diarios a finales de este año. Sólo se llegará a ese nivel a mediados del año entrante.

Las razones para estas modificaciones de las proyecciones fueron las serias dificultades técnicas en la producción y no en el transporte del crudo. En cualquier caso los efectos macroeconómicos de estas noticias sí serán significativos.





El impacto en 1997

En primer lugar, el crecimiento económico de este año hay que revisarlo hacia abajo. Cálculos iniciales indican que la menor producción de petróleo debe obligar a recortar las estimaciones del PIB en cerca de 0,2%. Esta es la consecuencia de que el sector de la minería sólo creciera 4,5% y no 8,5%, como se había estimado hace algunos meses. Por este motivo, entidades como Fedesarrollo y Anif han mantenido su estimación de crecimiento de 2,3% en este año con un margen de holgura para que se presente una mayoría adicional en otros sectores de la producción.



Por su parte, el valor en dólares de las exportaciones del crudo será mucho menor al proyectado. No podrá superar los US$2.600 millones, por cuanto la estimación inicial fue de US$2.900 millones.



Por tanto, la suerte de la tasa de cambio en este año depende completamente del manejo de los recursos de la privatización de la EEEB. Si se esterilizan los fondos de esta privatización, las reservas internacionales crecerán muy poco en lo que resta de este año.



Efecto sobre 1998

El impacto de la menor producción de petróleo se sentirá el próximo año. Ante todo, el crecimiento de la minería debe revisarse seriamente hacia abajo: en lugar del 22,1%, que se había estimado en un comienzo, ahora se espera un aumento de sólo 16% anual en este sector. Por tanto, cualquier cifra de crecimiento del PIB que se haya establecido para el próximo año debe revisarse en cerca de 0,3%.



Por su parte, el impacto cambiario del nuevo escenario petrolero será considerable. El crecimiento de las exportaciones del crudo debe bajarse de US$4.465 millones a sólo US$4.040 millones.



De esta manera, el crecimiento neto de las reservas internacionales caería de US$960 millones a sólo US$535 millones. La conclusión que surge de esta estimación es que no va a existir la aguda presión revaluacionista que se previó hace algunos meses y por tanto hay más posibilidades de que la tasa de cambio nominal se mantenga en los niveles que alcance después de lo que ocurra con los dólares de la privatización de la EEEB.



Bajo crecimiento del PIB

Al problema de la producción de petróleo hay que sumarle ahora la caída del sector agropecuario, fruto de las dificultades generadas por el fenómeno de El Niño. Al respecto se ha estimado que el sector puede tener una contracción de entre 1% y 2% en 1998 como resultado de la menor producción de productos claves como los tubérculos y la leche.



De esta manera, en conjunto es muy difícil que el crecimiento del PIB del próximo año supere el 3,5% aun con una recuperación relativamente fuerte de la industria y la construcción de vivienda.



Así se mantendrá un crecimiento realmente mediocre en medio de un gran dinamismo de la economía mundial. El auge de otras economías sería la medida de las oportunidades perdidas por nuestro país en estos años.
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