Marc A. Silverman

| 1/24/2003 12:00:00 AM

¿Necesita un protocolo familiar?

Muchas familias encuentran que un protocolo familiar y un compromiso firmado son algunos de los ingredientes claves para sostener a la familia y su negocio.

A medida que los propietarios y sus negocios maduran surge una pregunta crítica. ¿Cómo puede un empresario preservar la salud de la familia y de su empresa? ¿Qué pasará cuando no pueda o no desee gerenciar el negocio familiar? Si la esperanza es pasar el negocio a los hijos, ¿cómo afectará esto el negocio y la armonía familiar? Si los miembros de la próxima generación están relacionados no solo por los lazos familiares sino como accionistas de la empresa, ¿serán capaces de trabajar juntos de forma productiva? Usualmente, el número de accionistas se incrementa significativamente con cada generación. Y no todos estos accionistas trabajan o deben trabajar en la empresa.



¿Debe el empresario entrenar uno o más de sus hijos para las posiciones de liderazgo? ¿Tienen los hijos las competencias y el deseo para ser líderes empresariales? ¿Puede la siguiente generación trabajar como un equipo? ¿Actuarán como accionistas, gerentes o como ambos? Posiblemente, el negocio familiar se está empezando a preparar para la tercera generación. ¿Cómo pueden manejarse bien los retos de promover la salud y riqueza del negocio así como la complejidad de lidiar con más y más accionistas de la familia? ¿Puede esto ser cubierto por un acuerdo de accionistas? ¿Y cuándo puede comenzar este proceso?



Muchas familias encuentran que el desarrollo de un protocolo de familia y un compromiso firmado es uno de los ingredientes claves para sostener a la familia y su negocio. Escribir un protocolo es un proceso que debe incluir a todos los miembros de la familia en el entendimiento del legado y de los valores centrales del desarrollo de la familia y el negocio, la misión, la visión y las reglas del gobierno del negocio familiar. Este debe incluir también un acuerdo de accionistas. Los protocolos de familia sientan las bases no solo desde una perspectiva legal y de negocios, sino también desde una posición de respeto por la naturaleza del negocio como una empresa de familia.



Un protocolo familiar es un documento que detalla específicamente cómo la familia y el negocio serán gobernados y cómo serán tomadas las grandes decisiones. Más aún, es un proceso en el cual la vieja y la nueva generación dialogan acerca de los problemas centrales y deciden cómo serán tomadas las decisiones críticas, resueltos los conflictos y las relaciones de la junta de directores, el consejo de familia y los accionistas de la familia. El documento final presenta un mapa de la sucesión y un compromiso de cómo la siguiente generación trabajará unida para conseguir las metas compartidas.



Los problemas de la sucesión son vitales. En Estados Unidos menos del 33% de todos los negocios de familia pasan a la segunda generación y solo el 13% lo hacen a la tercera. En muchas familias, la ruptura, las heridas no resueltas y la rabia aparecen durante la planeación de la sucesión, que no solo es difícil y muchas veces evitada, sino que es un proceso más complejo en cada generación.



El estilo de liderazgo autocrático presente en la mayoría de primeras generaciones de negocios de familia usualmente funcionó muy bien. El negocio marchaba, los trabajos se llevaban a cabo y había un sentimiento de estabilidad en la organización. Sin embargo, resentimientos y hostilidades entre los miembros de la familia casi siempre reposan bajo la superficie. Es típico que los hijos hayan soportado alegatos y actitudes críticas en su contra por años, los cuales no fueron confrontados, dialogados o resueltos. Estas actitudes casi siempre emergen como enfrentamientos familiares o evitan encarar la necesidad de un plan para el futuro. La clave para la familia es aprender a dialogar y resolver conflictos y problemas con principios democráticos, entendiendo las necesidades de cada persona, de la familia y del negocio.



Cada protocolo de familia, al igual que cada familia, tiene su historia única y su propio carácter. El protocolo es un acuerdo formal para ser firmado por todos los miembros de la familia y que gobierna cómo la familia y el negocio serán manejados.



¡El protocolo debe ser escrito por la familia! Este proceso de crearlo es un trabajo conjunto que construirá las bases de la comunicación y la confianza que es tan necesaria. El protocolo entonces se convierte en una de las herramientas para la estabilidad de la familia y el negocio durante los tiempos difíciles de cambio de liderazgo.
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