Opinión

  • | 2010/03/05 00:00

    Medios educadores

    El papel de los medios de comunicación es significativo por el impacto que tienen en la formación y en el tipo de información que reciben los niños y los jóvenes

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La educación es responsabilidad de toda la sociedad. Inicialmente de los padres y la familia, más adelante de la escuela, pero es evidente que todos: el gobierno, los líderes religiosos, sociales y políticos, los empresarios, las universidades, las organizaciones ciudadanas y en especial los medios de comunicación tienen que aportar lo que les corresponde.

En el caso de los medios de comunicación su papel es significativo por el impacto que tienen en la formación y en el tipo de información que reciben los niños y los jóvenes. Su enfoque, el tratamiento de los contenidos, la selección de los temas de sus programas, la forma de motivar y atraer al público, generan distintas reacciones, actitudes y comportamientos que son relevantes para la sociedad.

Con la manera como presentan los titulares, las noticias, historias o novelas transmiten valores porque nos dicen qué es lo importante y lo deseable, resaltan, valoran, elogian o censuran las personas y sus comportamientos. Los niños y jóvenes reciben de los medios los mensajes de lo que es la realidad y lo contrastan con sus vivencias cotidianas.

Como en cualquier producto de consumo, es válido preguntarse si al identificar las necesidades, intereses y gustos de los consumidores es responsabilidad del productor asegurarse de ofrecer productos y servicios que sean sanos, útiles y confiables para quien los va a utilizar.

Si alguien vende un alimento, aunque sea muy apetitoso, este no puede contener ingredientes perjudiciales para la salud. Pero los medios de comunicación además de satisfacer las necesidades de información, formación y recreación de sus clientes tienen el compromiso y la responsabilidad con la sociedad de orientar y apoyar el desarrollo económico y social, resaltar valores, mostrar oportunidades, despertar inquietudes, advertir sobre riesgos y amenazas, develar problemas e irregularidades, interpretar los acontecimientos y ser foro público.

La información que publican y la forma como lo hacen, puede convertirse para los niños en ejemplo o modelo de sociedad, de desarrollo, de tecnología, de seres humanos admirables y de comportamientos dignos de imitar; puede promover valores sociales como el esfuerzo, el trabajo, la solidaridad y presentar patrones de éxito, belleza, riqueza o progreso que motiven e inspiren para crecer y mejorar o mostrar ejemplos contrarios que sirvan para criticar o rechazar.

Todo esto puede ser coherente o no con lo que se enseña, se vive y se transmite en el hogar y en el colegio. Entonces, es responsabilidad de padres, maestros y medios formar seres humanos capaces de aprender a tomar decisiones fundamentadas y de seleccionar, aceptar, aprobar o rechazar con sentido crítico los mensajes que reciben del entorno, evaluando si la información es veraz, completa y balanceada y si las fuentes son confiables y confirmadas.

De ahí que sea preciso dar elementos para identificar cuáles son los medios de comunicación que se destacan por un manejo de contenidos serio y confiable, capaces de incluir opiniones y puntos de vista diversos y rigurosos al presentar el contexto histórico de los hechos.

En los procesos de participación los medios inciden directamente en la toma de consciencia del ciudadano sobre sus responsabilidades en lo público, sobre su rol en el barrio, en lo local, lo regional y en el país. En periodos electorales tienen un gran impacto en la formación de los ciudadanos y una gran responsabilidad en la calidad de la información que transmiten; necesaria para la toma de decisiones y vital para la educación sobre el sistema político, los deberes y derechos ciudadanos. De ahí la necesidad de presentar información completa y objetiva sobre la filosofía, los programas y propuestas de los distintos candidatos, sus trayectorias y realizaciones, sus antecedentes, logros, incumplimientos y fallas.

Pero además de ello, los distintos medios organizan su oferta de contenidos en secciones o programas que divulgan información sobre historia, geografía, salud, nutrición, educación, ortografía, ética, normas de comportamiento; en fin, son educadores directos en múltiples temáticas que llegan a públicos diversos. En televisión son muchos los programas infantiles que forman y transmiten valores a través de personajes e historias divertidas.

Los medios con su trayectoria, su seriedad, su objetividad, su apertura, diversidad de opiniones, contenidos y capacidad autocrítica se ganan el respeto, la admiración y la confianza de sus usuarios y asumen el gran compromiso que tienen como formadores y educadores.

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