Los beneficios de dolarizar

| 3/10/2000 12:00:00 AM

Los beneficios de dolarizar

La dolarización de la economía colombiana podría ser la mejor arma de la que dispone el gobierno para estimular la demanda e incentivar la inversión en estos tiempos de recesión.

por McKinsey & Company

En los últimos meses y con el anuncio de Ecuador de adoptar un modelo monetario de dolarización, el debate sobre qué tan conveniente es para Colombia este esquema ha tomado fuerza. En la prensa y los foros se han postulado y discutido las ventajas y desventajas de la dolarización, sus barreras para implantarlo, y el nivel de preparación que tiene Colombia para llevar a cabo un programa de esta índole. Este artículo argumenta que el esquema monetario de la dolarización debe ser seriamente considerado por el gobierno, ya que considerado desde el punto de vista de los empresarios y consumidores tiene múltiples ventajas, y que el país esta atravesando un período de baja inflación que le permite la fácil implantación. De hecho, la dolarización de la economía colombiana podría ser la mejor arma de la que dispone el gobierno para estimular la demanda e incentivar la inversión en estos tiempos de recesión.



Los empresarios

Los beneficios de la dolarización para los empresarios varían en su magnitud y características, pero los mismos se pueden identificar en tres tipos:

1. Le permite al empresario tener acceso a fuentes de financiamiento de largo plazo y bajo costo.

2. Minimiza el riesgo de perder la competitividad derivada de los movimientos de la tasa de cambio.

3. Le reduce una importante fuente de riesgo al inversionista extranjero.



Acceso a fuentes de financiamiento y bajo costo

El empresario de largo plazo en Colombia encuentra típicamente que sus proyectos son difíciles de realizar ya que requieren largos plazos de financiamiento. Para que sean factibles, se requiere ante todo que sean rentables per se. Sin embargo, esta rentabilidad es altamente dependiente de las tasas de financiamiento a las cuales el empresario a largo plazo tiene acceso. Cuanto más bajas sean estas, mayor es la factibilidad de la inversión. Una revisión rápida de lo que son los mercados de capitales indica que los fondos de largo plazo y de bajas tasas de interés solo se dan en monedas duras como el euro o el dólar. Por ende, la dolarización le permitiría acceso al empresario de largo plazo a estos mercados sin ningún tipo de riesgo cambiario, el cual en los últimos dos años ha sido una de las principales variables que afectó el desempeño de aquellos proyectos de largo plazo que se crearon financiados en dólares (por ejemplo, las empresas celulares). La falta de opciones de financiamiento en moneda local con plazos y costos razonables es la principal razón para la falta de competitividad de los empresarios nacionales en los mercados de exportación.



Minimiza el riesgo de perder la competitividad

Para el empresario en negocios de exportación, los cambios en la tasa de cambio pueden causar grandes ganancias como generar pérdidas. Una fuerte devaluación le da al exportador una mayor competitividad en los mercados internacionales, al poder traspasar parte de la disminución en dólares que él logra en sus costos. A su vez, una revalorización de la moneda local, como en el 96, puede fácilmente sacar del mercado internacional al empresario. Si bien existen mecanismos para que los exportadores minimicen su exposición a este riesgo, como los contratos de futuro --hedging--, estos son demasiado costosos dada la volatilidad de la moneda local y la profundidad del mercado de capitales.El esquema de dolarización le da una paridad a la moneda con respecto al principal mercado de exportación de Colombia, eliminando tanto el riesgo de perder la competitividad como el costo de los mecanismos financieros para mitigar el riesgo. Con la volatilidad actual en el tipo de cambio es difícil que un empresario se dedique a invertir para exportar.Un efecto secundario para el exportador, es que le permite enfocarse en las variables --como calidad del producto, mercadeo del mismo-- que sí son determinantes en la competitividad de los mercados internacionales.



Reduce una importante fuente de volatilidad en los ingresos

El desempeño de una filial de empresarios extranjeros está sujeto a reglas de contabilidad y esquemas gerenciales que le exigen presentar sus resultados en dólares. Por consiguiente, la devaluación de la moneda en un año en particular puede desaparecer las utilidades de la empresa. Cuanto mayor sea la volatilidad de la moneda a la que está expuesta la economía, mayor es la incertidumbre. El empresario extranjero generalmente traduce esta incertidumbre en una mayor tasa de descuento en el momento de la inversión, mermando de esta manera la competitividad del país en atraer más inversión extranjera.



El consumidor

La dolarización trae para el consumidor básicamente el beneficio de bajas tasas de interés. Al equiparar formalmente la moneda local con el dólar, las tasas de interés tienden a reflejar el mercado internacional. Ejemplo de esto son Argentina y Panamá, lugares donde los márgenes de intermediación del sector financiero son del orden de 5% y las tasas pasivas son marginalmente mayores a las de Estados Unidos. El impacto de este diferencial en la demanda local puede ser sustancial. Una reducción en las tasas de esta magnitud le permitiría a una familia colombiana que esté amortizando un inmueble avaluado en $100 millones con pagos de $1,6 millones mensuales hacerlo por $1,2 millones, con un ahorro anual de unos $5 millones. Esto se traduce en mayor disponibilidad de ingresos para otros consumos, o en compra de inmuebles de mayor tamaño o calidad. Esta reducción incentiva la construcción, el mercado de carros, bienes durables, consumo... dando dinamismo a la economía y aumentando la calidad de vida.



Transición cautelosa y oportuna

Reconocemos que este esquema tiene beneficios y costos macroeconómicos, que dada su importancia deben ser debidamente sopesados. En términos de beneficios macroeconómicos resaltan cosas como reducir los costos de financiamiento del Estado, garantizar hacia el futuro una menor inflación y establecer una camisa de fuerza al gobierno en términos de presupuesto. Sin embargo, al adoptar la dolarización, el gobierno colombiano pierde una de las dos principales palancas de política macroeconómica, su autonomía monetaria y/o la soberanía de su moneda. Esto significa que, de darse un desequilibrio económico, el ajuste no podría darse vía precios sino cantidades (por ejemplo, desempleo). Además, este esquema eliminaría el papel de prestamista de último recurso que juega el Banco de la República y que ha sido tan relevante en la crisis financiera del último año. El argumento de los empresarios y consumidores para adoptar la dolarización es poderoso. Sin embargo, la sociedad debe desarrollar una postura con respecto a ella que sea coherente y consensuada. En ningún momento, la transición a este esquema debe ser rápida e improvisada. Los problemas que ha tenido Argentina a partir de la dolarización en gran parte se deben a que la medida fue tomada en medio de una crisis de la moneda local que se reflejaba en muy altas tasas de inflación y devaluación. Colombia se puede dar el lujo de planear el cambio, como lo hicieron los países europeos para adoptar el euro, dados los bajos niveles actuales de la inflación y las tasas de interés.Por consiguiente, el gobierno debería aprovechar la ventana de oportunidad que la coyuntura del país nos ha otorgado con la baja inflación para iniciar el diálogo sobre este nuevo esquema. Como mencionamos al inicio, esta puede ser la mejor arma con que cuenta el gobierno actualmente para estimular la demanda e incentivar la inversión.



* Autores: Luis Andrade y Hugo Baquerizo.

McKinsey & Company
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