Opinión

  • | 2009/09/18 00:00

    Lecciones de liderazgo para tiempos difíciles

    Después de entrevistar a 14 presidentes de grandes empresas, el equipo de McKinsey encontró las cinco prácticas de liderazgo exitosas durante la crisis.

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Durante la recesión actual se han estudiado en gran profundidad los errores que provocaron la crisis financiera y económica. Menos atención se le ha dado al estudio de lo que han hecho bien las empresas en medio de la crisis. Para contribuir al aprendizaje de buenas prácticas de liderazgo en tiempos difíciles, entrevistamos a 14 presidentes de grandes empresas. De las entrevistas concluimos que existe consenso alrededor de algunos principios generales que pueden ayudar a guiar los comportamientos de la alta gerencia en tiempos de crisis.

1. Confrontar la realidad. Pocos predijeron la magnitud de la crisis actual. Pero aquellos que la detectaron y aceptaron que algo estaba mal, tuvieron una clara ventaja en la implementación de estrategias para enfrentar la tormenta. Los sistemas de monitoreo fueron importantes para captar las señales de alerta. Sin embargo, la clave para actuar con anticipación frente a competidores fueron los modelos de gobierno que permitieron la toma rápida de decisiones ante cambios inesperados.

2. Poner la estrategia en el centro del escenario.  La forma como los presidentes trabajan con sus juntas directivas ha cambiado fundamentalmente durante el último año. En tiempos de crisis, decisiones difíciles deben ser tomadas rápidamente. Por lo tanto,  muchos presidentes se están comunicando más regularmente con sus juntas directivas para mantenerlas al tanto de los acontecimientos. Reuniones formales han sido reemplazadas por cartas, correos electrónicos, discusiones informales y conferencias telefónicas. Los directores están mejor posicionados para brindar soporte y asesoría si están al tanto de los acontecimientos. En este contexto, las discusiones sobre la estrategia de la empresa han cobrado mayor importancia, dada la necesidad de tener criterios claros para enmarcar la toma de decisiones difíciles. Las discusiones de estrategia ya no están limitadas a un "retiro" anual.

3. Ser transparente con empleados e inversionistas. Todos los presidentes que entrevistamos fueron enfáticos en señalar el poder que tienen las buenas comunicaciones en todos los niveles. Ser transparentes con lo que está pasando en la compañía es una cuestión de integridad. La transparencia construye respeto, confianza y solidaridad, elementos que ayudan a los empleados a enfocarse en su trabajo a pesar de la incertidumbre. Al explicar los problemas y las acciones que se están llevando a cabo, se fortalece la confianza en el liderazgo de la empresa. La mayoría de los presidentes entrevistados reportaron que el tiempo invertido en comunicaciones con sus inversionistas ha aumentado exponencialmente. Al igual que al comunicarse más con sus empleados, los presidentes se han esforzado por ser lo más transparentes posible.

4. Construir y proteger la cultura. Una compañía saludable debe tener no solo indicadores financieros sólidos sino también una cultura y valores que generen cohesión en la misma. Muchos de los aspectos que nuestros entrevistados identificaron como de gran importancia son derivados de la cultura organizacional. Por ejemplo, comunicaciones abiertas o enfoque hacia el bienestar de la compañía en el largo plazo. Varios de los presidentes señalaron la importancia de no sacrificar dicha cultura cuando la compañía se encuentra bajo presión, puesto que la cultura organizacional ha sido un elemento clave para ayudarlos a tomar decisiones en la crisis actual.

5. Mantener la fe en el futuro. Los presidentes de las compañías y sus equipos directivos deben mantener una visión positiva sobre le futuro sin importar las presiones inmediatas que puedan estar enfrentando. De todas las crisis surgen oportunidades, aunque dicha noción es fácilmente olvidada cuando las compañías y sus empleados enfrentan altas cargas de estrés. De hecho, muchos de los presidentes entrevistados están seguros de que sus compañías saldrán fortalecidas de la crisis actual.

Ninguno de los presidentes afirmó haber intentado algo revolucionario para sortear la crisis. Sin embargo, lo que sí es evidente fue su determinación de hacer lo que pensaban que era correcto, así tuvieran que enfrentarse a un gran número de contradictores. El liderazgo toma más importancia en tiempos difíciles, cuando hay tanto en riesgo.

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