Opinión

  • | 1994/08/01 00:00

    La rifa del tigre

    Sin luna de miel Samper tiene que demostrar que en este país del Sagrado Corazón el tigre no es tan fiero como lo pintan.

COMPARTIR

Sospecho que don Ernesto Samper, ya tranquilo después de cuatro agotadores años durante los cuales se concentró en convertirse en presidente y de una intensa campaña en la que se "encabinó" -término que usan los pilotos para describir el estado de concentración en los instrumentos que los lleva a ignorar lo que está fuera del avión- sólo ahora debe de haberse dado cuenta de que se ganó la rifa del tigre.

Parece impertinente bautizar en esos términos el -triunfo electoral, pero, por mala suerte, tiene que tomar las riendas del país en un entorno que dista mucho de ser el ideal. En primer lugar, le toca suceder a Gaviria, que termina su mandato con unos altos índices de popularidad, según las encuestas empresariales de DINERO y muchas otras, y esa circunstancia hace que todos esperen su gobierno, no tanto con ilusión del cambio como en épocas anteriores, sino con escepticismo, para ver si da la talla de su antecesor. Ese es un "handicap" grande. Y además Pastrana, que sacó la otra mitad de los votos, va a ser el primer escéptico ante las acciones del nuevo gobierno. Como quien dice, empieza con luna de miel en Melgar y no en Europa.

Pero además le tocó el asunto de los narcocasetes, en mala hora precipitado por Pastrana. Empieza un gobierno con la sospecha, infundada y ruin, de tener vínculos cor los mafiosos, es un lastre que tiene efectos malos en el país, pero que no pueden ser más catastróficos en nuestras relaciones con los gringos. Claro que la reacción del imperio ha sido como siempre, maniquea, pues par-, todos es obvio :que sin consumido res no habría tráfico de drogas y allí se hacen los de la vista gorda con e tráfico de armas. Pero infortunada mente ellos son eso, el imperio,. ) como tal creen tener la capacidad, s no el derecho, de hacer con nuestro: países lo que les venga en, gana. "Y nos toca tragárnoslo, porque tienen la sartén por el mango y dependemos de ellos en muchas cosas. Por justa que sea, es una pelea mal casada.

Y lo de Venezuela complica todo. Con la integración su situación económica nos afecta grandemente, mucho más que antes, y el descontento podría llevar inclusive a un golpe de Estado en ese país. Si asumiera el poder un coronel Chávez, el peligro de locas acciones militares se volvería mucho más real. Y encima de todo, eso ocurre mientras nuestras relaciones con los gringas pasan por un mal momento pues, mal que bien, la amistad con los Estados Unidos sirve de tatequieto al expansionismo militarista de nuestros vecinos.

Pero a estas circunstancias hay que añadir la dificultad para conformar un gobierno serio, por los compromisos electorales. No sabe uno cómo va a armar un equipo competente si tiene que repartirle rayas del tigre a todo el mundo, no sólo ministerios, sino institutos y embajadas: a los godos de Valencia Cossio y a los caciques liberales, a los disidentes del M-19 y a la Anapo, a nuestros hermanos cristianos separados en cabeza de doña Vivian Morales y de golpe al Opus Dei, a los reinsertados y a los que están por hacerlo, y una embajada apropiada para el general Maza, como la de Bosnia - Herzegovina. Y se me olvidaba algo para los lentejos conservadores: otra embajada para Marín (¿Paraguay?) y un instituto cualquiera para Juan Diego Jaramillo.

Es tal el rompecabezas que tiene que armar, que ya es hora de que se dé el lapo, se olvide de esa milimetría y nombre sólo a los más capaces. Porque está bien que, como liberal, escuche y le dé participación a las minorias, pero sin olvidar que lo elegimos para que gobierne bien, sin muchas concesiones.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?