Opinión

  • | 2008/09/12 00:00

    La revista Dinero y el nuevo modelo económico

    Para el sector empresarial se volvió mucho más importante estar al día con las estadísticas y tendencias de la economía colombiana e internacional.

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Los quince años de vida de la revista Dinero coinciden con la consolidación de un nuevo modelo económico en Colombia. La apertura de la economía venía haciéndose gradualmente desde los años setenta, con un reverso en la época de la crisis de la deuda latinoamericana, pero se formalizó con la apertura económica llevada a cabo por el presidente César Gaviria y su equipo a partir de 1991. El propósito de Gaviria era adecuar el modelo de economía cerrada de Colombia, que venía de los años cincuenta, a la realidad de una economía mundial que se había globalizado.

Esto requería reformas en el manejo del comercio exterior (apertura), pero también reformas a las instituciones económicas para que el país creciera en ese entorno globalizado. Lo primero fue la liberación de importaciones. Se bajaron los aranceles, pero más importante, se redujo drásticamente la lista de importaciones prohibidas y que requerían licencia previa. A principios de los años noventa se flexibilizó sustancialmente el régimen de control de cambios, el mercado cambiario pasó del Banco de la República al sector financiero, se liberalizaron las tasas de interés y se redujo la importancia del crédito dirigido. En resumen, se profundizó la economía de mercado en un entorno internacional en el que las principales economías del mundo habían adoptado este modelo económico.

Al mismo tiempo, se privatizaron empresas estatales y se crearon comisiones de regulación de bienes públicos, que llevaron a precios que cubrían los costos en los servicios públicos, y los subsidios en este sector se volvieron explícitos. Así, las tarifas rentables hicieron posible la privatización. En el sector financiero, varios bancos públicos quebraron, y bajó radicalmente la participación del Estado en el sector. Finalmente, se consolidó la independencia del Banco de la República, lo cual hizo posible bajar la inflación, de 32% anual, a niveles cercanos a 4,5% en los últimos años. Eso a la vez promovió la profundización del mercado de capitales y el uso de los precios (tasa de interés) como el principal instrumento de política por parte de la autoridad monetaria.

Se pasa entonces de un modelo de intervención y fijación de precios y cantidades por el Estado, en todos los sectores de la economía, a una intervención estatal más directa para garantizar los derechos económicos y sociales establecidos por la Constitución de 1991. Esto implicó un aumento acelerado en el gasto público social. Creció el gasto público en educación, salud (con las reformas lideradas por Juan Luis Londoño, el primer director de Dinero), y subsidios a la vejez indigente. Ante los crecientes gastos sociales, no había mucho margen para inversión en infraestructura, y con cierta discontinuidad perjudicial, se hizo necesario financiarla con concesiones. Encima de todo esto, los gobiernos en el poder, durante los 15 años de vida de Dinero, para disminuir la violencia, se ven en la necesidad de aumentar el gasto en defensa.

Este es un periodo de permanentes reformas tributarias que aumentan la proporción entre recaudo y PIB, pero los ingresos tributarios crecen a menor ritmo que el gasto público, y se crea la mayor deuda pública en la historia del país, la cual le crea vulnerabilidad externa a la economía. El rápido crecimiento de la deuda privada y pública lleva a una profunda recesión cuando dos crisis externas, la crisis asiática y la moratoria rusa, generan una reversión abrupta en los flujos de capital a los países emergentes y en particular a los de Latinoamérica. En toda Latinoamérica cae el PIB per capita en 1999, pero el alto endeudamiento externo e interno de Colombia, combinado con una crisis financiera por la terminación de una burbuja previa de la finca raíz, lleva a una de las mayores caídas de la región.

Este periodo de cambio en el entorno empresarial y de una profunda reforma al rol del Estado es lo que le toca describir mes por mes a Dinero. Para el sector empresarial se vuelve mucho más importante estar al día con las estadísticas y tendencias de la economía colombiana e internacional que con las últimas noticias políticas, que era el tema de la prensa, en una economía cerrada.

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