Opinión

  • | 2008/06/06 00:00

    La interpol y los computadores

    Las interpretaciones sobre el contenido del computador de Raúl Reyes son muy dudosas y se presentan con un sesgo y un sentido que no tienen.

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Infortunada actuación la del presidente Chávez y el presidente Correa cuando se refirieron al informe que Colombia solicitó a la Interpol. Ambos cayeron en 'la trampa de los medios', y le dieron más importancia a la presentación y a la forma que al contenido del documento, al apresurarse a responder lo que estos divulgaban y no tomar la distancia y el tiempo para evaluarlo.

Vale decir que tenían razón, Correa al mostrar indiferencia al respecto, y Chávez al describirlo como un show, un espectáculo montado con propósitos efectistas y no de información; pero tanto el uno con su displicencia, como el otro al tratarlo como 'payasadas', colaboraron a que no se profundizara en lo que verdaderamente se deduce, o más concretamente, dice el informe.

Ante todo.

- No se sabe nada de una parte del informe que es 'clasificada' o 'ULTRASECRETA'.

- No se ha mencionado comentario o archivo recibido o contestado de la parte ve-nezolana. (Nada que muestre su posición; ¿no existe, o la ocultan)

El resumen en la parte pertinente a conclusiones dice:

El alcance del análisis forense de carácter informático de Interpol se limitaba a: a) establecer los datos reales que contenían las ocho pruebas instrumentales de carácter informático decomisadas a las Farc, b) comprobar si los archivos de usuario habían sido modificados de algún modo el día 1 de marzo de 2008 o en fechas posteriores, y c) determinar si las autoridades de los organismos colombianos encargados de la aplicación de la ley habían manejado y analizado las citadas pruebas de conformidad con los principios reconocidos internacionalmente para el tratamiento de pruebas electrónicas por parte de las fuerzas del orden.

Al terminar el análisis informático forense, los especialistas de Interpol concluyeron lo siguiente:

Conclusión No. 2: Entre el 1 de marzo de 2008, fecha en que incautaron a las Farc las pruebas instrumentales de carácter informático, y el 10 de marzo de 2008, fecha en que las entregaron a los especialistas de Interpol en informática forense, las autoridades colombianas accedieron a todas las pruebas instrumentales.

Conclusión No. 2a: El acceso (...) entre el momento en que las recibieron (la Dijin), el 3 de marzo de 2008 a las 11:45 horas, y el momento en que las entregaron a los especialistas en informática forense de Interpol, el 10 de marzo de 2008, se ajustó a los principios reconocidos internacionalmente para el tratamiento de pruebas electrónicas por parte de los organismos encargados de la aplicación de la ley.

Conclusión No. 2b: Entre el 1 de marzo de 2008, fecha en que las autoridades colombianas incautaron a las Farc las ocho pruebas instrumentales de carácter informático, y el 3 de marzo de 2008 a las 11:45 horas, momento en que dichas pruebas fueron entregadas (a la Dijin), el acceso a los datos contenidos en las citadas pruebas no se ajustó a los principios reconocidos internacionalmente para el tratamiento de pruebas electrónicas por parte de los organismos encargados de la aplicación de la ley.

Conclusión No. 3: Interpol no ha encontrado indicios de que tras la incautación a las Farc de las ocho pruebas instrumentales de carácter informático, efectuada el 1 de marzo de 2008 por las autoridades colombianas, se hayan creado, modificado o suprimido archivos de usuario en ninguna de dichas pruebas.



Los puntos del informe que complementan estas conclusiones, son.



-76. "no se creó, añadió, modificó ni eliminó ningún dato de dichas pruebas entre el 3 de marzo de 2008 a las 11.45 horas y el 10 de marzo de 2008, fecha en que fueron entregadas a los especialistas de Interpol". Es explícito en excluir el lapso entre el 1 y el 3 de Marzo, mientras lo tuvo el Ejército.

-77. "en este caso los funcionarios de las fuerzas del orden deben de-mostrar o probar que el acceso directo que efectuaron no afectó materialmente a la finalidad de las pruebas". Establecen que por el mal manejo, al igual que no se puede probar que hubo alteraciones (conclusión 2b y 3) no se puede certificar tampoco que no las hubo y por tanto es necesario que esto se pruebe.

-91 "(...)Utilizando sus herramientas forenses, los especialistas ha-llaron un total de 48.055 archivos cuyas marcas de tiempo indicaban que habían sido creados, abiertos, modificados o suprimidos como consecuencia del acceso directo a las ocho pruebas instrumentales por parte de las autoridades colombianas entre el momento del decomiso de estas, el 1 de marzo de 2008, y el 3 de marzo de 2008 a las 11:45 horas".

-93. "Estas personas (especialistas de la Policía) asumieron la custodia de las pruebas el 3 de marzo de 2008". Es decir, antes no hubo 'cadena de custodia'.



En otras palabras, certifica explícitamente lo contrario de lo divulgado.

- Las autoridades accedieron a todos los archivos;

- entre el 1 y el 3 de Marzo (bajo el control militar), esto no se realizó 'conforme a los principios reconocidos internacionalmente aplicables al manejo ordinario de pruebas electrónicas';

- la verificación 'no implica la validación de la exactitud de los archivos de usuario que contienen, de la interpretación que cualquier país pueda hacer de dichos archivos, ni de su origen';

- no existe 'transparencia' cuando parte del informe es 'ULTRASECRETO'

Nada de lo anterior indicaría que no sea verdad que los computadores eran de Raúl Reyes o que se haya alterado su contenido. Lo que sucede es que las interpretaciones sobre su contenido sí son muy dudosas pues se están presentando con un sesgo y un sentido que no tienen; y lo de la Interpol fue show mediático para dar respaldo a esas desfiguraciones de lo que realmente se encontró, y buscar dar validez a una supuesta prueba que por ser fruto de una acción ilegal nunca tendría ese carácter.

Es verdad que la posición de Venezuela, al afirmar -también sin poder probarlo- que lo que se presenta como contenido ha sido fruto de montaje y alteraciones, es tomar una posición a la defensiva; sin embargo, aunque no hay duda de la simpatía de ese gobierno hacia las Farc, tampoco hay duda de que llegar a tratarlo de socio o aliado en contra de Colombia es un despropósito.

Por eso la pregunta que debemos hacernos es ¿para qué llevamos al grado de enemigo a nuestro vecino y escalamos nuestro conflicto a un nivel internacional a través de los medios de comunicación? ¿Qué sentido tiene protocolizar una situación de guerra fría con Venezuela y con Ecuador? ¿Por qué no buscar distender y reconstruir las relaciones, intentando que cambien las relaciones Farc-Chávez en vez de profundizar en la dialéctica belicosa? ¿Es en connivencia con Bush que se buscan argumentos para que los Estados Unidos incluya a Venezuela en su lista de 'países que ayudan al terrorismo'? ¿Se busca por 'patriotismo' o por megalomanía y mesianismo una crisis que afectaría a toda América Latina y sería probablemente la peor de nuestra historia? ¿O es, como lo dice Juan Manuel Santos, que hoy él impone sus estrategias internacionales? ¿O es -por parte de quien no gobierna con la Ley y el Derecho sino con una 'opinión pública' condicionada por los medios- un intento de crear un enemigo externo para que se olvide la situación interna?
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