Opinión

  • | 1998/07/21 00:00

    La geografía no ayuda

    Colombia tiene todas las limitaciones que genera la geografía, pero debe trabajar para buscar las salidas apropiadas.

COMPARTIR

Es posible que usted reaccione con incredulidad, e incluso con sorna, a la siguiente afirmación: "la distancia con respecto a la línea ecuatorial es la variable que mejor explica el nivel de desarrollo económico y las posibilidades de crecimiento de los países en el mundo entero".



Economistas de la talla de Paul Krugman y Jeffrey Sachs han empezado a redescubrir la geografía, que por mucho tiempo se había desechado con desprecio. La principal conclusión a la que han llegado es que los países tropicales tienen desventajas por razones asociadas con el control de las enfermedades, la productividad de las tierras y el esfuerzo físico que hacen las personas.



Donde no hay estaciones no existe un control natural a la continua reproducción de los agentes propagadores de las enfermedades, lo cual las hace muy difíciles de erradicar. El mejor ejemplo es la malaria, que aún hoy afecta a 500 millones de personas en las zonas tropicales y representa una reducción de 2 puntos en la tasa de crecimiento económico anual de los países más afectados.



Suponiendo que se usara la mejor combinación posible de todos los insumos, la productividad de las tierras en las zonas tropicales sería un 40% menor, en promedio, que en las zonas temperadas. Y el esfuerzo físico que puede desplegar un hombre corriente a la intemperie en una zona tropical es sustancialmente menor que en un país de estaciones moderadas. El único remedio efectivo para el calor es la quietud. Para el frío, el abrigo y el trabajo. Como resultado de todos estos factores, estar en el trópico cuesta 0,7 puntos de crecimiento económico.



Pero la ubicación respecto al ecuador no es lo único que cuenta en materia de geografía. Otras tres variables claves son el acceso al mar, la distancia de los centros económicos mundiales y la dotación de petróleo y minerales.



Los países cuya población está ubicada en su mayoría a más de 100 kilómetros del mar (o de un gran río navegable) crecen 0,9 puntos menos. Esto se debe a que los altos costos de transporte desalientan la industrialización, dificultan la inversión y la competencia. La distancia de los centros económicos mundiales actúa en la misma dirección.



Finalmente, aunque una buena dotación de recursos minerales en sí misma es un activo, está comprobado empíricamente que es perjudicial al crecimiento. La razón parece ser la estructura de propiedad y de distribución de rentas que tiende a generar.



Colombia cuenta con todas estas condiciones desfavorables. Pero la geografía no ejerce una influencia fatalista sobre ningún país. El mejor ejemplo es Israel, que actualmente es uno de los países de mayor nivel de ingreso del mundo, a pesar de su ubicación y dotación de recursos. Las economías del sudeste asiático también son un buen ejemplo de países tropicales que han sobrepasado sus limitaciones.



Tres factores son decisivos para vencer las limitaciones de la geografía: una amplia cobertura de servicios de salud preventiva para mantener bajo control la influencia de las enfermedades tropicales; un gran énfasis en educación rural para facilitar el aumento de productividad en el campo y estimular la migración hacia las ciudades; y fuertes inversiones de infraestructura en servicios de agua y electricidad para mitigar los rigores del clima sobre la productividad laboral y para mejorar las posibilidades de participación laboral de las mujeres.



Como para un plan de desarrollo.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?