Opinión

  • | 2008/08/15 00:00

    La custodia del legado

    ¿Por qué no compartir esos planes de ambas generaciones y entender que en el plan de la generación que recibe debe haber un espíritu de "custodios", que no debe interferir con su desarrollo personal?

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Muchas veces nos preguntamos qué significa el salto generacional en una familia empresaria y encontramos una variedad de respuestas. Algunos dicen que es la transferencia de la propiedad, el paso de la cultura, de la historia, el avance de los valores, la continuidad de los principios, el desarrollo de la riqueza. Muchas veces también que es la continuidad de las relaciones familiares, y de los afectos o desafectos de unos socios que no se escogieron, sino que "tocaron"; o el movimiento del liderazgo, el establecimiento o la continuidad de un gobierno corporativo, el traspaso del network de contactos, y también la transferencia del espíritu emprendedor.

Muchas veces también se habla de la educación, y no es raro oír decir que lo que un padre le quiere dejar a sus hijos es la educación. Pero siempre se habla en términos de una educación académica, universitaria o tecnológica. Rara vez se oye decir que lo que se quiere dejar es un legado de "felicidad", desarrollo personal y alcance de los propios sueños. Elemento tan importante, también en una familia empresaria.

De igual manera como se hacen planes para el traspaso de la propiedad y el liderazgo, la familia empresaria debería hacer sus planes de traspaso de historia, de cultura, de valores y de principios. Debe la familia empresaria pensar en el tema de gobierno cuando se pasa de una generación a otra, así como en una metodología para pasar esa red de contactos que se han forjado durante tantos años. Igualmente, hay una característica que seguramente ha tenido la generación de fundadores y es el espíritu de emprendimiento con el cual se iniciaron los negocios. En ese espíritu también hay que planear cómo se pasa a la otra generación, que también podría ser fuente de innovación, creatividad, y de riqueza. Esa sería una fuente importante de competitividad para el país. Qué bueno que pudiéramos decir que ese espíritu de los fundadores de empresas se traslada a las siguientes generaciones en todas las regiones del país. Que esa cultura de innovación y creatividad se desarrolla en las generaciones siguientes de empresarios.

Por otro lado, la generación que entra debería entender su papel al recibir todos los elementos que se han mencionado anteriormente. Deben entender la responsabilidad que les corresponde desarrollar porque son ni más ni menos que los "fiduciarios" de todo ese legado que reciben. Son los fiduciarios de la cultura y los valores. De la historia y del espíritu emprendedor, tanto como de la riqueza representada en acciones, tierras o propiedades. Son los responsables de recibir todo ese legado, mantenerlo y pasarlo aumentado a las siguientes generaciones. Ni más ni menos, tienen la responsabilidad de custodiar y acrecentar el legado que reciben. Y en cuanto al tema de desarrollo personal, esa generación que recibe debe entender que también tiene que desarrollarse personalmente, que debe alcanzar sus propios ideales y ser felices, así como también compartir ideales con el resto de la familia y de sus socios, acerca de los negocios familiares. Es trascendental, entonces, comprender TANTO los sueños de la generación que transfiere COMO los de la generación que recibe.

El equilibrio entre el sueño compartido y los sueños individuales es definitivo, NO SOLO para la salud sicológica de las personas como para la armonía de los negocios. La capacidad de lograr este equilibrio dependerá de la autonomía y madurez personal de los miembros de la familia. Por eso, así como se hacen planes de transferencia, ¿por qué no hacer también planes para ayudar a que cada cual alcance sus propios sueños?

Señor empresario familiar: Si bien es cierto que hay que hacer planes de transferencia de propiedades, liderazgo, cultura, valores, principios, relaciones, gobierno, también sus hijos deben hacer sus propios planes personales de desarrollo individual y personal. ¿Por qué no compartir esos planes de ambas generaciones y entender que en el plan de la generación que recibe debe haber un espíritu de "custodios", que no debe interferir con su desarrollo personal? ?
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