Luis Fernando Andrade

| 6/28/2002 12:00:00 AM

La crisis de credibilidad en Wall Street

La crisis de credibilidad desatada por los recientes escándalos ha llevado al cuestionamiento de los mecanismos de supervisión y gobierno corporativo.

por Luis Fernando Andrade

El esquema de supervisión y gobierno corporativo para las grandes empresas estadounidenses cotizadas en bolsa ha sido considerado como el modelo, inclusive para países con mercados altamente desarrollados como Alemania y Japón. Este modelo, por lo menos teóricamente, cuenta con una serie de controles para asegurar los intereses de los inversionistas. Entre ellos se encuentran los siguientes:



1. Juntas directivas independientes de la gerencia que representan los intereses de los accionistas.



2. Firmas auditoras independientes, que rinden sus conceptos ante un comité de auditoría de la junta directiva.



3. Empresas calificadoras de riesgo que evalúan las perspectivas de las empresas y elaboran calificaciones en relación con la solidez de los títulos emitidos.



4. Bancos de inversión que evalúan las empresas y emiten opiniones en relación con el atractivo de sus títulos.



5. Una agencia regulatoria, "The Securities and Exchange Commission", que vela por el cumplimiento de las normas que protegen a los inversionistas.



6. Un gran número de inversionistas institucionales, como los grandes fondos de pensiones y fondos mutuales, que invierten considerables recursos en analizar sus inversiones y proteger sus derechos como accionistas minoritarios.



Causas de la crisis



A pesar de sus aparentes virtudes, este modelo está siendo fuertemente cuestionado. Su credibilidad ha sufrido como consecuencia del sorpresivo colapso de algunas empresas consideradas entre las "estrellas" de Wall Street, y la fuerte caída del valor de las acciones en general.



El consenso emergente entre observadores del mercado es que la falta de independencia real en las instancias de control ha permitido que se generen "círculos viciosos" en algunos casos. El argumento esbozado es básicamente el siguiente:



1. El problema empieza cuando la gerencia está altamente incentivada a mostrar resultados de corto plazo para cumplir las expectativas demasiado optimistas del mercado. Reportar altos resultados significa que las opciones otorgadas a la gerencia como parte de su compensación suben en valor.



2. La gerencia consigue influenciar a sus auditores para que apliquen "agresivamente" conceptos de contabilidad y a sus banqueros de inversión para que emitan opiniones positivas de la empresa. Esto se logra otorgando importantes negocios a las firmas respectivas.



3. La junta directiva, que debería velar por la integridad de la empresa, permite el accionar de la gerencia. Esto porque sus miembros son típicamente amigos seleccionados por la alta gerencia, y también tienen opciones como incentivo.



4. Los reguladores tampoco actúan, porque son influenciados por los poderosos "lobbies" que participan en el mercado.



Lecciones para Colombia



Eso no significa que debemos perder el entusiasmo por mejorar el gobierno corporativo, generado recientemente en Colombia. Significa que debemos aprender de las experiencias estadounidenses para evitar los "ciclos viciosos" que se pueden generar.



Las instancias de control en el esquema estadounidense son convenientes y es necesario desarrollarlas en Colombia. Es precisamente por la falta de desarrollo de estas instancias que se dificulta el desarrollo del mercado de capitales en el país.



La clave está en asegurar la independencia de los entes de supervisión y control: auditores, analistas de mercado, firmas calificadoras y reguladores. Pero, ante todo, asegurar la independencia y buen funcionamiento de las juntas directivas. Son ellas las que están mejor ubicadas para proteger al inversionista.
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