Opinión

  • | 2006/08/18 00:00

    La competitividad del Seguro Social y Ecopetrol

    Las propuestas de cambios estructurales son apenas el primer paso, en una larga jornada para lograr la competitividad de estas instituciones.

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En las últimas semanas, el gobierno inició un debate muy necesario sobre cómo mejorar la competitividad de dos instituciones muy importantes para el país: el Seguro Social y Ecopetrol. A pesar de los esfuerzos de las administraciones recientes, estas dos instituciones continúan corriendo el riesgo de desaparecer.

En el caso del Seguro Social, se propone dar el siguiente paso en términos de especialización de actividades. El primer paso fue dado hace tres años, cuando se separaron las actividades de prestación de salud de las de aseguramiento, creando siete empresas regionales independientes de prestación de servicios de salud. Ahora se busca separar los negocios de pensiones, EPS y ARP en tres empresas independientes. En el caso de Ecopetrol, se propone incorporar capital privado a la empresa mediante una emisión de acciones en la bolsa de valores.

¿Son suficientes estos cambios?
 
Considero que estos cambios son necesarios para mejorar la competitividad de las instituciones, porque aumentan la transparencia sobre los resultados de su gestión y mejoran su gobierno corporativo. De hecho, en relación con la propuesta de Ecopetrol, hace cuatro años defendí en esta columna la idea de hacer una emisión de acciones basado en la experiencia exitosa de Petrobras.

Sin embargo, no deben esperarse milagros como resultado de la implantación de estas propuestas. Para transformar realmente el desempeño de entidades tan grandes, antiguas y con tantos problemas como el Seguro Social y Ecopetrol, es necesario cambiar muchas variables, que van desde asegurar mejores prácticas de gobierno corporativo en la junta directiva hasta cambiar la mentalidad de miles de empleados.

Elementos de un programa de transformación
El primer paso en un programa de transformación consistiría en definir el estado final deseado, así como los desafíos para lograrlo. Para alcanzar un estado de alta competitividad en instituciones como el Seguro Social y Ecopetrol, sospecho que hay grandes brechas en muchas dimensiones que deberían ser superadas. Por ejemplo:

• Brechas en habilidades organizacionales clave para competir, como la capacidad de prestar servicios de salud de alta calidad oportunamente, en el caso del Seguro Social, o de descubrir nuevos yacimientos en el caso de Ecopetrol.

• Procesos clave de decisión afectados por excesiva burocracia e intervención política.

• Brechas en capacidad gerencial en toda la organización causada por la incapacidad de atraer el talento requerido.

• Falta de recursos adecuados para la operación y la toma de decisiones, especialmente en términos de tecnologías y equipos avanzados.

• Mentalidad y comportamientos enrarecidos en gran parte de la fuerza laboral, alimentados por décadas de conflictos obrero-patronales, posiciones ideológicas extremas e interferencias políticas con el objetivo de beneficiar intereses particulares.

Teniendo un diagnóstico brutalmente honesto de la magnitud de los desafíos, se podría pasar a una segunda etapa en el programa de transformación con el propósito de:
1. Lograr el compromiso de la organización con el cambio.

2. Diseñar un programa de transición al nuevo estado que tome en consideración todos los desafíos, así como la capacidad real de implantación de la organización.

En relación con la capacidad de implantación, el programa debería priorizar inicialmente proyectos que eleven la capacidad de implantación, como reclutamiento de talento, cambios en los sistemas de medición y compensación, y cambios culturales.

Una vez conseguido el compromiso de la organización con el plan de transformación, podría hacerse la implantación. En esta fase sería muy importante montar un equipo dedicado a facilitar y coordinar el proceso de cambio, para asegurar que las presiones del día a día sobre la gerencia no comprometan el avance de los proyectos.

En resumen, una vez se tomen las decisiones estructurales propuestas, el gobierno debe estar dispuesto a invertir y apoyar un plan de transformación de gran alcance en el Seguro Social y Ecopetrol. Si no lo hace, los cambios estructurales solo van a aplazar por algunos años la muerte definitiva de estas instituciones. El fracaso de algunas de las empresas de prestación de servicios de salud resultantes de la escisión del Seguro Social hace tres años ilustra claramente cómo el cambio estructural jurídico no es suficiente.
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