Isagen ganó el Estado de Derecho

| 10/27/2000 12:00:00 AM

Isagen ganó el Estado de Derecho

El gerente de EEPPM defiende la estrategia que utilizó la empresa y que llevó a congelar la privatización de Isagen. Para él, el ganador de esta disputa no fue EEPPM, sino la vía jurídica.

por Ramiro Valencia Cossio

Escribo este artículo con el fin único de aportar algunos elementos de juicio que le permitan al país tener claridad sobre las verdaderas razones que han servido de fundamento a las Empresas Públicas de Medellín E.S.P. para defender su posibilidad de participar en condiciones de igualdad en el proceso de enajenación de la propiedad accionaria de la Nación en Isagen.



I. Estado de Derecho



Lo primero que debo resaltar es la actitud respetuosa que EEPPM ha tenido con nuestro Estado de Derecho. Cuando en este país nos acostumbramos a que todo reclamo y petición se acompaña por las vías de hecho, parece resultar ahora extraño que una empresa opte por mecanismos racionales y civilizados como acudir a los jueces, tribunales y altas cortes de la administración de justicia.



Desde antes de la expedición de la resolución 042 del 31 de agosto de 1999, por parte de la CREG, tuve la oportunidad de solicitarle muy respetuosamente al Gobierno Nacional que no limitara la posibilidad para que las EEPPM participaran en el proceso de compra de las acciones de la Nación en Isagen. Infortunadamente, y pese a nuestra solicitud, respaldada por la clase dirigente, empresarial y gremial de Antioquia, y por las Comisiones 5 de la Cámara y el Senado, se expidió la resolución 042 de 1999, mediante la cual se creó la absurda figura de la franja de potencia, para que EEPPM solo pudiera adquirir el 44% de Isagen.



Como si lo anterior fuera poco, al expedirse el reglamento de venta de las acciones de la Nación en Isagen se consagró un tratamiento discriminatorio e inequitativo para las EEPPM, al establecerse que el Gobierno Nacional garantizaba a los posibles compradores las contingencias derivadas de un posible fallo adverso en el proceso judicial en el que Isagen aparece como demandado por la suma de $600.000 millones por los beneficios recibidos y no remunerados, a la fecha, por concepto de la Cadena Nare-Guatapé. Pero tal garantía no regía para aquel comprador o consorciado del comprador que fuera demandante en el proceso contra Isagen. Obviamente como el demandante en este caso es EEPPM, ni ella ni quien llegara a ser su socio en la compra estarían cubiertos en dicha contingencia.



Ante ese tratamiento desigual, inequitativo, y discriminatorio, ordené en mi calidad de gerente general y representante legal, adelantar las acciones legales consagradas en el ordenamiento jurídico colombiano. Frente a la inminencia del proceso de venta, se presentó una acción de tutela como mecanismo transitorio y, paralelamente, se instauró una acción pública de nulidad ante el Consejo de Estado contra la resolución 042.



II. Derechos y normas invocadas



La decisión de EEPPM de acudir a las instancias judiciales no fue algo caprichoso y temerario. Fue el producto de un profundo estudio y análisis constitucional, legal, doctrinario y jurisprudencial que encontró suficientes argumentos para demostrar que con la resolución 042 y el reglamento de venta de Isagen, se vulneraban los derechos a la igualdad, al debido proceso, a la asociación, y las libertades económica, de empresa y de libre competencia.



III. No fue algo sorpresivo



La decisión de la Corte Constitucional no fue improvisada ni fue el resultado de una acción desesperada y de último momento de las EEPPM. La acción de nulidad ante el Consejo de Estado fue instaurada desde el 17 de enero de 2000. La acción de tutela fue presentada en primera instancia el 9 de noviembre de 1999 y seleccionada para revisión de la Corte Constitucional por la Sala de Selección de Tutelas número 4, desde el día 25 de abril del año 2000.



IV. Posición dominante



En los últimos días se ha venido reclamando a EEPPM que deje a un lado sus pretensiones y que admita ante la Corte Constitucional y el Consejo de Estado, que ya está satisfecha, con mayor razón después de precalificar en la puja por Isagen. Pero el país desconoce tres puntos fundamentales que no se resuelven de manera tan simplista:



El primero: La Corte en su sentencia ordena suspender el proceso de venta hasta cuando el Consejo de Estado se pronuncie sobre los actos administrativos que cita la Corte en la motivación de su sentencia.



El segundo: La acción de nulidad no es desistible, es decir, EEPPM no podría retirar la demanda interpuesta ante el Consejo de Estado.



El tercero y más importante: Así el Gobierno Nacional cumpliera su promesa de modificar el reglamento de venta en el sentido de cubrir y compensar a EEPPM las contingencias del proceso de la Cadena Nare-Guatapé en las mismas condiciones de los demás posibles compradores, quedaría pendiente un tema de fondo y de principios: la diferencia entre posición dominante y abuso de posición dominante. Para el Gobierno Nacional, las limitantes impuestas a las EEPPM buscan evitar que se configure su posición dominante. Pero entiende la Empresa que por Constitución y por Ley no está prohibida la posición dominante "per se", sino el abuso de la posición dominante. A las EEPPM, la respaldan en su teoría la Constitución, la Asamblea Nacional Constituyente y ahora la propia Corte Constitucional.



Le pregunto al país entero: ¿con el respaldo de tres autoridades de tal envergadura podría yo renunciar a los derechos y principios que han defendido las EEPPM durante los últimos meses? ¿Cuál sería mi responsabilidad personal e histórica?



V. No a la inestabilidad



Ni EEPPM y menos la Corte Constitucional han pretendido jugar a la inestabilidad de la regulación. Aunque parezca paradójico, se trata de todo lo contrario. El ataque a las resoluciones 042, 048 y la 003 de este año, que actualizó la 048, busca precisamente restaurar y proteger el ordenamiento jurídico y mantener vigentes las reglas de juego del mercado de generación de energía, que fueron modificadas para un caso concreto y específico: proceso de venta de Isagen.



La resolución 128 de 1996, emanada de la misma CREG, prohibió a toda persona natural o jurídica poseer directa o indirectamente más del 25% de la capacidad instalada de generación en el sistema interconectado nacional a partir del primero de enero del año 2002. Esta norma fue abruptamente modificada por la resolución 042 con el único y exclusivo propósito de limitar y discriminar a EEPPM.



VI. Interrogantes



Para terminar quiero plantear algunos interrogantes que pueden facilitar el camino hacia el futuro.



¿Es oportuno vender Isagen?



¿Se está vendiendo por el precio real?



¿Por qué el Gobierno nunca le respondió a EEPPM su propuesta de compra directa del 50% de Isagen y de conseguirle un socio extranjero para el resto?



¿Por qué no se derogan las resoluciones 042, 048 y 003?



¿Por qué no se intenta la consecución de otras fuentes de recursos y se aplaza la venta de Isagen?



¿Por qué la Superintendencia de Industria y Comercio quiere tratar de limitar aún más la posibilidad de EEPPM para comprar a Isagen?



Las respuestas a estas inquietudes son definitivas y prioritarias y ninguna, absolutamente ninguna, depende de una decisión de EEPPM, ni mucho menos de su gerente general.



Gerente general EEPPM.
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