Opinión

  • | 2003/12/12 00:00

    Instituciones: obstáculo para el desarrollo

    Con ellas nos encargamos de generar suficientes condiciones adversas para limitar el flujo natural del capital y la tecnología.

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Desde el punto de vista aritmético, Colombia podría tener el nivel de ingreso per cápita de un país desarrollado si su economía creciera al 7% por año durante los siguientes 20 años. O sea, podríamos resolver el problema del subdesarrollo en más o menos una generación, como de hecho lo han logrado varios países asiáticos.

Curiosamente, lo que impide que esto se logre en Colombia no son los obstáculos que uno se imaginaría, como la disponibilidad de tecnología o de capital. El obstáculo real está en nuestras instituciones.



Disponibilidad de tecnología y capital

La velocidad del desarrollo de las primeras grandes economías que se industrializaron, como Inglaterra y Estados Unidos, estuvo condicionada por su capacidad de implementar nuevas tecnologías y acumular suficiente capital.

En términos tecnológicos, fue necesario hacer nuevos descubrimientos para poder aumentar la productividad. Invenciones tan importantes como el motor a vapor, la electricidad y el teléfono permitieron el desarrollo gradual de nuevas industrias. El proceso de acumulación de capital también fue demorado. El ahorro tuvo que ser generado con base en las utilidades de las nuevas empresas que surgieron como consecuencia de las nuevas tecnologías.

Afortunadamente, hoy estos obstáculos no deberían ser un condicionante significativo a la velocidad de crecimiento de un país como Colombia.

1. Hay muchas tecnologías ya disponibles en el mundo desarrollado. Nosotros realmente no tenemos que inventar muchas cosas. Lo que necesitamos es que esas tecnologías se utilicen en nuestro territorio.

2. Tampoco tenemos que ahorrar todo el capital necesario para la inversión requerida. Supongamos que fueran necesarios US$5.000 millones de inversión adicional para elevar nuestras tasas de crecimiento económico al 7 u 8 % anual. Este valor, aunque parece alto, es muy pequeño comparado con el ahorro financiero disponible en Europa y Estados Unidos.



Problemas institucionales

Entonces, si además de recursos naturales abundantes, tenemos recursos humanos subutilizados (como subempleo y desempleo) y costos laborales bajos, ¿por qué no llegan los capitales y las tecnologías a nuestro país para aprovechar las oportunidades?

La respuesta está en nuestras instituciones. Con ellas nos encargamos de generar suficientes condiciones adversas para limitar el flujo natural del capital y la tecnología. Son muchos los ejemplos: el mal funcionamiento de las instituciones que deberían controlar el crimen lleva a que estemos entre los países más violentos del mundo. El mal diseño e inestabilidad de las leyes de impuestos y los esquemas de recaudo generan incertidumbre a la hora de invertir, perjudican la economía moderna y promueven la "informalidad". La incapacidad de lograr un equilibrio entre los gastos del Estado y sus recaudos genera desconfianza en los mercados de capitales, elevando el costo de capital en el país. Los bonos colombianos tienen que pagar un "premium" superior a 4 puntos porcentuales sobre los bonos estadounidenses para compensar el riesgo percibido de irresponsabilidad fiscal. Nuestro sistema educativo público provee educación de baja calidad. Solo aquellos que tienen recursos para ir a colegios privados pueden asegurar una buena educación para sus hijos.

Estas ineficacias y fuentes de incertidumbre hacen que sea más interesante para un extranjero invertir en Asia, México o Chile. De hecho, también hacen que los capitales colombianos se "fuguen" del país. La falta de desarrollo económico en el país es apenas un síntoma. La causa de fondo está en sus instituciones.
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