Ingrid Betancourt

| 12/14/2001 12:00:00 AM

Ingrid Betancourt

Se requiere aumentar la productividad laboral y eso pasa, en el corto plazo, por reactivar de inmediato la economía colombiana.

por Falsos dilemas

La actual política económica colombiana se basa en lograr un buen comportamiento de los principales agregados macroeconómicos, dejando de lado las rentabilidades sectoriales. El resultado es claro. Se ha conseguido una inflación bajo control y una reducción del déficit fiscal, pero acompañados de altos niveles de desempleo y un crecimiento económico insuficiente que no muestra síntomas de recuperación. Eso hay que cambiarlo. El país no puede seguir con niveles de desempleo del 20% de la población económicamente activa.



El desempleo en Colombia es fundamentalmente el resultado de la errada política económica que se ha implementado durante los últimos años. Un afán excesivo por reducir la inflación y el déficit fiscal determinan unas políticas monetaria y fiscal restrictivas que mantienen elevada la tasa de interés real, reducida la tasa de cambio real, elevados los precios de los combustibles y los impuestos lo que, a su vez, se traduce en una estructura de precios que perjudica la rentabilidad unitaria de las actividades productivas. Esa política ha reducido la demanda privada y pública generando una situación de restricción en los volúmenes de ventas. Baja utilidad unitaria y pobres ventas solo pueden traducirse en utilidades totales insuficientes que desincentivan la inversión privada. Debemos ser claros: sin demanda no hay crecimiento y sin inversión no hay expansión productiva. Eso se llama inducir la recesión.



La recesión hace que las personas en busca de trabajo crezcan. A pesar de que las empresas tienen capacidad instalada ociosa, se enfrentan a bajos niveles de demanda agregada y no producen. Las altas tasas de interés, una tasa de cambio real insuficiente, precios de combustible elevados y mayores impuestos contraen la rentabilidad y, por eso, no invierten.



En este escenario, una estrategia alternativa para generar empleo se relaciona con la aplicación de una política económica que tenga por objetivo el crecimiento de la economía. Será una política monetaria y fiscal razonablemente expansiva al servicio de la rentabilidad de las actividades productivas, que al cambiar la estructura de precios incentive la inversión y al aumentar la demanda genere crecimiento para aumentar el empleo. Hay que rentabilizar la actividad productiva en el menor tiempo posible.



La gran preocupación de la política laboral del actual gobierno es la flexibilización de los contratos laborales. Se dice que sin esa flexibilización las empresas no pueden competir. Otro falso dilema. No existe conciencia de que esa falta de competitividad es consecuencia de la reducción sostenida de la rentabilidad productiva. Tampoco existe conciencia de que los costos laborales en Colombia son un problema de productividad. Si el crecimiento de los costos laborales fuera menor que el crecimiento de la productividad, las empresas no tendrían problemas.



En Colombia, el costo por trabajador ha aumentado sin estar acompañado por aumentos de la productividad. Así, de nada sirve flexibilizar las condiciones laborales porque la productividad nunca aumentará por encima de los costos laborales.



Se requiere aumentar la productividad laboral y eso pasa, en el corto plazo, por reactivar de inmediato la economía colombiana. A largo plazo, es necesario invertir en educación, infraestructura, investigación y desarrollo. Pero lo más importante es aplicar una política económica que estimule la rentabilidad empresarial para que aumente la inversión y, por tanto, el crecimiento de las actividades productivas del país.
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