Opinión

  • | 2005/12/01 00:00

    Fortaleza del dólar: un cierre inesperado

    Las predicciones sobre el comportamiento de las monedas duras del mundo estuvieron desfasadas este año. ¿Cómo viene 2006?

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A comienzos de este año, la mayoría de los analistas de monedas de las grandes instituciones financieras del mundo predecían con un elevado grado de certeza, según ellos, la debacle del dólar frente a las demás divisas del G7. En particular, sus predicciones favorecían por naturaleza al euro y al yen japonés, llegando incluso a pronosticar niveles de 1,40 euros y 100 yenes por dólar.

Hoy, a un mes de finalizar el año, podemos afirmar que estos niveles no llegarán a cumplirse y, más bien por el contrario, se espera que el dólar mantenga su fortaleza, reportando incrementos cercanos al 15% frente a esas monedas en los últimos 11 meses. En enero de 2005, se esperaba que se expandieran aún más las brechas fiscal y comercial en Estados Unidos a raíz, entre otras razones, del incremento del gasto público como consecuencia de la guerra en Iraq. Así mismo, las importaciones desde Oriente (léase China) mantendrían en rojo la balanza comercial estadounidense. Sorpresivamente, parte de estas profecías parecieron estar sobrestimadas y aunque se mantienen los balances negativos en ambos rubros, hubo mejoras; entre marzo y agosto, el déficit comercial excluyendo el efecto de los costos energéticos registró una sustancial mejoría en el segundo y tercer trimestre, gracias a la mayor contribución de las exportaciones al Producto Interno Bruto (PIB). Aunque de acuerdo con cifras preliminares del último trimestre la tendencia no parece sostenible, definitivamente es mucho más de lo que se esperaba.

Por otro lado, los bancos centrales de Asia continuaron su acumulación de reservas en dólares. En 2004, esas reservas llegaron a ser del orden de US$530.000 millones. Este año, su nivel es relativamente bajo (US$210.000 millones al tercer trimestre del año), pero se excluye la contribución japonesa, mucho más moderada gracias a la apreciación de su moneda. Se espera que la demanda de activos estadounidenses en dólares llegue a ser del orden de US$280.000 millones este año, muy por encima de lo que se proyectó en enero.

Otros factores determinantes para el soporte del dólar han sido el aumento en la inversión foránea y las repatriaciones de capital por la vía de los dividendos de las compañías estadounidenses en el exterior. Se espera que estas lleguen su nivel más alto en el segundo semestre, lo cual disminuiría el déficit en cuenta corriente. A esto podemos añadir que las catástrofes naturales, que afectaron los precios del crudo, ayudaron a que la Reserva Federal ejerciera con mayor diligencia su papel estelar como controlador inflacionario; hoy las tasas de interés en Estados Unidos son casi el doble de las europeas y cuatro veces más que las japonesas.

Ahora empiezan de nuevo los análisis, esta vez con estimaciones mucho más cautas. Sin embargo, se reitera que la fortaleza del "greenback" parece tener sus días contados. Las explicaciones anteriores parecen no gozar de ninguna sostenibilidad; la pasividad de los bancos centrales en Europa y Asia parece no será parte de la agenda en 2006 y más bien se espera que reaccionen con mayor ímpetu a presiones inflacionarias. Las expectativas de crecimiento jugarán un papel importante en las definiciones; Estados Unidos predice un crecimiento de 3,5% en 2006. Europa y Japón, a pesar de estar apuntando a un menor nivel de expansión económica (1,6% y 2,1%), tienen perspectivas de revisar al alza esos números a mediados del año; y es finalmente la tendencia la que sirve como guía para determinar el destino final de las cotizaciones de esas monedas.

En conclusión, parece que veremos otro comienzo de año con mucho pesimismo frente al dólar, ahora un poco moderado por el bien conocido resultado y consabido desatino de 2005. Cada vez se acentúa más el protagonismo de los fondos de cobertura, aquellos que han sabido desvirtuar las teorías macroeconómicas del porqué el yen debería cotizarse por debajo de 100 frente al dólar, o el euro por encima de 1,35.

Santiago Ulloa, CEO, TBK Investments, Inc. sulloa@tbkinvestments.com
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