Opinión

  • | 2004/09/03 00:00

    Fondos índices: forma eficiente de invertir

    Estos fondos permiten posicionarse de una manera menos costosa, diluyendo riesgos puntuales de compañías individuales y diversificando cada vez más los portafolios.

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Con el desarrollo de los mercados financieros, han ido apareciendo nuevos instrumentos que nos ayudan a gestionar de una forma más eficiente y menos costosa nuestro patrimonio financiero. Entre ellos ha aumentado el interés por los Fondos Índices, o "Exchange Trade Funds (ETF)", como se conocen en inglés.

Estos títulos, que cotizan en mercados organizados como si fueran una acción ordinaria, permiten a los inversionistas cubrir mercados y clases completas de activos por medio de un solo título. A diferencia de un fondo mutuo, que fija los precios una vez al día, los ETF fluctúan durante toda la sesión del mercado, pues se pueden comprar en un momento y vender al rato en un mismo día.

Cuando un inversionista toma la decisión de invertir en cualquier mercado bursátil, entre los riesgos que asume está el de elegir correctamente las compañías en las que va a colocar su dinero y que podrán evolucionar mejor o peor que el mercado. Pero estará asumiendo los riesgos concretos de cada corporación. La ventaja de invertir en un "ETF" es que se compra un instrumento que replica la evolución de un mercado, es decir, de todas las compañías que componen la bolsa de valores de un determinado país o de un determinado sector. De esta forma, se está diversificando mucho más el portafolio, sin asumir los riesgos de equivocarse en la elección de un título concreto que pueda tener un problema e ir a la bancarrota. Como ejemplo tenemos los inversionistas que en los últimos años compraron acciones de WorldCom o de Enron y perdieron todo su dinero cuando estas compañías quebraron. Si, en cambio, hubieran comprado una réplica del principal índice estadounidense, Standard and Poor´s 500 (SPY), estas quiebras prácticamente no los habrían afectado.

Las diferencias con los fondos mutuos son bastantes, ya que estos últimos toman las decisiones en función de lo que piensa el gestor sobre cómo va a evolucionar el mercado, pero la realidad nos dice que durante un período largo, más del 80% de esos fondos lo hace peor que sus propios índices de referencia. ¿Quiere esto decir que los gestores no son buenos? En realidad no, pero hay una gran diferencia entre elegir un buen gestor y uno malo y, muchas veces, los clientes individuales no tienen el conocimiento ni los medios necesarios para poder hacer ese estudio. Adicionalmente, los fondos índices tienen costos operativos sustancialmente más bajos que los fondos mutuos normales. Este menor costo se refleja en una mayor rentabilidad final para el inversionista. Hay otras ventajas importantes, como la liquidez, la posibilidad de comprar y vender en el día, de actuar largo y corto, operar con opciones sobre los mismos títulos y de poder operar a crédito.

A junio de este año, hay 87 fondos índices cotizando en los principales mercados internacionales, con un volumen de activos de US$178.500 millones. Hay índices que cubren mercados bursátiles regionales, locales y sectoriales. También se puede invertir en réplicas de mercados de renta fija, por lo que pueden servir tanto para dar cobertura a los portafolios en momentos de volatilidad, como para invertir en mercados sofisticados, que pensamos que van a evolucionar positivamente sin tener que preocuparnos de escoger los títulos concretos.

Como en cualquier inversión, lo difícil es encontrar el mercado y el momento para invertir. Esta información no la dan los fondos índices, pero una vez tomada esta decisión, ayudan a posicionarse de una forma menos costosa y sobre todo diluyendo riesgos puntuales de compañías individuales, diversificando más y de forma más eficiente los portafolios.



Santiago Ulloa

CEO TBK Investments, Inc.

sulloa@tbkinvestments.com
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