Opinión

  • | 2010/05/28 00:00

    Familia empresaria: un sistema

    ... Además, el sistema internamente trabaja tan bien, que el foco de la actividad se puede poner en el exterior de la empresa y de la familia.

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Cuando buscamos la definición de sistema encontramos: "Conjunto de partes interrelacionadas que buscan un objetivo común". La pregunta que surge entonces es: ¿Una familia empresaria es un sistema? Por supuesto que sí puede ser, pero vale la pena analizar un poco más para determinar las características fundamentales que estaríamos investigando. Si las partes no están interrelacionadas, no habría ningún sistema, y si el objetivo no es común, tampoco estaríamos ante la presencia de un sistema. Al hablar de los componentes o de las partes del sistema en este caso nos referimos a: empleados familiares y no familiares, junta directiva, clientes, proveedores, comunidad, valores, principios, etc. Un sistema que funciona bien produce sinergia, es decir, el conjunto es mayor que la suma de las partes.

Un sistema de una familia empresaria tiene algunos elementos que son característicos: una razón de ser, integridad, reglas comunes de comportamiento, expectativas comunes e intercambio con el medio ambiente. Además, el sistema internamente trabaja tan bien, que el foco de la actividad se puede poner en el exterior de la empresa y de la familia. Podríamos aplicar esta teoría a nuestra familia empresaria y evaluar qué tan bien o mal estamos funcionando como sistema?

* Razón de ser: la familia empresaria trabaja por el bien común, no por el bienestar individual. Cuando se toma una decisión en la empresa de la familia siempre se propende por el bien común. La empresa suministra un mejor nivel de vida a sus miembros, pero no se tiene la empresa para que sirva de soporte a toda la familia. Los miembros de familia entienden su responsabilidad de desarrollarse al máximo, personal e intelectualmente, así no sea dentro de la misma empresa. Hay una razón de ser fundamental: los accionistas se sienten fiduciarios de un patrimonio que recibieron de la vida misma y se han comprometido a pasarlo corregido y aumentado a las próximas generaciones.

* Integridad: concordancia entre lo que se dice y lo que se piensa. Esto le da claridad al sistema y proporciona efectos muy positivos en la comunicación porque nadie tiene agendas ocultas y no se gasta energía para trabajar con precauciones. Hay una confianza total.

* Reglas comunes de comportamiento: la familia empresaria ha desarrollado un conjunto de normas que se aplican en todo momento y por todos sus miembros. Los procesos son justos y toda la familia sabe perfectamente a qué atenerse. Entre las reglas se pueden mencionar: manera de tomar decisiones, manera de comprar y vender acciones o participaciones, modo de vincular a la empresa a los familiares accionistas. La empresa y la familia tienen valores y principios que se aplican siempre, en todo momento. Cuando las reglas son inconsistentes en la aplicación o en su presentación, mucha de la energía del sistema se estará gastando en resolver los conflictos que con seguridad aparecerán, en vez de ser utilizada en el crecimiento, en la eficiencia y en la producción.

* Expectativas comunes: todos los miembros de la familia tienen un norte común y tienen la misma visión de futuro de la empresa. En la empresa se conocen las expectativas de la familia y la familia conoce las expectativas de la empresa.

* Intercambio con el medio ambiente: se conoce claramente lo que está pasando en el mercado, lo que hacen los competidores, lo que demandan los consumidores. Hay siempre una apertura total a la tecnología. La empresa y la familia no se encasillan en hacer lo que siempre han hecho, simplemente porque… "lo han hecho siempre bien". Cuando tienen que cambiar, lo hacen sin reparos.

* Finalmente, las relaciones entre los miembros de la familia y entre la familia y la empresa son claras. Hay una armonía indiscutible, sin que eso signifique que no haya conflictos. Cuando los conflictos aparecen hay maneras de manejarlos. Esto hace que la familia empresaria se pueda concentrar en el trabajo a largo plazo, en las operaciones, en las ventas, en la estrategia, y no en las disputas internas que restan tanta energía. De allí la ventaja competitiva que se genera.

Señor empresario: ¿tiene usted una familia empresaria funcionando como un sistema? O, ¿lo que usted tiene es un conjunto de partes sin ninguna relación ni comunicación? ¿Está perdiendo la sinergia que el sistema debería tener?

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