Opinión

  • | 2011/03/04 00:00

    Estrategia para los negocios, estrategia para la vida

    "Si las personas no tienen una estrategia de vida clara, terminan navegando en un buque sin timón y llevados por la corriente del mar" Clayton M. Christensen.

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Los dueños de una empresa de familia tienen una gran responsabilidad sobre sus hombros: la labor de construir una empresa sólida que genere beneficios para ella misma, los accionistas, la familia y la sociedad. Al observar casos de empresas de familia colombianas me preguntaba: ¿qué acarrea el peso de una responsabilidad tan grande como esta? ¿Pueden todos los empresarios lograr un equilibrio en su vida? ¿Logran encontrar la felicidad? Buscando respuestas a mis preguntas, encontré algunas reflexiones de Clayton M. Christensen, bastante útiles para este propósito.

Lo primero que debemos hacer es aclarar cuál es la misión de los dueños de una empresa familiar: vender sus productos o servicios, mantener altos márgenes de utilidad o invertir adecuadamente sus recursos para obtener más riqueza... todas estas respuestas son válidas, pero no debe olvidarse que la verdadera misión de un empresario es ayudar a que otras personas crezcan y se desarrollen profesional y personalmente, apoyando el desarrollo del país donde viven y generando riqueza.

Para lograrlo es vital que el empresario, así como lo hace para su empresa, cree para su vida una estrategia que guíe su camino, un plan que defina sus propósitos, defina prioridades y establezca las actividades en las que desea invertir su tiempo y energía. Tener una visión y un propósito claro de lo que se busca en la vida, es un garante de éxito mucho más alto que aprender finanzas o derecho en la universidad. También nos permite triunfar con más facilidad en el campo empresarial y aplicar con mayor precisión las herramientas de la estrategia corporativa. Como lo plantea Christensen: "si las personas no tienen una estrategia de vida clara, terminan navegando en un buque sin timón y llevados por la corriente del mar".

Una vez se tiene clara la importancia de una estrategia y propósito para la vida, cada persona debe definir su propia estrategia. Para esto es muy útil puntualizar: (i) ¿En qué actividades quiero emplear los recursos que poseo? (ii) ¿Cuál es la cultura que quiero para mi negocio y mi familia? (iii) ¿Qué puedo hacer para vivir una vida ética y aportando a la sociedad?

Al hablar de recursos, debemos recordar que cada persona tiene a su disposición un monto limitado de tiempo, energía y talentos. Por esto, es esencial saber en qué queremos invertir nuestros recursos. Generalmente, cuando los empresarios quieren ser reconocidos, tienden a sobre-invertir sus recursos en la empresa e invertir pocos recursos en sus relaciones familiares, olvidando que estas son las que más felicidad podrían darle. La tendencia a otorgar más recursos a las cosas que menos importan es considerada una de las principales causas del fracaso de los negocios. He aquí una de las necesidades de planear una estrategia de vida.

Por otro lado, la cultura es un elemento presente en cualquier grupo de individuos. Generalmente, en las empresas se define una cultura organizacional que determina la forma en la que se relacionan los empleados de la misma. Sin embargo, pocas veces sucede lo mismo con la cultura de la familia. La familia, como la empresa, necesita una cultura definida, que establezca los patrones de interacción y métodos para solucionar los problemas y conflictos entre miembros familiares.

Ahora bien, vivir con ética y aportando a la sociedad es, en una palabra, vivir una vida íntegra. Una clave para lograrlo es evitar el costo marginal de cometer errores; es decir, al decidir si actuar o no contra nuestros principios, se tiende a pensar: "solo lo haré esta vez, por lo tanto tiene un costo bajo". Sin embargo, debemos pensar en el costo real que implica tomar una decisión errónea. Por otro lado, ser personas humildes, conocerse a sí mismos y sentirse bien con lo que son y han logrado, es otra de las claves. Esto les permitirá tener una mente abierta y oportunidades ilimitadas para adquirir conocimientos.

Señor empresario: "tener una estrategia y propósito de vida claro es lo que nos permite entender que el principal motivador de nuestras vidas no es el dinero, es la oportunidad de aprender, tener más responsabilidades, servir a los demás y ser reconocidos por nuestros logros" (Frederick Herzberg). Crear una estrategia de vida le ayudará a comprender la importancia de la familia y a buscar un equilibrio en su vida, ya que los valores y las relaciones familiares son los que verdaderamente importan. Al final del camino usted será recordado por el legado que deje; de otro modo, habrá pasado por el mundo de los negocios y la vida de empresario en vano.

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