Opinión

  • | 2006/07/07 00:00

    ¿Es real la amenaza de Chávez con el petróleo?

    Hugo Chávez ha amenazado varias veces con cortar el suministro de petróleo a Estados Unidos. Pero no lo ha hecho. Personalmente, creo que no lo hará.

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Estamos en un momento en el cual las economías mundiales están en una situación de crecimiento claro. La principal preocupación está más del lado de la inflación que de la recesión. Por ello, me parece interesante analizar las implicaciones de un potencial corte de suministro de petróleo de Venezuela a Estados Unidos.

El gobierno del presidente Chávez continuamente está mandando mensajes de enfrentamiento con la administración Bush, preparando a sus ciudadanos frente a una posible invasión y criticando abiertamente cualquier medida tomada o comentario hecho de su vecino del Norte. Es curioso que al tiempo que se ha enfrentado con Perú y con Colombia por firmar acuerdos de libre comercio con Estados Unidos, este país sea el principal importador de Venezuela suponiéndole casi dos terceras partes de sus exportaciones de crudo.

Hugo Chávez ha amenazado varias veces con cortar el suministro de petróleo a Estados Unidos. A pesar de todo, no lo ha hecho y, personalmente, creo que no lo hará. La huelga de los empleados de PDVSA que puso contra las cuerdas al gobierno bolivariano ha tenido unas consecuencias mucho más graves de lo que parece a primera vista. Venezuela no ha podido volver a producir al nivel de antes de la crisis, y si bien tiene unas cuotas asignadas por la OPEP superiores a los 3 millones de barriles diarios, en realidad está extrayendo 600.000 barriles menos de lo autorizado. Esto no es por falta de demanda, sino por falta de capacidad operativa. Adicionalmente, el tipo de petróleo que produce es pesado y difícil de refinar sin unas instalaciones adecuadas.

Por el otro lado, Estados Unidos se ha estado preparando en los últimos meses. A pesar de los huracanes y de la mayor demanda que hubo por el duro invierno, sus inventarios de petróleo, gasolinas y derivados siguen muy altos. Hoy solo importa de Venezuela el 15% de sus necesidades y Rusia o Arabia Saudita podrían cubrirlas sin mayor problema en un período relativamente breve.

En el hipotético caso de una guerra comercial, con embargo incluido, entre Estados Unidos y Venezuela, el precio del crudo subiría inicialmente, incluso podría llegar a los US$100 por barril que han pronosticado varios analistas internacionales hace ya meses. Pero esta especulación inicial debería terminarse una vez se viese que la capacidad productiva del resto del mundo es suficiente para cubrir las necesidades reales del mercado. Adicionalmente, debemos considerar el efecto económico directo que suponen los casi US$20.000 millones que está recibiendo Venezuela por sus exportaciones a Estados Unidos. ¿Cómo podrían seguir financiando su revolución bolivariana sin el flujo continuo de fondos?

Chávez puede pensar que tiene su producto colocado fácilmente en el mercado vendiéndolo a China e India, pero estos últimos no tienen la capacidad de refinación de crudo pesado. Adicionalmente, está vendiendo petróleo a precios subsidiados a países donde quiere tener una influencia política como Cuba, Bolivia, Argentina e incluso a zonas deprimidas de Nueva York o Chicago.

Por ello, a pesar de la retórica existente, veo muy difícil que se vayan a jugar para perder un cliente tan importante para ellos.

La posibilidad de una intervención armada en Venezuela es mínima en este momento. El bajo apoyo que tiene el gobierno de Bush, hace prácticamente imposible el planteamiento de una segunda aventura que agravaría el actual déficit fiscal y empañaría aún más la imagen estadounidense en el mundo.


* Santiago Ulloa

CEO TBK Investments Inc.

sulloa@tbkinvestments.com
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