Opinión

  • | 2006/06/08 00:00

    ¿Es posible medir el impacto social?

    ¿Hay formas de medir el mejor proyecto o el beneficio producido sobre la comunidad?

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Uno de los mayores retos al entender el impacto de un proyecto o de una empresa sobre la comunidad o la sociedad, es identificar mecanismos de evaluación y medición que nos indiquen en forma objetiva cuál es su real capacidad de construcción o destrucción de valor social.

Han sido muchos los esfuerzos empresariales y académicos por construir metodologías o indicadores que sean útiles a este respecto, y las empresas y fundaciones que adelantan proyectos sociales están ávidas de poder contar con formas de responder preguntas como: ¿en qué proyecto debo invertir mis recursos escasos; ¿cómo maximizo el retorno social de nuestras inversiones; ¿será que los recursos invertidos sí están produciendo los beneficios sociales planeados originalmente; ¿cuál es el impacto de mis actividades de lucro sobre la sociedad?

Otra forma de entender la complejidad del reto es plantearse interrogantes como: ¿es mejor invertir en educación o en salud; ¿qué es más valioso socialmente: apoyar a un grupo de madres adolescentes o construir un barrio para darles techo a desplazados; ¿es más productivo adelantar investigaciones sobre tratamiento de enfermedades tropicales o debemos concentrarnos en la construcción de cultura ciudadana? Claro, teniendo en cuenta que siempre los recursos disponibles para adelantar estos proyectos serán extremadamente escasos.

Todas las anteriores preguntas contienen los mayores interrogantes de todo actor preocupado por el impacto social de sus proyectos y, al mismo tiempo, pueden ser de un grado de abstracción tan alto que su respuesta en pocos casos es una cifra o un número que nos sirva para comparar en forma objetiva la mejor alternativa.

Adicionalmente, debemos tener en cuenta que en la mayoría de los casos se ven involucrados elementos subjetivos como la sensibilidad de las personas a cargo de las decisiones sobre problemáticas particulares como salud, educación, regiones o poblaciones especiales, lo que complica más el análisis.

El Retorno Social sobre la Inversión, SROI

De todas las disciplinas económicas y financieras, la que probablemente se acerca con mayor rigor a la solución de los anteriores interrogantes es la Evaluación Social de Proyectos, que fue originalmente concebida como una herramienta para la toma de decisiones públicas en términos de inversión y gasto. Desarrolló conceptos como los precios sombra y la tasa social de descuento, ampliamente utilizados en los análisis desarrollados por entidades como Planeación Nacional o los bancos multilaterales.

Aunque el SROI en realidad es una herramienta que sirve para medir muchas cosas, ya que está basada en los principios financieros del ROI (retorno sobre la inversión), ha demostrado ser particularmente útil en la evaluación y comparación de diferentes alternativas de proyectos sociales.

El principio general del SROI es que así como se pueden identificar los costos y retornos privados de un proyecto, se puede construir un análisis que involucre los costos y beneficios sociales, y por tanto públicos, del proyecto.

Por ejemplo, se mediría el beneficio de crear empleo, de evitar enfermedades, de contribuir en la educación de la población y la creación de oportunidades, de mayores contribuciones al fisco o a las ciudades, entre otros. Al mismo tiempo, se medirían los costos sociales, como la posible contaminación de una fábrica, la mayor congestión vehicular creada por un centro comercial o la utilización de un espacio público.

Por supuesto, el mayor reto de esta metodología es asignarles valores a algunas variables sociales. Cada día hay más y mejores formas de acercarse a esa meta. Hay estimaciones del costo de vertimientos de aguas, o de los beneficios que trae crear un nuevo puesto de trabajo.

La bibliografía es amplia y se pueden consultar universidades (http://sroi.london.edu), o centros de investigación (http://www.redf.org/publications-sroi.htm) con completas y muy útiles publicaciones al respecto, la mayoría de gran aplicación en nuestro entorno.



* Presidente Consejo Directivo Compartamos con Colombia. email: brucemacmaster@compartamos.org
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