Opinión

  • | 2006/12/15 00:00

    ¿Es el momento de salir del euro?

    Vemos una muy buena oportunidad en el yen y en la economía japonesa que posiblemente se verá reflejada en subidas adicionales de sus bolsas.

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En diciembre del 2005, en estas mismas páginas, analizábamos como había evolucionado el dólar a lo largo del 2005 y, sobre todo, que se esperaba para el 2006. Afortunadamente, tuvimos la suerte de predecir su caída basándonos en datos fundamentales que no soportaban su fortaleza. Un año después quiero retomar dicho ejercicio teórico desde la posición contraria: que se espera para el euro en los próximos meses y las razones que sustentan dichas premisas.

El 31 de diciembre del 2004 el euro llegó a su máximo histórico contra el dólar llegando a cotizar por encima de 1,35. A lo largo de las últimas semanas, y después de venir subiendo desde principios de año, se ha acercado a este mismo nivel, sin llegar a tocarlo. Sin embargo intentado analizar los datos fundamentales de dicha subida, encontramos que se deben más a una debilidad del dólar que a una fortaleza de las otras monedas.

Lamentablemente, la Unión Europea no ha conseguido aun funcionar como un solo bloque económico, ni político, existiendo grandes diferencias en los momentos del ciclo entre sus diferentes países y regiones. España e Irlanda siguen creciendo muy por encima de la media europea; Alemania está recuperándose después de sufrir su mayor estancamiento desde la Segunda Guerra Mundial, e Italia está en una situación tan compleja que hoy en día no podría cumplir los criterios de estabilidad económica que se fijaron en Mastrich; incluso se ha llegado a plantear la salida del euro en un futuro. El crecimiento está viniendo por la incorporación a lo largo de los últimos años de los países del antiguo bloque socialista, con costes de producción mucho más bajos, apetito por bienes de consumo y sobre todo, por márgenes de crecimiento de su productividad que no se ven en la “vieja Europa”.

A pesar de este bajo crecimiento y diferencias políticas, el euro se ha fortalecido por los siguientes motivos: expectativas de crecimiento de los tipos de interés internos vs. posibilidades de bajadas del precio del dinero en USA.  El Banco Central Europea acaba de subir sus intereses en un cuarto de punto y es posible que lo vuelva a hacer en los próximos meses hasta llegar al 4%. A pesar de ello, no creemos que vayan a llegar al nivel del precio del dinero en Estados Unidos. Después de la última reunión de la Reserva Federal donde no hicieron ningún movimiento, la mayor parte de los analistas esperan que no haya cambios en los primeros meses del 2007, pudiendo bajar ligeramente en la segunda mitad del año.
 
Una vez que los mercados descuenten esta información y con tipos de interés reales (tipos nominales menos inflación) mayores a los europeos, pensamos que el Dólar irá recuperando terreno en los próximos meses. Es cierto que los déficit fiscal y comercial americanos siguen siendo muy altos, pero están disminuyendo. Adicionalmente, con ambas cámaras en manos de los demócratas, es probable que se siga una política presupuestaria algo más austera, recordemos que en la administración Clinton las cuentas publicas americanas estaban en superávit hace tan solo seis años.

El alto nivel del euro contra el dólar, y su máximo histórico contra el yen no van a ayudar a la economía europea a salir adelante. Existe un malestar general entre los exportadores de la Unión sobre la fortaleza de su moneda y están presionando fuertemente sobre la necesidad de debilitar la misma. La mayor parte de Europa sigue necesitada de las reformas estructurales que llevaron acabo los últimos años el Reino Unido y España, flexibilizando sus mercados laborales, quitando el excesivo paternalismo y sobre todo proteccionismo de algunos de sus países miembros.

Los inversionistas en el 2007 tienen que tener muy en cuenta su diversificación, no solo en la clase de activos, sino también en la moneda que están invirtiendo. Va a continuar la volatilidad y por ello van a existir muy buenas oportunidades de hacer beneficios aprovechando las tendencias. En estos momentos, pensamos que para aquellos inversionistas que piensen en Dólares, pero que han ido comprando euros en el pasado, puede ser buen momento de tomar parte de esas ganancias, con la idea de volver a entrar en el Euro cuando se acerque a niveles de 1.25 o mejores. Vemos una muy buena oportunidad en el yen y en la economía japonesa que posiblemente se verá reflejada en subidas adicionales de sus bolsas. Puede ser interesante salir de euros y entrar en yenes con visión de medio plazo.

Una buena diversificación y un asesoramiento profesional no son garantías de éxito en los mercados financieros, pero con seguridad, ayudarán a disminuir los potenciales errores y aumentaran las posibilidades de beneficios. Pero sobre todo, es muy importante medir los niveles de riesgo que cada uno esta dispuesto a tomar para no sufrir desengaños. Como dicen los americanos, “there is no free lunch”.


*CEO, TBK Investments, Inc.
sulloa@tbkinvestments.com


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