Opinión

  • | 2006/05/26 00:00

    Equilibrio entre rentabilidad y crecimiento

    Las compañías encuentran muy atractivo el crecimiento; pero un buen retorno sobre capital empleado (RSCE) es más sostenible en el tiempo.

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El crecimiento puede ser el alma de un negocio, pero no siempre es la mejor forma de generar valor para los accionistas. El retorno sobre el capital empleado (RSCE) es igualmente importante y puede ser más fácil de sostener en el tiempo. Cuando el RSCE de una compañía es alto, el crecimiento por lo general genera valor adicional. Pero si el RSCE de la compañía es bajo, los ejecutivos pueden generar más valor impulsando el RSCE que tratando de obtener mayor crecimiento (ver gráfica).

Una mirada de cerca a las compañías con altas relaciones entre precio y ganancias muestra que muchas tienen retornos extraordinarios sobre capital, pero su crecimiento es moderado. Este escrutinio sugiere que, contrario a las creencias convencionales, los inversionistas prefieren los retornos anticipados de compañías con un RSCE sólido a las promesas de alto crecimiento sostenido. Esta observación no significa que el crecimiento no sea deseable. Lo que significa es que no se debe perseguir el crecimiento de manera heroica, a costa de obtener mejoras en el retorno sobre el capital.

Análisis histórico

Un estudio reciente de McKinsey revela la importancia del RSCE en la generación de valor. En ese estudio se identificaron las compañías más grandes listadas en las bolsas de valores de Estados Unidos en 1965, 1975, 1985 y 1995, para analizar sus patrones de crecimiento y RSCE a largo plazo. La mediana del RSCE para los cuatro grupos permaneció estable, alrededor del 8% al 10%.

El crecimiento, por el contrario, parece ser más pasajero. La mediana del crecimiento de los ingresos, ajustados por inflación, para las 500 principales compañías en 1965 comenzó en 7% y disminuyó continuamente hasta llegar al 2% en los siguientes 10 años. Durante los siguientes 20 años, el crecimiento se mantuvo estable en alrededor del 2%. El estudio reveló un patrón similar de disminución en el crecimiento para las principales 500 compañías de 1975, 1985 y 1995.

Una mirada de cerca a compañías individuales demuestra los mismos patrones. Las compañías con altos niveles de RSCE consiguen mantener esta ventaja, mientras que las compañías con alto crecimiento casi nunca lo hacen. El estudio mencionado encontró que las empresas tienen una alta probabilidad de mantener los retornos sobre el capital en el tiempo. Durante los 40 años analizados, las compañías con un RSCE entre el 5% y el 10% tuvieron un 40% de probabilidad de permanecer en el mismo grupo 10 años más tarde. Las compañías con un RSCE de más de 20% tuvieron un 50% de probabilidades de seguir el mismo patrón 10 años más tarde.

Sin embargo, cuando se trata de crecimiento, las compañías tienen muchas posibilidades de experimentar disminuciones importantes. De las compañías que crecieron más del 20% en 1994, por ejemplo, un 56% de ellas estaba creciendo a tasas reales de menos del 5% diez años más tarde. Únicamente el 13% de las compañías de alto crecimiento mantuvieron una tasa real de crecimiento superior al 20% después de 10 años.

Implicaciones

La dificultad de mantener tasas de crecimiento muy superiores al crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) por un largo período es entendible. Las razones de fondo son:

1. La dificultad de mantener un récord de innovación en productos o servicios muy superior al de la competencia por mucho tiempo.

2. La dificultad de diversificarse con éxito a otros mercados.

3. La dificultad de generar valor mediante adquisiciones, considerando el alto "premium" que los vendedores normalmente logran en una negociación competida.

Las razones para la estabilidad en los retornos sobre el capital no son tan claras. Sospecho que se relaciona con la calidad de los sistemas de gestión y la cultura de las empresas. Una vez se logra crear una cultura que valora el alto desempeño y construir los sistemas de gestión que la apoyen, los buenos resultados podrían volverse sostenibles.

Basado en el artículo "Balancing ROIC and Growth to Buid Value", de Bing Cao, Bin Jiang y Timothy Koller, publicado en la revista McKinsey on Finance.
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