Equidad social sin educación

| 3/24/2000 12:00:00 AM

Equidad social sin educación

En Colombia, unos tres millones de niños en edad escolar no están estudiando.

por Alvaro Uribe Vélez

La productividad, la competitividad, el ingreso general y la equidad social dependen de manera creciente de la educación. Estamos en mora de definir y apoyar la educación como la primera prioridad en los planes de desarrollo. Para mejorar la distribución del ingreso, la educación es más eficaz que las tradicionales políticas de reparto de tierras y reformas tributarias.



Aproximadamente tres millones de niños en edad escolar no estudian. El traslado de profesores a las áreas menos atendidas será insuficiente y en algunos lugares se presenta exceso de niños por salón de clases, lo que deteriora más la calidad. En educación primaria y secundaria se invierte una octava parte por estudiante en comparación con los países industrializados. Durante los últimos 20 años, Corea nos amplió la ventaja en esta inversión. El cubrimiento de restaurantes escolares es bajo, mínima la dotación de libros e inexistente la de uniformes. Tendríamos que hacer un esfuerzo superior en capacitación de profesores con prelación en ciencias básicas. Antioquia y, ahora, Bogotá muestran experiencias de escolarización masiva por medio de contratación con entidades sin ánimo de lucro. Requerimos masificar programas tutoriales en el campo, con apoyo en computadoras y experimentar el manejo de colegios oficiales por padres de familia y asociaciones comunitarias, que incluya el nombramiento del rector y de profesores. El aporte presupuestal podría ser por estudiante. Los 50.000 profesores municipales consumen casi todo el recurso educativo local y en muchos casos están atados al clientelismo.



Este año pueden egresar 600.000 bachilleres. Aproximadamente, el 45% ingresa a universidades o a institutos tecnológicos, y solo un 23% se gradúa, cuando en América Latina la cifra es del 30%. Las universidades privadas albergan el 70% de los estudiantes. Muchas son de pésima calidad, no orientan los programas de acuerdo con las necesidades del país. Tampoco circulan informaciones sobre este tema. Algunas públicas justifican sus presupuestos con cobertura, calidad, investigación, bibliotecas y programas de extensión a la comunidad. Otras derrochan en burocracia y prestaciones. Ojalá el Ministro de Educación salga adelante con la Universidad Nacional del Caribe, que puede ser un gran viraje regional.



La financiación del ICETEX cuenta con un presupuesto de $60.000 millones y algunos estiman en $300.000 millones la necesidad real, que crece con los nuevos grupos y el aumento de graduados. En 1999 desertaron alrededor de 60.000 universitarios por razones económicas. Las universidades que ofrecen financiación enfrentan serias dificultades. Esperamos que el estudio de Hugo López dé luces.
Publicidad

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.