Equidad y crecimiento

| 11/23/2001 12:00:00 AM

Equidad y crecimiento

Las políticas de lucha contra la pobreza y la desigualdad serán el eje de mi gobierno y su prioridad será garantizada sobre cualquier otro tipo de gasto.

por Horacio Serpa

Es una verdadera lástima que la discusión sobre el IVA social haya sido dirigida hacia terrenos ajenos a la problemática que pretendía atender: la impresionante e inadmisible desigualdad que existe entre ciudadanos y regiones de nuestro país. Curiosamente, aquellos que se autodenominan defensores de los intereses comunes prefieren que esta discusión no se abra, que mantengamos el statu quo, que no haya recomposición del gasto público, que no hagamos esfuerzos por modificar una realidad que nos está entregando una Nación en guerra y miles y miles de muertos y desplazados a lo largo y ancho del país.



¿Podemos salir de la crisis social y económica que vive el país con las políticas actuales? Esa es la pregunta que debemos hacernos en primer lugar. En lo económico, vemos cómo en el sector público se ha privilegiado una solución financiera que ha llevado a elevar impuestos y restringir la inversión pública durante la recesión, bajo el argumento de que si ello se hace el crecimiento vendrá automáticamente y con él la reducción de la pobreza. Esta concepción neoliberal del problema presume que los mercados se encargan espontáneamente del problema, ignorando, no solamente realidades del mismo mercado financiero que no les da a nuestros países el mismo tratamiento de los países desarrollados, sino la misma historia económica de estos últimos. ¿Acaso el "New Deal" para luchar contra la recesión en Estados Unidos fue un simple arreglo financiero y no una transformación estructural del sector público?



Lo único que están haciendo aquellos que se oponen a una recomposición del gasto público es darle la razón a la guerrilla cuando afirma que "el establecimiento" no es de fiar y que los anuncios de atención de las zonas marginadas son solo eso, anuncios. No creo que se pueda enfrentar el problema de la violencia, la guerrilla y el narcotráfico en Colombia con simples promesas, diseñadas para hacerles conejo, no solo a la guerrilla, sino al pueblo colombiano que vive en sus zonas de influencia. Si queremos la paz y la convivencia y devolverle la viabilidad política al país, hay que enfrentar las causas que han llevado a la profunda desigualdad que hay en Colombia. La soberanía sobre el territorio colombiano no puede ser apostada en una presunta guerra entre pobres de las ciudades y pobres de los territorios alejados del país.



El sentido común es respaldado en la literatura económica. Autores como Bourguignon, asesor del Banco Mundial, han mostrado que en situaciones como la nuestra, actuar contra la pobreza y la inequidad refuerza y fortalece las políticas que fomentan el crecimiento. Se trata de crear un círculo virtuoso en el cual la mayor equidad fortalezca el crecimiento y donde él a su vez produzca mayor equidad. Comparto estos enunciados y, por ello, las políticas de lucha contra la pobreza y la desigualdad serán el eje de mi política de gobierno y su prioridad será garantizada sobre cualquier otro tipo de gasto.



Si hay todavía algunas personas que no se han dado cuenta, quiero decirles que el problema no da espera. O lo enfrentamos o nos seguimos sometiendo a esta realidad destructora que nos ha entregado zonas del país en donde la pobreza abunda sin que el Estado tenga presencia ni nuestros empresarios puedan desarrollar sus actividades productivas. No le demos más vueltas, la orientación del gasto público debe girar alrededor del gasto social.
Publicidad

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.