Luis Fernando Andrade

| 11/15/2002 12:00:00 AM

¿Encuentra aburrida su planificación estratégica?

Las empresas pueden ganar mucho al rediseñar sus procesos de planificación estratégica para generar verdaderos diálogos que fomenten ideas innovadoras.

por Luis Fernando Andrade

Cada año, la mayoría de las grandes empresas invierte un tiempo significativo en su proceso de planificación estratégica. A pesar de la importancia de este tipo de planificación, la mayoría de los altos ejecutivos se queja de que el beneficio obtenido no justifica el tiempo invertido.



El ejercicio de planificación estratégica con frecuencia no resulta en ideas innovadoras y muchas veces resulta francamente aburrido. Esto ocurre porque los ejecutivos participantes son con frecuencia muy conservadores y no traen ideas fuera de lo común para evitar críticas. Están más preocupados con la política interna que con cualquier otra cosa.



Objetivos de la planificación estratégica



Para sacarle provecho al proceso de planificación estratégica y evitar los comportamientos típicos ya citados, es importante reconocer que el objetivo del proceso no es desarrollar la estrategia. La estrategia se desarrolla en tiempo real, todos los días, en conversaciones entre ejecutivos. Nosotros creemos que lo que realmente se debe buscar en el proceso de planificación son dos objetivos diferentes:



* Preparar las mentes de los principales ejecutivos, para asegurarse de que realmente entiendan el negocio, la estrategia y las premisas detrás de la estrategia. Adecuadamente preparados en este sentido, los gerentes podrán identificar y aprovechar mejor las oportunidades cuando aparezcan.



* Fomentar la innovación estratégica en la empresa. Aunque es difícil garantizar creatividad mediante procesos, sí hay cosas que se pueden hacer para aumentar su probabilidad de ocurrencia.



Preparar las mentes



Para que la planificación estratégica se convierta en un ejercicio que valga la pena, la clave está en generar diálogos que realmente preparen a los ejecutivos para que puedan desarrollar sus estrategias en tiempo real durante todo el año. Esto se logra invirtiendo tiempo significativo con los participantes adecuados, y asegurando que no se discutan simultáneamente los temas de estrategia y presupuesto.



* Asegúrese de que los grupos de discusión sean pequeños, no más de 10 personas, y que los participantes sean los principales ejecutivos de la empresa. Los diálogos realmente productivos no ocurren en grandes reuniones con muchos invitados.



* Resígnese al hecho de que discusiones profundas sobre estrategia toman tiempo. Algunos presidentes de empresas entrevistados en este contexto dicen que les gustaría poder dedicar un tercio de su tiempo a temas estratégicos.



* Es importante no mezclar las discusiones de estrategia con las de presupuesto, para evitar que los temas financieros de corto plazo dominen la reunión, a costa de los temas realmente importantes de largo plazo.



Fomentar la creatividad



Es muy difícil forzar la generación de ideas creativas. Sin embargo, las empresas sí pueden crear condiciones para que la creatividad aflore más fácilmente. Una manera es premiar la experimentación y tener tolerancia con los errores. Otra forma es generar conversaciones sobre oportunidades y amenazas generadas por temas comunes a los diferentes negocios o áreas de la empresa. Por ejemplo, discutir sobre asuntos como ¿cuál debe ser nuestra respuesta a las negociaciones del ALCA?, o ¿cómo podemos aprovechar la devaluación en Brasil, Venezuela y Argentina?



En resumen, las empresas pueden ganar mucho al rediseñar sus procesos de planificación estratégica, de tal forma que se generen verdaderos diálogos que preparen las mentes de los ejecutivos y se fomenten ideas innovadoras. Es necesario asegurar que el proceso deje de ser aburrido.
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