Opinión

  • | 2008/07/04 00:00

    Empresarios y educación. Educar para la vida plena

    El punto de partida de la transformación del sistema educativo es ponerse de acuerdo todos los estamentos en el para qué de la educación.

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Los empresarios podemos incidir en la transformación del sistema educativo, en cada región del país podemos convocar a los distintos estamentos a pensar cómo es la sociedad que queremos tener en el futuro y cómo es el sistema educativo (familia, escuela, comunidad) que se requiere para construir esa sociedad.

¿Por qué los empresarios? Porque tienen el conocimiento y la experiencia de liderar y gestionar cambios y transformaciones, y el sistema educativo requiere transformaciones profundas.

En mi opinión, el punto de partida de la transformación del sistema educativo es ponerse de acuerdo todos los estamentos en el para qué de la educación.

Yo creo que debemos educar para la vida: para que cada persona pueda aprovechar todas sus potencialidades, comprender el mundo, convivir, satisfacer sus necesidades y mejorar la sociedad.

Lo primero es que padres, rectores, maestros, medios de comunicación, empresarios y toda la comunidad se preocupen por ser seres humanos ejemplares que respetan y permiten ser y crecer a los demás de acuerdo a la individualidad de cada uno. La verdadera formación se da por la experiencia e interacción en el día a día con todos los que nos rodean; es la vivencia, no sólo el conocimiento, lo que da sabiduría, la que permite comprender el mundo y vivir plenamente.

El rector de la institución educativa juega un papel trascendental, a él le corresponde liderar los procesos de transformación y mejoramiento, moldear la cultura organizacional que es un reflejo de lo que él es, guiar, orientar, dirigir, evaluar a cada maestro para sacar lo mejor de cada uno y, a su vez, para que este último saque lo mejor de cada estudiante. El rector, con su actitud, entusiasmo y motivación inspira a todos los integrantes de la comunidad educativa y crea un ambiente de investigación, aprendizaje, desarrollo personal, mejoramiento e integración, en el que todos aportan y todos reciben.
 
En estos procesos, los empresarios podemos apoyar a los rectores, pues las experiencias organizacionales son similares y las herramientas gerenciales de planeación, innovación, gerenciamiento de procesos y de cultura organizacional son útiles para dirigir cualquier tipo de organización. El proceso de desarrollo y mejoramiento personal de un rector y un presidente de empresa son similares, ambos tienen que ser seres humanos integrales que lideran con su ejemplo.

Algo fundamental para transformar el sistema educativo es comprender qué es la automotivación. Lo cierto es que nadie motiva a nadie, sólo uno puede motivarse, los demás pueden ayudarle a descubrir qué lo motiva a uno, qué le gusta, qué lo mueve. Hay también quienes obligan a alguien a hacer lo que no quiere a cambio de algo ó por temor a algo, pero la verdadera motivación tiene que ser la automotivación y responder a lo que realmente me apasiona, me entusiasma.

Podemos ayudar a cada ser humano a buscar:

1. ¿Quién soy? ¿Quién quiero ser? ¿Qué quiero hacer? ¿Qué me gusta? ¿Qué hago bien?

2. ¿En qué creo? ¿Cuál es el sentido de mi vida? ¿A dónde quiero llegar?

3. ¿Qué me motiva? ¿Qué me mueve? ¿Qué me impulsa a actuar?

Pero cada uno tiene que encontrar lo que lo motiva; así, el rector, los maestros y todos los integrantes de la comunidad educativa pueden llegar a ser personas automotivadas con un ideal compartido.

Igualmente, es importante aprender a convivir, relacionarse, comprender, respetar, trabajar juntos, aprender de los demás, dar, compartir, servir y ayudar. Nuestra actitud hacia los demás es la base de nuestro desarrollo personal.

El sistema educativo tiene que desarrollar competencias, primero las básicas (lenguaje, matemáticas, ciencias) y luego para la vida (ciudadanas) que parten de la comprensión profunda de sí mismo, de la capacidad de definir su propia filosofía de vida (su misión, su visión, sus creencias, sus valores), que le permiten definir su proyecto de vida y también desarrollar hábitos, habilidades, que le permitan a cada uno aprovechar sus conocimientos, interactuar con otros, relacionarse y comportarse adecuadamente para vivir una vida plena: ser, hacer, convivir, mejorar, tener y trascender.
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