Opinión

  • | 2008/01/18 00:00

    Empresa educadora

    La empresa es una gran institución educadora. Transmite valores, hábitos, costumbres, actitudes y comportamientos, principalmente a través del liderazgo y el ejemplo de sus directivos, de ahí la gran responsabilidad de los líderes de las organizaciones.

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El proceso de aprendizaje va desde que nacemos hasta que morimos, cada día tenemos la oportunidad de aprender y de ser mejores seres humanos.

En la empresa pasamos la mayor parte de nuestra vida, es allí donde nos formamos, aprendemos estudiando, conviviendo y haciendo, y logramos nuestro desarrollo como seres humanos integrales.

Si observamos en la vida cotidiana una persona que trabaja en un banco, otra en una industria, en un hospital, en una finca, en una mina o en un almacén, rápidamente nos damos cuenta de que son seres humanos con concepciones de la vida y del trabajo muy diferentes.

Y si dentro de una misma industria o actividad económica o social, comparamos distintos competidores y cómo son las personas que trabajan con cada uno, vemos que tienen características, motivaciones y actitudes muy diversas.

La actitud ante el trabajo es muy variada, hay quienes lo ven como el castigo, el yugo que tienen que soportar mientras otros lo ven como la fuente de aprendizaje, crecimiento y desarrollo personal. Los segundos comprenden que cada día es una oportunidad de aprender, ser, convivir y mejorar y avanzan hacia su plena realización.

En las distintas actividades económicas y sociales y en las distintas organizaciones encontramos gente con actitudes diferentes, pero un buen liderazgo y una cultura organizacional fuerte y bien gerenciada pueden lograr una gran alineación de las actitudes de todos los colaboradores.

Si profundizamos en nuestro análisis comprendemos que la empresa es una gran institución educadora para bien o para mal, transmite valores, hábitos, costumbres, actitudes y comportamientos, principalmente a través del liderazgo y ejemplo de sus directivos, de ahí la gran responsabilidad de los líderes de las organizaciones pues la gente imitará lo que ve en ellos si son trabajadores, honestos, respetuosos y afectuosos o si son perezosos, corruptos, incumplidos, déspotas, etc., eso permeará toda la empresa.

Si además de eso las organizaciones están en permanente proceso de transformación, búsqueda de nuevas oportunidades, defensa ante nuevas amenazas, vemos la necesidad de estar aprendiendo diariamente, adaptándose a las nuevas circunstancias y siendo cada día más competitivas, deben ser empresas que aprenden más y mejor que cualquier competidor.

Cada día el reto es cómo ser una empresa mejor educadora, capaz de formar seres humanos integrales con filosofía de vida clara, propia, fuerte, estructurada, que comprenden el mundo, la vida y viven apasionadamente, tienen un proyecto de vida claro, sueños, metas, planes, progresan armónicamente, logran mejoramiento permanentemente en sus distintas áreas de interés y hacen un mejor trabajo, mejor que cualquier competidor porque saben lo que están haciendo, saben para dónde van, cuál es el camino, buscan oportunidades de mejoramiento, aprenden cada día y tienen una gran motivación para dar lo mejor de sí mismos, saben que su futuro depende de ellos, que lo están construyendo paso a paso.

La cultura organizacional, ese conjunto de creencias, valores, actitudes y comportamientos, juega un papel clave junto con el estilo de dirección de los jefes. Si ellos están en busca permanente de aprendizaje y mejoramiento, si están buscando oportunidades, son dinámicos, aguerridos y competitivos, toda la organización respirará ese ambiente y será fácil que sea una verdadera EMPRESA EDUCADORA.

Por todo esto los líderes de hoy tienen que preocuparse por ser mejores seres humanos, esto no quiere decir usar las teorías gerenciales de moda, es conocerse mejor, cuestionar sus creencias, valores, actitudes, comportamientos, entenderse como seres humanos hoy en Colombia, entender el entorno, las necesidades, dificultades, oportunidades y amenazas, entender su rol, el impacto que tienen sus actitudes, comportamientos, orientaciones, decisiones, tener tiempo para pensar, reflexionar, analizar, cuestionar, dirigir y orientar, comprendiendo su rol como educadores y como líderes de una EMPRESA EDUCADORA.
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