Empleo verde (1)

| 7/6/2001 12:00:00 AM

Empleo verde (1)

Es hora de examinar la alternativa de exenciones tributarias para estimular la siembra de 2.000.000 de hectáreas de bosque comercial.

por Alvaro Uribe Vélez

Nuestro país tiene una posición privilegiada en biodiversidad y disponibilidad de agua dulce. Sin embargo, continúa la actitud depredadora en materia de recursos naturales. De ahí la importancia de conectar la solución al desempleo con programas ambientales.



Las corporaciones del ambiente son muchas, dependen en buena parte de la pequeña política y su gasto burocrático es alto. Deberían invertir exclusivamente en recuperación forestal de las cuencas hidrográficas y en cofinanciación o apoyo financiero a proyectos de saneamiento de aguas residuales. En este último tema no más de 5 municipios han avanzado seriamente, lo cual muestra el gigantesco desafío por enfrentar y la gran posibilidad de generar empleo que nos ofrece. Ahí reside un inmenso potencial para la ingeniería. Las corporaciones deberían por lo menos financiar un fondo de garantías para facilitar el acceso de los municipios a recursos para este propósito. Y todavía es más urgente que de verdad exijan a las construcciones pozo séptico, planta de tratamiento, laguna de oxidación u otra alternativa.



Si dedicaran a la siembra de árboles o a los programas de defensa de rastrojos siquiera el 25% de sus ingresos, podrían cubrir 50.000 hectáreas por año.



Ojalá el Ministerio del Transporte logre adjudicar la concesión para recuperar la navegabilidad del río Magdalena y entonces que la Corporación se dedique solo a la arborización protectora y al saneamiento básico.



El plan ecológico mínimo de cada municipio debe comprender la correcta disposición final de las basuras, la protección forestal del acueducto y el proyecto de saneamiento del alcantarillado. Además, avanzar en la ejecución sin estancarse en estudios, que con tanta repetición están llamados a ser más simples y menos complicados. Cuidado con la corrupción en su contratación.



Sabemos de sobra las ventajas de la arborización comercial. Algunas especies en nuestro medio crecen al año el doble que en Chile, cuyas exportaciones en madera y derivados reportan más de US$2.000 millones al año. El Certificado de Incentivo Forestal, subsidio directo del presupuesto, está bien concebido pero con un alto déficit de financiación. Es hora de examinar la alternativa de exenciones tributarias para estimular la siembra de 2.000.000 de hectáreas de bosque comercial, vigentes durante el tiempo necesario para recuperar el capital invertido, tanto en tributos nacionales como en el predial municipal. No se aumentaría el hueco fiscal porque sería para actividades que hoy no existen, cuya presencia y derivados en la economía finalmente generarían más ingresos al erario nacional y alivio social a los municipios, que por la mayor actividad económica también cosecharían superiores recaudos de industria y comercio.



Continuaré con referencias al caucho, los guardabosques, el turismo ecológico, los subsidios forestales para erradicar la coca y la amapola.
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