Opinión

  • | 2004/07/23 00:00

    Emergentes: crece el riesgo de la región

    Seamos sensatos: diversifiquemos los portafolios de inversiones, para no tener que llorar sobre la leche derramada.

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Sigue sorprendiendo la alta volatilidad que han experimentado en los últimos dos años los títulos de deuda de "países emergentes". Uno de los principales motivos ha sido la baja rentabilidad que ofrecía invertir en regiones de menor riesgo.

En los últimos diez años, estos mercados se han afectado con la crisis cambiaria de Asia en 1997, el cese de pagos interno de Rusia en agosto de 1998, la primera devaluación del real brasileño, el default de Argentina en diciembre de 2001 y la crisis preLula que llevó los títulos brasileños al 50% de su valor.

Desde finales de 2002, estos mercados subieron desaforadamente en la espiral de bajada de intereses en los mercados desarrollados, que hicieron que los inversionistas buscaran oportunidades de inversión más rentables. Su nivel de riesgo sigue siendo alto y ya se han visto las primeras indicaciones de lo que puede venir, al perder recientemente más del 15% de su valor.

Analicemos el caso de Brasil. La realidad de su economía antes de las elecciones en las que Lula fue elegido presidente no difiere mucho de la de enero de 2003; pero la cotización de sus títulos de deuda externa pasó de niveles del 50% de su valor, a más del 100% en unos pocos meses. Lo único que se valoró tanto antes como después de las elecciones, fue la expectativa de que Lula fuera un presidente de tendencia izquierdista, inclinado al modelo venezolano de Chávez. Una vez elegido, Lula dio señales de buscar una solución concertada con los jugadores económicos y de cumplir sus obligaciones con los acreedores internacionales. La realidad del país, a casi dos años de su llegada al poder, es que si bien está cumpliendo sus metas con el FMI, su nivel de deuda sigue siendo abrumador y tendría que crecer por encima del 4% durante los próximos 20 años para cumplir el calendario de pagos.

Una vez vistos estos ejemplos, examinamos las carteras de los principales inversionistas locales en Latinoamérica y encontramos que casi el 100% de sus inversiones están en títulos emergentes, muchas veces en divisa local. La única diversificación que se hace es pasar de deuda interna a externa. Al trabajar con instituciones en todo el continente, encontramos que los fondos de pensiones, bancos locales, compañías de seguros y fundaciones no están cumpliendo su obligación fiduciaria de diversificación del capital ante eventos adversos del mercado, sino que están buscando una rentabilidad alta en su propio mercado sin ver los riesgos que asumen. Recordemos el caso de Argentina, donde no solo se redujo de forma dramática el valor real de su economía, sino que se hipotecó el futuro al estar los fondos de pensiones y bancos invertidos en títulos locales cuyo valor actual es menor del 30%. Por ello, están en quiebra técnica (en el caso de que valoraran a precio de mercado todos los bonos del gobierno que tienen en sus libros).

Las economías del mundo están en una fase de expansión que, junto con los factores inflacionistas de la subida de los precios de las materias primas y el petróleo, va a llevar a alzas generalizadas de tipos de interés en los mercados desarrollados. Esta tendencia que comenzó hace unos cuantos días en Estados Unidos, ya se había producido en Inglaterra y Australia y continuará en la Unión Europea. Una vez que los inversores internacionales vuelvan a tener opciones rentables en mercados de bajo riesgo, venderán sus posiciones especulativas para buscar opciones menos volátiles. Así, los precios de deuda emergente bajarán y el costo de la local subirá. Por último, otro riesgo adicional es el efecto mimético que hace ver a todos los países de la región iguales, sin tener en cuenta sus diferencias económicas. Si algún factor interno (por ejemplo, diferencias con los sindicatos en Brasil) o externo provoca inestabilidad, podría llevarse por delante a todos los países del área.

Seamos sensatos y diversifiquemos adecuadamente los portafolios de inversiones para no tener que llorar sobre la leche derramada. En caso de no tener conocimiento interno, busque ayuda profesional, para que el día que llueva, estemos todos con paraguas.



Santiago Ulloa, CEO TBK Investments, Inc. sulloa@tbkinvestments.com
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