Opinión

  • | 2005/09/16 00:00

    El verdadero debate sobre la globalización

    ¿Cuáles son las implicaciones de la compra de empresas locales por las multinacionales? ¿Qué deben hacer los empresarios y los gobiernos nacionales?

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La globalización genera debates candentes. Específicamente, la discusión sobre la conveniencia e implicaciones de la globalización empresarial se ha reavivado en Colombia a raíz de transacciones recientes de mucha visibilidad, como las adquisiciones de Coltabaco y Bavaria por multinacionales. Este debate trasciende las fronteras y en el momento está vigente en Francia, Italia e incluso Estados Unidos, donde los gobiernos desean evitar que empresas emblemáticas terminen siendo parte de grupos internacionales como Danone de Pepsi, el BNL del BBVA, y Unocal de la china CNOOC. Pero esos gobiernos promueven el crecimiento de sus empresas nacionales fuera de sus fronteras.

Para entender el contexto de este debate hay que saber qué motiva estos procesos de globalización empresarial y cuáles son sus consecuencias prácticas.



¿Qué motiva la globalización empresarial?

La globalización empresarial viene de décadas atrás, pero toma una particular inercia desde los 80, amparado en la búsqueda de dos imperativos económicos: el crecimiento y las eficiencias.



- La búsqueda de crecimiento. Una de las motivaciones de la globalización es buscar nuevos caminos de crecimiento empresarial. Cuando las empresas crecen y agotan oportunidades en sus mercados domésticos, buscan desarrollar participación en nuevos mercados. El permanente interés de muchas de estas empresas en los mercados emergentes es impulsado por los mayores crecimientos en estos mercados, a pesar de la volatilidad inherente en estas economías. Esta tendencia es natural en el mundo de los negocios y no debería sorprendernos.

¿Qué tanto de este imperativo de crecimiento es impuesto a las empresas por los mercados de capitales? Al descomponer el valor patrimonial de una empresa listada en las bolsas desarrolladas, parte de este valor -50 a 80%, según el momento y la industria- depende de sus expectativas de crecimiento. Dado que prácticamente todos los grupos gerenciales de estas empresas son remunerados con base en el precio de las acciones en bolsa, su prioridad es demostrarles a los mercados que sus empresas están en capacidad de sostener niveles de crecimiento de acuerdo con las expectativas creadas.

- La búsqueda de eficiencia. En la medida en que el ambiente competitivo en los mercados se intensifica para las multinacionales y en que estas, a su vez, van desarrollando nuevos mercados geográficos, se hace necesario reconfigurar sus modelos de producción en búsqueda de eficiencia tanto de costos de producción, mediante beneficios de menor costo de los factores y de mayores escalas, y del costo total de logística.



Tres elementos adicionales contribuyen a la captura de eficiencias y, por ende, creación de valor, cuando una multinacional toma el control de una operación local. El primero es la transferencia de conocimiento y de mejores prácticas en procesos. El segundo es la agregación de volúmenes de compra, pues normalmente hay diferencias muy significativas entre el costo de los insumos de una operación nacional y una operación de mayor escala internacional. El tercer elemento es el menor costo de capital al que tienen acceso las empresas multinacionales debido a su mayor escala y diversificación y, por ende, menor perfil de riesgo que una empresa local.

El hecho de que casi todas estas multinacionales coticen en bolsa, les permite utilizar sus mismas acciones como moneda de transacción en las adquisiciones de empresas en su globalización.



Consecuencias prácticas de la globalización

Ante un proceso económico tan contundente, hay que entender sus consecuencias para el país, que deben ser analizadas desde la óptica de las bases productivas, y consecuentemente del empleo, y desde la óptica del capital, y consecuentemente de la inversión.



- Implicaciones para las bases productivas. Como se mencionó antes, las multinacionales que adquieren una presencia local buscan crecimiento y eficiencias. El impacto de este proceso para las bases productivas y, por ende, para el empleo, dependerá principalmente de la necesidad que tenga la empresa multinacional de estar productivamente cerca de los mercados que atiende y del nivel de competitividad de las operaciones locales dentro de un modelo globalizado de producción.

De esta manera, es de esperar que las adquisiciones realizadas por multinacionales, como la de Bavaria por parte de SAB Miller, la de Tubos Colmena por parte de Maverick Tube Corp., o la de Carbones del Caribe por parte de Glencore, solo tengan impactos positivos en la dimensión de sus operaciones locales y, por ende, en el empleo y en las rentas a la nación.

En aquellas situaciones en las cuales los procesos de compra por parte de empresas multinacionales han tenido como desenlace el cierre de capacidad productiva en el país, como ha sucedido en el pasado en algunas adquisiciones en el sector de consumo y en el sector farmacéutico, estas se han originado en la imposibilidad del país de ofrecer una plataforma competitiva para la producción regional frente a otras alternativas.



- Implicaciones para el capital. La segunda dimensión que debe analizarse en cuanto al impacto de las compras de empresas locales por parte de las multinacionales es el impacto que estas transacciones tienen sobre la base de capital local, es decir, qué tanto de este capital permanece y se reinvierte en el país. Transacciones de esta naturaleza liberan montos significativos de capital que antes estaban asociados a las bases productivas que se han vendido, y que pueden ser canalizados hacia nuevas oportunidades de inversión y desarrollo. Si el país está en posición de ofrecer a los inversionistas, nacionales o extranjeros, estabilidad económica y buenas perspectivas de inversión, este capital permanecerá en el país. Por el contrario, en la medida en que haya un exceso de riesgo y/o una falta de oportunidades de inversión, este capital buscará otros destinos.



Verdadero debate sobre la globalización

Partiendo de un entorno económico en el cual el proceso de globalización empresarial está motivado por imperativos económicos contundentes, el debate tradicional sobre el tema no pasa de ser primariamente un ejercicio académico. Mucho más relevante es orientar este debate hacia cómo podemos posicionarnos en Colombia para sacarles el máximo provecho a estas tendencias. Para ello, el verdadero debate debería centrarse en estos interrogantes:

- ¿Cómo desarrollamos en Colombia las condiciones para asegurar de que somos la ubicación predilecta para la producción de bienes y servicios en un mundo globalizado?

- ¿Cómo desarrollamos en Colombia las condiciones para que el capital, independientemente de si es extranjero o local, se canalice a oportunidades de inversión en Colombia?

- Y por último, ¿cómo estimulamos a las empresas del país para que sean ellas las que se beneficien de las bondades de la globalización, como lo han hecho ambiciosas empresas latinoamericanas como Embraer y Cemex, entre otras?



* Director de la firma de gestión de capital de riesgo Altra Inversiones.
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