Opinión

  • | 2010/11/12 12:00

    El sobrecosto de invertir en bienes de capital

    Los aranceles y el tratamiento del impuesto al valor agregado encarecen excesivamente la inversión en bienes de capital.

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El costo de los bienes de capital es un factor determinante de la productividad de un país. Entre más baratos sean la maquinaria y los equipos, más tienden a invertir en ellos las empresas. Esto eleva la productividad laboral, en la medida en que las empresas incorporan nuevas tecnologías y más capital en sus procesos productivos. Esta relación de causalidad es de sentido común y ha sido ampliamente estudiada por la academia. Por ejemplo, Lawrence Summers, entonces profesor de Harvard y quien fuera recientemente director del Consejo Económico del Presidente Obama, publicó en el año 1995 un estudio en el que concluye que países que reducen el costo de maquinaria y equipos en 8 puntos porcentuales consiguen un aumento de 10 puntos de productividad, tomando a Estados Unidos como base 100.

Por esta razón, no es sorprendente encontrar que los países más competitivos han buscado reducir los costos de invertir en bienes de capital a través del régimen tributario. Así lo han hecho Perú y Chile, los dos países de América Latina más exitosos en términos de aumentar su ingreso per cápita en la última década.

Costos de invertir en bienes de capital

Desafortunadamente, el régimen tributario colombiano tiende a encarecer los bienes de capital a través de los aranceles de importación y el tratamiento del Impuesto al Valor Agregado (IVA). Un estudio reciente de McKinsey revela que los bienes de capital le cuestan 22% más a una empresa en Colombia, de lo que le costaría en Perú o Chile. Aranceles. Según el referido estudio, en Colombia las empresas industriales pagan aranceles promedio de 6% ciento en una "canasta típica" de bienes de capital importados. En contraste, en Perú y Chile los aranceles de importación de bienes de capital son prácticamente cero. Impuesto al Valor Agregado. En términos del IVA, la comparación es aún menos favorable. Mientras en Perú y Chile el IVA sobre los bienes de capital, como cualquier otro insumo, es deducible del IVA por pagar, en Colombia no lo es. En Colombia, el IVA de los bienes de capital debe ser sumado al valor del bien y capitalizado. Esto encarece los bienes de capital en 16% relativo a Chile y Perú.

Alternativas para bajar el costo

Durante el gobierno del presidente Uribe se introdujo la posibilidad de deducir de la renta gravable hasta 30% del valor de la inversión en bienes de capital en el primer año. El beneficio fiscal de esta deducción prácticamente eliminó los sobrecostos generados por los aranceles y el tratamiento del IVA. Como era de esperarse, este incentivo contribuyó a que se disparara la inversión en maquinaria y equipo en el país.

Sin embargo, hubiera sido mejor reducir los aranceles y permitir la deducción del IVA de los bienes de capital. El efecto neto en costos hubiera sido el mismo, pero sería más transparente y sencillo de administrar. Inclusive, para algunas empresas hubiera sido un mejor incentivo. Por ejemplo, para empresas de baja rentabilidad y con necesidades de modernización que no puedan aprovechar la deducción del impuesto de renta.

Actualmente se está discutiendo la posibilidad de eliminar la deducción del 30%, con el objetivo de minimizar la multitud de excepciones que están minando la capacidad de recaudo del impuesto sobre la renta. Eso está bien, si en paralelo se reducen los sobrecostos generados por los aranceles y el tratamiento del IVA. Si solo se elimina la deducción del 30%, sin reducir los sobrecostos, podríamos estar afectando seriamente nuestro potencial de aumento de productividad laboral, al elevar de nuevo los costos de invertir en capital en el país.

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