Opinión

  • | 2003/11/14 00:00

    El rollo y el "rollover" de la deuda

    Solo una política absurda de tasas de interés, hoy improbable, o torpezas increíbles en el manejo financiero, podrían llevar a una crisis de la deuda pública colombiana.

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Teniendo en cuenta la reciente publicación de muchas columnas de opinión que hablan de una inminente crisis de la deuda pública, y la infortunada alusión a una "refinanciación" de la deuda externa en el discurso presidencial posreferendo, quiero hacer algunas precisiones.

Primera: es incorrecto decir que, porque aquí tenemos una razón de deuda externa a PIB de 52%, similar a la que en el año 2001 exhibía Argentina, nuestra situación es muy similar a la de ese país antes de su "default". La pretensión argentina de que un peso era igual a un dólar llevó a que durante años se sobrestimara el PIB en dólares. Una vez el banco central no pudo sostener la ficción, porque ya había feriado casi todas sus reservas, el precio del dólar estalló, el PIB medido en dólares se desinfló, y quedó en evidencia que la deuda externa de Argentina era muy superior al 100% del PIB. En Colombia el peso está lejos de estar sobrevaluado. Ello implica que nuestra medición del PIB en dólares es confiable, y que la relación deuda externa/PIB es muy inferior a la que realmente tenía Argentina.

Segunda precisión: la carga de una deuda no depende solo de su monto sino de la tasa de interés a la que está contratada. Mis disculpas a los lectores por esa obviedad, pero el punto suele pasarse por alto en las presentaciones oficiales, pues otra cosa exigiría reconocer la responsabilidad que el manejo de las tasas de interés en 1998-1999, y la colocación hace unos años de bonos de la Nación a tasas superiores al 15% real, tuvieron en el rápido crecimiento de la deuda pública colombiana.

Estados Unidos, Japón y la mayoría de los países europeos tienen una relación de deuda pública a PIB muy superior a la colombiana pero la carga de intereses es llevadera pues las tasas son inferiores al 3% real. No aspiramos a tanto, pero la reducción de las tasas de interés reales colombianas desde 1999 gracias a una nueva política cambiaria y monetaria (y a pesar del aumento del déficit fiscal, contrariando lo que afirmaba la sabiduría convencional) hace que hoy la carga efectiva de intereses de la deuda de la Nación sea mucho más soportable.

Tercera precisión: es absurdo sumar amortizaciones e intereses de la deuda pública, expresar eso como una fracción de los ingresos del gobierno, y concluir que como una gran parte de ingresos "debe destinarse al pago de la deuda" el fisco está a punto de reventarse. Si ese criterio se aplicara a las empresas, suponiendo que tuvieran que atender con sus propios recursos la totalidad de los intereses y las amortizaciones pactadas, la mayoría tendría que liquidarse. Pero las empresas y los países que mantienen su crédito abierto hacen un "rollover" de sus acreencias financieras para no tener que efectuar amortizaciones netas. La mayoría va más allá, pues financia con deuda parte de los pagos de intereses. Eso es lo que históricamente hicieron todos los países desarrollados. También es lo que ha venido haciendo Colombia y lo que podrá continuar haciendo si no se mete la pata más de la cuenta. Hablar de "refinanciamiento" de la deuda cuando hay un proceso normal de "rollover" y las tasas van para abajo es comparable a que una empresa que dispone de amplio crédito hable de acogerse a la ley 550.

Hay muchas otras falacias en las discusiones locales sobre la deuda pública que me gustaría exponer, pero el espacio no da para más. Solo un comentario a la iniciativa oficial de comprar deuda externa. Con independencia de los fondos que se utilicen para ese efecto ¿no habría sido preferible comprar parte de esa deuda, como hace más de un año recomendó el suscrito, cuando su precio estaba 40% por debajo del actual, que salir con esa novedad ahora, cuando la deuda externa colombiana está cara?
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