El riesgo país y la inversión

| 8/4/2000 12:00:00 AM

El riesgo país y la inversión

Hay que mejorar la calificación de riesgo de la deuda soberana de Colombia, si se quiere atraer inversión de la empresa privada.

por Luis Fernando Andrade

En el mundo de la desregulación y las privatizaciones, es cada vez más importante que los gobiernos se comporten conscientes del impacto que tienen sus políticas sobre las inversiones del sector privado, ya que sobre ellas recae ahora la responsabilidad de generar el crecimiento económico del país.

En particular, queremos plantear aquí la necesidad de mejorar la calificación de riesgo de la deuda soberana del país, puesto que existe una fuerte relación entre la inversión de la empresa privada y la calificación de riesgo de un país.



En los últimos cinco años en Colombia el déficit fiscal y la deuda de la nación han aumentado significativamente. Esta es la principal causa para la reducción en la calificación de riesgo de la deuda soberana, que ha pasado de calidad inversionista a tipo especulativo. Es decir, las entidades calificadoras de riesgo en el mercado mundial consideran que la deuda soberana posee un mayor riesgo de no pago.



La reducción de la calificación de la deuda soberana afecta al sector privado en por lo menos dos aspectos:



1. encarece y dificulta el acceso a créditos denominados en moneda extranjera, y



2. aumenta la incertidumbre alrededor de la tasa de cambio.



Encarecimiento del crédito en moneda extranjera



Los créditos en moneda extranjera son la única solución para muchas empresas que necesitan dinero a costos razonables para inversiones de mediano y largo plazo. El mercado de crédito en pesos raramente ofrece dinero a largo plazo. Además, en términos reales, el crédito en pesos casi siempre es más costoso que el crédito en dólares. La nueva calificación de riesgo país no solo implica un mayor costo de la deuda denominada en dólares, sino una reducción en los capitales disponibles dado que muchos acreedores no están dispuestos a colocar sus fondos bajo calificaciones especulativas.



En términos prácticos, esto significa que muchos proyectos de inversión del sector privado dejarán de llevarse a cabo por falta de disponibilidad de fondos a largo plazo y por el encarecimiento de los mismos. En los mercados internacionales, la calificación de la deuda soberana se vuelve el "techo" para la calificación del sector privado en ese país.



Incertidumbre cambiaria



La segunda forma en que la reducción de la calificación de riesgo de la deuda soberana afecta al sector privado es en el aumento del riesgo cambiario. Al hacérsele más difícil al gobierno la obtención de nueva deuda en el exterior, se aumenta el riesgo de que las reservas en moneda extranjera se vean reducidas rápidamente para cubrir vencimientos de deuda externa.



Esta situación tiende a generar un ciclo vicioso en las cuentas de capital del país. La existencia de un mayor riesgo de servicio de la deuda externa, también tiende a reducir el apetito de los inversionistas extranjeros de traer dinero al país. Esto porque corren el riesgo de que su inversión pierda súbitamente el valor al darse una devaluación. Por tanto, al reducirse la inversión extranjera tiende a aumentar aún más el riesgo de no poder servir la deuda del país.



De hecho, no solo los inversionistas extranjeros reducen sus inversiones ante la mayor incertidumbre cambiaria. También lo hacen los colombianos. La fuga de capitales del país se incrementa cuando la moneda muestra señales de debilitamiento.



El debilitamiento de la moneda ha causado fuertes cargas financieras sobre los balances de muchas de las principales empresas del país que financiaron sus grandes proyectos en moneda extranjera. Inclusive algunas de estas empresas han puesto en riesgo su existencia.



Necesidad de cambiar



Es necesario devolverle la credibilidad al país en los mercados financieros internacionales. Sin una buena calificación de riesgo para la deuda soberana se vuelve mucho más difícil reactivar la inversión privada en el país, la cual es un elemento crucial para lograr altas tasas de crecimiento del producto interno bruto (PIB). Y sin esto, difícilmente bajará el desempleo.



Para atraer capital es necesario que la macroeconomía genere condiciones atractivas para los inversionistas. Es necesario mostrarles a los mercados mundiales una buena disciplina fiscal para aliviar los temores de devaluación y no pago de la deuda. El gobierno debe controlar el déficit y diseñar políticas para mantener una tasa de cambio estable. Debemos recuperar la buena reputación de la cual Colombia gozó en el pasado.



Una buena opción, pero no la única, para acelerar la recuperación de nuestra credibilidad es "dolarizar" nuestra economía como lo han hecho Panamá, Argentina y Ecuador en América Latina. También han hecho algo parecido los países europeos al adoptar el Euro. La "dolarización" les elimina la incertidumbre cambiaria a los inversionistas, facilitando sus decisiones de inversión o endeudamiento a largo plazo. También le pone una "camisa de fuerza" al gobierno para que mantenga sus cuentas en orden.



De todas maneras, con o sin "dolarización", difícilmente se recuperará la inversión privada en Colombia si se sigue deteriorando la calificación de riesgo de la deuda soberana del país.



El gobierno debe controlar el déficit y diseñar políticas para mantener una tasa de cambio estable. Colombia debe recuperar su buena reputación.





*En este artículo también colaboró Mauricio Jaramillo..
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