Opinión

  • | 2008/02/28 00:00

    El poder de inversionistas “soberanos”

    En los últimos años algunos países asiáticos y los países exportadores de petróleo se han consolidado como poderosos inversionistas.

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En el pasado, los inversionistas dominantes en los mercados globales de capitales han sido los fondos de pensiones, los fondos mutuales y las empresas de seguros. El orden de magnitud de los activos manejados por cada uno de estos tipos de inversionistas es similar: alrededor de US$ 20 trillones (millones de millones) cada uno. Su poder relativo, sin embargo, está disminuyendo con el rápido crecimiento de los inversionistas "soberanos" en los últimos años. Un estudio reciente de McKinsey revela que los activos que estos manejan ya superan los US$6 trillones. Adicionalmente, mientras que los fondos manejados por los inversionistas tradicionales crecen a menos del 10% anual, el crecimiento de los activos en los fondos "soberanos" ha sido superior al 20 % anual.

Hay dos tipos de inversionistas "soberanos". El primer grupo está compuesto por los grandes exportadores asiáticos, como China y Japón, que han logrado una acumulación de divisas sin precedentes en sus bancos centrales como consecuencia de sus grandes superávits en comercio exterior. El segundo grupo está compuesto por los países exportadores de petróleo, que también están acumulando divisas masivamente como resultado del aumento de precios del crudo en los últimos años.

Los asiáticos.

Los bancos centrales de los países asiáticos ya acumulan activos por un monto superior a los US$3 trillones. Los mayores jugadores son los bancos centrales de China y Japón, con US$ 1,1 y US$ 0,9 trillones, respectivamente. Los cinco siguientes bancos centrales (Hong Kong, India, Malasia, Corea del Sur y Taiwán) acumulan US$1 trillon adicionales.

Los asiáticos han invertido más de US$2 trillones de sus fondos en activos denominados en dólares de Estados Unidos, principalmente en bonos del gobierno. Es tal la magnitud de estas inversiones, que el estudio de McKinsey estima que su impacto en las tasas de rendimiento de los bonos de largo plazo del gobierno estadounidense superan una reducción de 55 puntos base. O sea, Estados Unidos está disfrutando de menores tasas de interés, gracias a los bancos centrales asiáticos.

Los petroleros .

La acumulación de divisas por parte de los países petroleros es aún mayor. Se estima que las inversiones en el exterior de estos países superan los US$3,5 trillones. La mayor parte de estos fondos, US$2 trillones, pertenecen a los seis países que conforman el Consejo de Colaboración del Golfo (Arabia Saudita, Kuwait, Omar, Bahrein, Qatar y los Emiratos Árabes). Los siguientes países, por tamaño de fondos, son Noruega y Rusia con US$0,7 y US$0,6 trillones, respectivamente. Si el precio del petróleo se mantiene alrededor de US$100 por barril, se estima que los inversionistas de estos países van a tener el desafío de invertir US$2.000 millones ¡por día!

A diferencia de los países asiáticos, en los países petroleros los bancos centrales y los fondos "soberanos" solo controlan alrededor del 60 % de estos activos. El resto está en manos de super-millonarios como el príncipe Alwaleed Bin Talal Aslaud y Nasser Al-Kharafi.

Los inversionistas petroleros tienen portafolios de inversión más agresivos que los asiáticos, con mayores proporciones invertidas en acciones e instrumentos alternativos. Se estima que tienen alrededor de US$1,7 trillones invertidos en acciones y US$0.4 trillones en instrumentos alternativos, como fondos de cobertura y fondos de inversión privada. También tienen una mayor inclinación por invertir en los países en vía de desarrollo.

Implicaciones .

Dada la magnitud de los fondos manejados por estos dos tipos de inversionistas, y el hecho de que las decisiones de inversión están en manos de unos pocos funcionarios gubernamentales, existe temor en Estados Unidos y Europa de que se comiencen a usar como instrumento político. Esto podría traer inestabilidad a los mercados y generar distorsiones en los precios.

Para nosotros, sin embargo, los inversionistas "soberanos" podrían ser una gran oportunidad. Algunos de ellos prefieren destinar una parte importante de sus inversiones en países en vía de desarrollo. Sin embargo, hasta ahora Colombia ha estado fuera de su radar. Si logramos atraer solo una pequeña parte de esos fondos, podríamos darle mayor sostenibilidad al boom de inversiones que estamos viviendo.

Basado en el estudio de Diana Farrell, Susan Lund, Eva Gerlemann y Peter Seeburger The new Power Brokers: How oil, Asia, Hedge Funds and Private Equity are Shaping Global Capital Markets, publicado por el McKinsey Global Institute.
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