Opinión

  • | 2003/09/19 00:00

    El petróleo se volvió indispensable

    La política petrolera debe volver a ocupar un lugar prioritario en la agenda del Ejecutivo y del Legislativo.

COMPARTIR

En los últimos 10 años, el petróleo jugó un importante papel en la economía colombiana. Los descubrimientos petroleros de principios de los años 90 fueron uno de los elementos tras el optimismo de ese momento. El horizonte futuro se había despejado. La restricción externa, impuesta por la falta de divisas, estaba resuelta. Nos sentimos ricos. Podíamos endeudarnos y gastar. Los ingresos futuros permitirían mantener el ritmo y pagar la deuda.

Y el petróleo se volvió indispensable. Comenzamos a mirar todos los días la cotización del precio internacional del crudo. La producción se duplicó entre 1993 y 1999. Las exportaciones, de US$1.300 millones en 1994, se multiplicaron por cuatro en los siguientes seis años. Las regalías se dispararon y, con ellas, el ingreso de cinco o seis entidades territoriales. Ecopetrol se convirtió en una fuente esencial de ingresos fiscales; un estudio reciente estima que el aporte de la empresa en 2003 será equivalente a 2,5% del PIB, que es lo que genera una buena reforma tributaria.

Pero Colombia no es un país petrolero. Tiene petróleo en las más hondas entrañas de la geología y encontrarlo, para ampliar continuamente las reservas, es más costoso y más difícil que en Venezuela o en Rusia, para no mencionar a los países árabes. Y ocurre que no se han realizado nuevos hallazgos, un nuevo Caño Limón u otro Cusiana. La perspectiva para los próximos 10 años es, entonces, opuesta a la de 1993. Ahora somos pobres, los ingresos tienden a caer y estamos endeudados. No podemos gastar. Nos toca ahorrar.

Por eso, es forzoso encontrar nuevas reservas de petróleo y ojalá muy rápido. Además de usar eficientemente el petróleo que se explota diariamente y de raspar el que queda en los yacimientos existentes. Estos son los lineamientos de una política petrolera que, con todo, no nos evitará tener que importar en 2006 ó 2007. ¿Cómo se traduce esta política en acciones concretas?

1. Hay que mejorar la competitividad del país como receptor de inversión extranjera para buscar petróleo. En 1999 se revisaron las condiciones de competitividad pero, como el mundo evoluciona rápido, entre ese año y 2003 pasamos del puesto 12 en competitividad al 56. Por varias razones. En muchos países se avanzó mucho más en materia de términos tributarios y contractuales mientras en Colombia nos rezagamos y el "riesgo país" continuó constituyendo una gran amenaza para la inversión por los problemas de orden público e inseguridad. Ahora es necesario descubrir campos "grandes", que ratifiquen la prospectividad del país, para incentivar a las compañías extranjeras. Infortunadamente, las cifras recientes de inversión en petróleo no son halagüeñas.

2. Hay que tener en cuenta que no hay recursos públicos para dedicar a la actividad de exploración y explotación de petróleo y de gas. La exploración debe quedar en manos del sector privado extranjero y nacional, lo mismo que la explotación de los yacimientos que se encuentren y la de los que están declinando, cuyos contratos vencerán en el curso de esta y la próxima década. De ahí la importancia de que la Nación, en cabeza de la nueva Agencia Nacional de Hidrocarburos, firme nuevos contratos con quienes han sido asociados de Ecopetrol en la explotación del petróleo y el gas de Caño Limón, Cusiana y Chuchupa, y que se utilicen las tecnologías más modernas para "raspar" el petróleo y encontrar nuevas reservas allá mismo. Con seguridad es posible diseñar unos contratos que le permitan a la Nación recibir una tajada de los ingresos petroleros igual o más grande que la obtendría si Ecopetrol hiciera la tarea y correría menos riesgos con sus escasos recursos financieros.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?