Opinión

  • | 2009/09/18 00:00

    Ejecución en el sector público

    En este sector es particularmente difícil lograr que se alcancen los resultados deseados.

COMPARTIR

Innumerables fracasos en el mundo de los negocios son atribuibles a la incapacidad de las empresas de ejecutar estrategias, a pesar de contar con recursos humanos de alta calidad y recursos financieros suficientes. Por lo tanto, muchos académicos, consultores  y líderes de negocios se han dedicado a investigar esta problemática y a proponer soluciones. Esto ha permitido que se genere una rica base de conocimientos sobre mejores prácticas, ampliamente disponible para quien este interesado.

Curiosamente, poco se ha escrito sobre cómo resolver los problemas de ejecución en el sector público, donde el récord de ejecución es muy inferior al del sector privado. En el sector público es más difícil ejecutar exitosamente, por múltiples razones. Por ejemplo, las decisiones importantes requieren de la aprobación explícita o implícita de muchos más actores; las rigideces de la función pública limitan la flexibilidad requerida para asignar las tareas clave a las personas con las habilidades necesarias. Estas mismas rigideces reducen la capacidad de premiar a los funcionarios de mejor desempeño y reemplazar a aquellos con desempeño deficiente.

Por eso, me llamó mucho la atención una conferencia reciente de Michael Barber, sobre cómo lograr mejores resultados en el sector público. Michael Barber lideró la Unidad de Entrega de Resultados del gobierno del Reino Unido, creada en el año 2001, al inicio del segundo periodo del primer ministro Tony Blair.

La Unidad de Entrega de Resultados fue una respuesta al poco avance que se había logrado en varias prioridades clave durante el primer periodo. La unidad fue creada para acelerar el logro de resultados, trabajando de la mano de los ministerios, entidades territoriales y demás instituciones públicas con responsabilidad directa o indirecta en generar resultados en los temas prioritarios. Estas prioridades incluían temas como el mejoramiento del servicio en los hospitales públicos, la reducción de las tasas de criminalidad y el nivel de desempeño académico de los estudiantes en instituciones públicas.

La Unidad de Entrega de Resultados estableció una metodología de trabajo alrededor de cuatro preguntas básicas:

1. ¿Cuáles son los resultados que se quieren lograr?

2. ¿Cómo se van a conseguir dichos resultados?

3. ¿Cómo se está avanzando?

4. ¿Qué otras soluciones se deben implantar si no se está logrando el avance deseado?

Los objetivos de la primera etapa son definir claramente las áreas prioritarias para el gobierno, los indicadores para medir el avance en cada una, y las metas. En el caso del Reino Unido, se fijaron veinte prioridades. Una de ellas, por ejemplo, fue reducir el número de pacientes en espera por más de seis meses para una cirugía. Al iniciar el programa el número era superior a 250.000 pacientes. Cuatro años después, el número era prácticamente cero.

En la segunda etapa, el objetivo es entender claramente las relaciones "causa-efecto" en la "cadena de entrega" que se busca mejorar, con el propósito de profundizar en las causas reales que evitan mejorar el desempeño. Con este conocimiento se pueden desarrollar planes de acción realistas, con posibilidad de éxito. Esto es clave en el gobierno, puesto que las "cadenas de entrega" tienden a ser complicadas e involucran a muchas entidades o agentes, que no siempre tienen los incentivos alineados. En el caso de la salud, por ejemplo, el tiempo de espera para una cirugía puede ser afectado por políticas del Ministerio de Salud, políticas de la Secretaría de Salud del municipio, procedimientos de la EPS, procedimientos del hospital, decisiones del médico, etc.

En la tercera etapa se busca generar una buena base de información para estudiar el avance del plan en la medida en que se toman y se implementan las decisiones. También se busca establecer rutinas para analizar los resultados con las autoridades responsables en todos los niveles de la "cadena de entrega". Finalmente, en la cuarta etapa, el objetivo es generar espacios de discusión para buscar soluciones a obstáculos o problemas inesperados.

El mecanismo de la Unidad de Entrega de Resultados ha sido muy exitoso en el Reino Unido. Ha permitido enfocar los esfuerzos del Primer Ministro y su gabinete en un número reducido de prioridades en que la ciudadanía exige resultados. También, ha introducido una nueva forma de trabajar, que los ministerios están utilizando en temas prioritarios que no llegaron a formar parte de las 20 prioridades de Tony Blair.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?