Opinión

  • | 2009/06/26 00:00

    Educación y Paz

    "Si hay rectitud en el corazón, habrá belleza en el carácter Si hay belleza en el carácter, habrá armonía en el hogar Si hay armonía en el hogar, habrá orden en la nación Si hay orden en la nación, habrá paz en el mundo". - Confucio -

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El plan decenal de educación plantea la formación integral orientada hacia la paz, la convivencia y la ciudadanía, creo que la cita anterior señala un camino: educar el corazón, como camino hacia la razón.

Erin Gruwell es un ejemplo del impacto que puede tener un maestro en sus estudiantes, orientándolos hacia su propia comprensión, transformación, desarrollo económico y social, la convivencia y la paz.

Recién graduada de la Universidad de California en Irvine, llega al colegio Woodrow Wilson High School en Long Beach, donde tiene que ver con un grupo de alta heterogeneidad étnica, estudiantes conflictivos, agresivos con antecedentes delictivos, desmotivados y desafiantes.

Comienza por tratar de encontrar qué motiva a los dos líderes del curso y se da cuenta de que el fútbol les gusta, los motiva, lo conocen y lo practican muy bien.

Se pone a estudiar sobre fútbol, las reglas, los partidos, los equipos y conversa sobre todo esto con ellos, logra ganarse su confianza, los escucha e inicia una relación de afecto y comprensión con cada uno.

En una clase menciona el holocausto y descubre que los jóvenes de 15 y 16 años no sabían que era eso.

Propone ir a visitar el Museo de la Tolerancia, pero no hay presupuesto para hacerlo. Busca recursos por distintos medios, compromete a los estudiantes y entre todos consiguen los fondos.

Van a visitar el museo y quedan profundamente impactados e impresionados al ver una sobreviviente del campo de concentración que les hace el recorrido y les explica todas las atrocidades que ocurrieron, concluyendo que hay que aprender de la historia y de esas experiencias para no repetirlas.

Al regresar al colegio uno de los jóvenes líderes le pide el favor que lo lleve a su casa ella acepta y lleva otros dos compañeros. Al llegar al barrio donde vive y sus alrededores comprende la pobreza, inseguridad y violencia en que viven sus estudiantes y se da cuenta que son sobrevivientes de un entorno privado de todo.

Después de esta salida pedagógica las cosas fueron diferentes y Erin se preocupó por ser creativa cada día con fotos, películas, ayudas audiovisuales, disfraces, juegos y múltiples formas de motivarlos para avanzar en lectura y escritura.

Al analizar el comportamiento de sus estudiantes se dio cuenta de que siempre preguntaban: ¿qué tiene que ver esto con mi vida? Para qué me sirve esto?

No tenían esperanzas, se sentían discriminados, rechazados y sin ninguna posibilidad de construir un futuro diferente. Se quejaban de que tendían a clasificarlos entre destacados y estúpidos, de acuerdo a sus logros y comportamientos.

Siguieron haciendo múltiples salidas con el apoyo del empresario John Tu, quien comprendió la importancia de lo que Erin estaba promoviendo. Así, a través de vivencias y experiencias, avanzaron hasta llegar a que cada uno entendiera quién es, dónde está, qué quiere, para dónde quiere ir. Logrando que cada uno comprenda su odisea, su camino, hacia donde ha avanzado, qué ha logrado, cuales son sus intereses, habilidades y aptitudes.

Realizaron varios proyectos individuales y colectivos que incluían viajes y la elaboración de un libro, sobre el cuál después hicieron la película Freedom Writers, donde describen su historia personal y el proceso de transformación de cada uno y del conjunto, gracias al liderazgo, comprensión y apoyo de su maestra.

El planteamiento de Erin Gruwell es conocer a cada ser humano, comprenderlo, entender su entorno, sus preocupaciones, motivaciones, intereses, fortalezas y debilidades y orientarlo para que recupere su autoestima, confianza y seguridad; para que cuestione sus creencias, percepciones y actitudes y construya sueños e ideales, definiendo estrategias para alcanzarlos, convirtiendo a cada uno en "ciudadano para el cambio" para combatir la intolerancia y la incomprensión.

Entiende que maestro y estudiantes deben aprender ambos del otro y ser capaces de cambiar para aportar al mejoramiento personal y del entorno.

Creo que el mensaje de Erin Gruwell es que el sistema educativo puede hacer el cambio, la transformación de la sociedad, y para hacerlo se requiere el compromiso de maestros, padres de familia y de toda la sociedad para comprender al estudiante, sus motivaciones, intereses y preocupaciones, ayudarle y orientarlo para construir su futuro, para encontrar su lugar en el mundo y planear y desarrollar un proyecto de vida que le permita realizarse plenamente.

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