Opinión

  • | 2010/08/20 00:00

    Educación para el desarrollo personal

    Un colegio, ubicado en Tenjo (Cundinamarca,) presenta una nueva manera de educar, formar e informar, más acorde con las necesidades del país y los intereses de la juventud de hoy.

COMPARTIR

Sin notas, tareas ni castigos y con excelentes resultados en las pruebas de Estado, el colegio Face, creado en 1982 por la Fundación para la Actualización de la Educación, ubicado actualmente en Tenjo, Cundinamarca, está orientado hacia educar, formar e informar.

Tiene una filosofía y un enfoque muy propios y definidos: educar niños colombianos en el siglo XXI, comprendiendo y aceptando el contexto, las limitaciones históricas e institucionales y la realidad cultural de los estudiantes. Parte de la formación básica más la adquisición de paquetes contextualizados de información. Comienza por educar en el amor para el desarrollo del ser humano, plantea que el amor se vive, se siente, se expresa y se aprende: aprendemos a amar amando y siendo amados y esto se expresa en acciones y comportamientos afectuosos y respetuosos.

Para Face enseñar es mostrar, señalar e indicar, sumar experiencias (propias y ajenas) y con ello evolucionar. Es beneficiarse de experiencias de otros, aprender cómo pensar mejor. El educador guía a los estudiantes por caminos de aprendizaje, mostrando algunos de los que él ha recorrido. Por consiguiente, la calidad del educador es factor determinante en los resultados que se pueden esperar.

Se busca primero tomar conciencia sobre los estados emocionales, lograr el equilibrio emocional como elemento fundamental de la formación básica de las personas, maestros y estudiantes, y comprender que es un requisito para el desarrollo personal y la convivencia.

Aprender, desde la gratificación y la calma, desterrar el miedo y el sufrimiento de la vida escolar y escuchar a los niños. El colegio es un lugar amable, acogedor y agradable donde hay relaciones cálidas y afectuosas entre estudiantes y maestros.

Responsabilizándonos de nuestros pensamientos, del lenguaje con el cual los elaboramos y de nuestras acciones, podemos acceder a un manejo autónomo y verdaderamente responsable de nuestros estados emocionales.

Los niños empiezan a explorar con su curiosidad su contexto inmediato. Comienzan por apreciar y comprender diferencias de formas, texturas, tamaños, temperaturas, sabores y a partir de esto piensan y comunican sus hallazgos.

El estudiante aprende la esencia de las cosas, comenzando por el contexto inmediato: la comunidad educativa; para después identificar el contexto mediato: el vecindario, el pueblo, la ciudad; y comprender el global: el mundo y la humanidad.

El proceso de desarrollo personal incluye el desarrollo de la voluntad (deseo e intención de hacer), la emocionalidad (sentir), el pensamiento (pensar, reflexionar e intuir) y el accionar social (socializar), implica identificar y reconocer las creencias, deseos y valores; cuestionar y comprender los motivos para actuar, la intención de hacer, persistir o desistir en la acción a partir de lo que se conoce.

Las etapas de desarrollo cognitivo están construidas alrededor de cinco preguntas: ¿Quién soy? ¿Cómo soy? ¿Dónde estoy? ¿De dónde vengo? ¿Hacia dónde voy?

La metodología para desarrollar estas etapas está fundamentada en la pregunta, no hay clases magistrales, se usa el método socrático. Se sabe que los estudiantes aprenden más y mejor si la información obtenida está siendo requerida por ellos.

Otra herramienta muy importante para el desarrollo de las etapas es el plan de trabajo. Este es elaborado por los mismos estudiantes con el acompañamiento de sus profesores.

A través de vivencias, conviviendo con otros y manejando situaciones y circunstancias se pasa del conocimiento al comportamiento, se aprende a asumir responsabilidades para avanzar hacia el desarrollo personal, también a distinguir, discernir y decidir lo correcto, lo conveniente. El estudiante pasa de ser el comprendido a comprendedor y aprende a tener comportamientos inteligentes, respetuosos y solidarios.

Esto permite la autogestión, que es la culminación del proceso de formación básica y de adquisición de la información inicial necesaria, a partir de las cuales la persona asume la responsabilidad de su vida, define lo que es, cuáles son sus creencias, valores, intereses y motivaciones, a dónde quiere llegar y cómo va a lograrlo.

Creo que esta es una propuesta que debe conocerse a fondo porque plantea una nueva manera de educar, formar e informar, más acorde con las necesidades del país y los intereses de la juventud del siglo XXI. También creo que inspira e invita a otros a hacer innovaciones que conduzcan a transformaciones profundas que permitan que la educación evolucione para construir la sociedad que deseamos.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?